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la sorprendente boda de la albigense

la sorprendente boda de la albigense

La sorprendente boda de la Albigense
Pedro Sevylla de Juana

Introducción
Pedro Sevylla de Juana, después de todo lo vivido, al acercarse al límite de su búsqueda, se descubre en la entrañable encrucijada elíptica de la biblioteca personal y familiar. Ahí reposan muchos de los libros que leyó o consultó a lo largo de la vida. Dos mil seiscientos veinticuatro en el último recuento. La mayoría fueron comprados a modo de coleccionista, aquí y allá a libreros de segunda mano, y pueden estar dedicados o contener anotaciones útiles. Los menos, no obstante, numerosos, forman parte de la obra de grandes autores portugueses y brasileños. Los amigos de ambos continentes han ido añadiendo sus publicaciones. Hay una buena representación de ejemplares en francés, catalán e italiano. Destacan por su tamaño los dedicados a la pintura, láminas preciosas mostrando cuadros con gran fidelidad, maestros y museos de diversos países. En gran formato y grosor están, El templo de Salomón y Dios arquitecto, J.B. Villalpando, de Ediciones Siruela como tesoros magníficos. Y más, mucho más, muchos más. Ignora cuántos ausentes regaló, y cuántos de los prestados no fueron devueltos, porque su hueco era ocupado a los pocos días. Tiempo y espacio, las historias protagonizadas por los personajes, principales o secundarios, van mezclándose en el recuerdo hasta formar otras nuevas confusas, laberinto sin hilo que convierta en salida a la entrada. Le tranquiliza saber que, mientras dure, el blog https://pedrosevylla.com/ dará cobijo a su escritura, apéndice de la obra de los escritores de renombre que conoce y traduce. Entusiasmado por la difusión que está teniendo Amor en el río de la vida, y la progresión evidente de los nietos, las dificultades actuales se suavizan. Lo último escrito va detrás de la biografía, acompañándola, explicándola y, acaso, justificándola. Las debilitadas condiciones síquicas y físicas obligan sin remedio. Son setenta y seis años los cumplidos cuando la facilidad de concentración se diluye, apareciendo la pérdida de memoria reciente y, con frecuencia, de la antigua. El pensamiento queda frenado por la búsqueda infructuosa del recuerdo, palabras concretas y hechos ocurridos. Episodios de la niñez en Valdepero y Palencia, acuden raudos a su búsqueda, trayéndole una verdad recién elaborada. Las dificultades de visión, después de tres cirugías, no le permiten leer ni escribir más allá de unos minutos. Lo que ha sido fundamental en su vida deja de serlo. Consta este trabajo de una novela inédita, La sorprendente boda de la albigense, que le satisface del todo.

La sorprendente boda de la Albigense
Pedro Sevylla de Juana

Se trata de una novela inédita que hace el número 31 en la obra de Pedro Sevylla de Juana. Relata poco más de dos días y medio en la vida de los protagonistas y de los personajes secundarios. Fueron ellos convocados a una boda que sorprende a extraños y propios. Los españoles, padres y hermanos del testigo principal, parten del centro de España para llegar al corazón del Languedoc, comarca de Albi, en Francia. En la tierra de los albigense o cátaros se producen los hechos de la trama, ceremonia en la histórica iglesia de Rabastens y celebración en el célebre chateau de Mauriac. El desarrollo de los actos, tejidos por las relaciones entre los asistentes, locales y foráneos, crea un intríngulis de mucho interés. El lenguaje sencillo y preciso, unido al esclarecedor retrato interior de los personajes, ofrecen al lector una sabrosa lectura. ¿Existen aún personas fieles a aquella doctrina medieval, considerada herética por el papado de entonces y, por ello, aplastada hasta la aniquilación? Queda el lector convidado a conocer la actualidad de los hechos.

El escritor en su laberinto

El escritor en su laberinto

Pedro Sevylla de Juana, después de todo lo vivido, al acercarse al límite de su búsqueda, se descubre en la entrañable encrucijada elíptica de la biblioteca personal y familiar. Allí reposan muchos de los libros que leyó o consultó a lo largo de la vida. Dos mil seiscientos veinticuatro en el último recuento. La mayoría fueron comprados a modo de coleccionista, aquí y allá a libreros de segunda mano, y pueden estar dedicados o contener anotaciones útiles. Los menos, no obstante, numerosos, forman parte de la obra de grandes autores portugueses y brasileños. Los amigos de ambos continentes han ido añadiendo sus publicaciones. Hay una buena representación de ejemplares en francés, catalán e italiano. Destacan por su tamaño los dedicados a la pintura, láminas preciosas mostrando cuadros con gran fidelidad, maestros y museos de diversos países. En gran formato y grosor están, El templo de Salomón y Dios arquitecto, J.B. Villalpando, de Ediciones Siruela como tesoros magníficos. Y más, mucho más, muchos más.  Ignora cuantos ausentes regaló, y cuantos  de los prestados no fueron devueltos, porque su hueco era ocupado a los pocos días. Tiempo y espacio, las historias protagonizadas por los personajes, principales o secundarios, van mezclándose en el recuerdo hasta formar otras nuevas confusas, laberinto sin hilo que convierta en salida a la entrada. Le tranquiliza saber que el blog pedrosevylla.com/ da cobijo a su escritura, apéndice de la obra de los escritores de renombre que conoce y traduce.  Entusiasmado por la difusión que está teniendo Amor en el río de la vida, y la progresión evidente de los nietos, las dificultades actuales se suavizan. Lo último escrito va detrás de la biografía, acompañándola, explicándola y, acaso, justificándola. Las debilitadas condiciones síquicas y físicas obligan sin remedio. Son setenta y seis años los cumplidos cuando pierde la memoria más reciente y, con frecuencia, la antigua. El pensamiento queda frenado por la búsqueda infructuosa del recuerdo, palabras concretas y hechos ocurridos. Episodios de la niñez en Valdepero y Palencia, acuden raudos a su búsqueda, trayéndole una verdad recién elaborada. Las dificultades de visión, después de tres cirugías, no le permiten leer ni escribir más allá de unos minutos. Lo que ha sido fundamental en su vida deja de serlo.  Cierra este trabajo una  novela inédita de la que está satisfecho. Duda si conservar o no dos libros comenzados hace años, porque desconoce la situación del contenido e ignora si pueden tener interés para los lectores. Llevan título: Solo de voz en La Habana y Secretos de familia.

Julio Cortázar vida y obra

Julio Cortázar vida y obra

Fui lector de Cortázar con precocidad manifiesta. Y lector reiterado a intervalos no muy largos. Gran parte de su obra: libros esenciales que siguen en mi biblioteca. Hubiera querido leer “El Examen” cuando lo escribió, para conocer aquel Buenos Aires rompiéndose en él; pero Losada-de Torre no quiso editarlo, y publicado treinta y seis años después ya no era lo mismo: Julio Cortázar consideraba que, leído en su momento, hubiera tenido cierta incidencia en lo que ocurría en la Argentina de entonces. Leí Rayuela a trancos distintos: rompecabezas, laberinto. Amé a la Maga y quise reencarnarla en un personaje mío que tuviera su vida a mi lado. Me gustó escuchar a Cortázar, humano, muy humano, entrevistado en la televisión. Aquella entrevista profunda y ancha, programa A Fondo, hecha de modo magistral por José Joaquín Serrano, que he conseguido poner en enlace al final de este trabajo. Hasta las erres, suyas o francesas, me gustaron en su voz. Luego las identifique oídas en Brasil; me gustan aún pues aún las oigo en otras voces. Considero a Rayuela entre las grandes novelas que he leído, y la subo a lo alto, si no en términos absolutos donde coloco a “Los hermanos Karamazov”, la gran obra de mi reverenciado Fiodor Dostoievski; sí en términos relativos, comparada con las escritas en castellano. Dejo al margen de las demás y para siempre a “Don Quijote de la Mancha” por múltiples motivos: no hay y no habrá punto de comparación: espacio y tiempo. Pongo a Rayuela a la altura de otro mito, “Cien años de Soledad”, y la dejo ahí, flotando, tan sólida y tan bien arraigada.

Amor en el río de la vida

Amor en el río de la vida

Amor en el río de la vida es el libro número treinta de Pedro Sevylla de Juana, académico correspondiente de la Academia de Letras del Estado de Espírito Santo en Brasil y Premio Internacional Vargas Llosa de novela. El protagonista de otro libro, se queja de la muerte recibida, heroica pero temprana. Cree Pedro Sevylla en el derecho de rectificación de los personajes y, en el hospital en que murió, los médicos lo salvan, participando en la actual novela. Residen en Madrid el autor y su amada, una actriz recién reencontrada, a quien ama desde la adolescencia al verla activar un teatro de marionetas. La acción, situada en el pasado inmediato, indaga sobre las personas: su origen, sus objetivos, entorno, dudas, errores y aciertos. Intensidad de pensamiento al servicio de la realidad y de la vida, la mujer, el varón y la maternidad reciben un trato preferente. Durante la escritura, el personaje de la amada lee y juzga lo escrito, poniendo al autor frente a sí mismo. Amor en el río de la vida es un torrente de prosa que lleva a cada lector adonde quiere ir. Se dan realidad y ficción en un mismo plano, gozando personas y personajes de idéntica naturaleza, por lo que las historias cobran una nueva dimensión vivificante. La novela, una y varia, escrita con un lenguaje dinámico y sencillo, rompe moldes para que el lector conozca la vida tal como era.
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Carlos Drummond de Andrade vida y obra

Carlos Drummond de Andrade vida y obra

La traducción para mí es traslación, es tomar un relato o un poema: prefiero la poesía porque es más dúctil, más maleable; y trasladarlo a otra casa con todas las pertenencias. También es el acomodo en el nuevo espacio. Me siento obligado a dejar lo mejor posible en la nueva residencia todo lo recogido de la anterior; habitaciones nuevas, nuevo salón, jardín recién conquistado. Espero haber tomado en mi mente lo más de lo que Drummond de Andrade quiso decir y sugerir en “La Máquina do Mundo”

Espero haberlo trasladado sin romper ninguna pieza, ni el jarrón de Sévres ni el hombrecillo de los gansos, adorno de terracota que rompió siendo niño con disgusto y pegó con resina. Espero haberlo colocado como él lo hubiera querido, contando con que todo en la nueva casa es distinto queriendo ser lo mismo. Por eso quise conocer a Drummond lo suficiente para atreverme a traducirlo, para atreverme a interpretarlo. Como el nuevo espacio es mayor, las piezas pueden estar más separadas. Conocer el idioma de partida o dominar las herramientas que lo cercan, diccionarios, referencias de uso; conocer el idioma de llegada, conocer el género literario de la pieza. Eso necesita el traductor; y con frecuencia no se tiene todo.

Fernando Pessoa vida y obra

Fernando Pessoa vida y obra

Con poemas escritos a lo largo de veinte años, “Mensagem” es el único libro de Fernando Pessoa publicado en vida, y sucedió un año antes de morirse. “Foi o primeiro livro que consegui, não sei porquê, ter organizado e pronto. Como estava pronto, incitaram-me a que o publicasse: acedi”. (Carta a Adolfo Casais Monteiro, 13 de Janeiro de 1935).
El primer título que Pessoa escogió para el libro fue Portugal.
Pero, considerando que ese nombre había sido muy maltratado por el uso abusivo, eligió Mensagem, porque eso era el libro: el mensaje de Dios dirigido a todos los portugueses en la voz del poeta.
A lo largo del tiempo, Pessoa publicó sus poemas en periódicos y revistas literarias, principalmente “Orpheu”, revista de la que fue impulsor junto con Almada Negreiros, Antonio Ferro y Sá Carneiro. Debido a la temática nacionalista de muchos de sus poemas, fue invitado por Antonio Ferro a participar en el Premio Antero de Quental, de exaltación de la patria, de sus héroes y del sentimiento patriótico. Gládio, de 1913 es el primer poema nacionalista que escribió Pessoa; quien entre 1917 y 1918, admiraba al dictador Sidónio Pais. Fernando Pessoa presentó Mensagem al premio Antero de Quental, pero no pasó la primera fase de la selección al contener menos páginas de las solicitadas. Crean entonces un segundo premio, no previsto inicialmente, que promueve la publicación de Mensagem. Fue acusado Pessoa de colaborar con el fascismo, pero en 1934, se distancia del régimen salazarista. Alfredo Margarido explica esa conducta así: Pessoa, como tantos outros portugueses, hesitou perante a Ditadura, apoiando-a. antes de começar a duvidar, não da ideia de Ditadura, mas dos homens que a geriam”.

Poseo um ejemplar de Mensagem, Edición especial conmemorativa del 75 aniversario de la muerte de Fernando Pessoa, comentada por Auxília Ramos y Zaida Braga, que es um lujo editorial.
La obra está compuesta por 44 textos, que pueden ser leídos independientemente, pero, unidos, forman un poema único dividido en tres partes: ”Brasão” “Mar português” y “O Encoberto”.
Dice Pessoa en “Livro do desassossego”: Yo no hice nunca otra cosa que soñar. Ha sido ese, y ese solo, el sentido de mi vida”.
No veo útil ni necesario enfrentar “Os Lusíadas” con “Mensagem”. Son magnitudes distintas que en el conjunto de la Literatura portuguesa y en portugués, suman, creciéndola y singularizándola.

Carolina Maria de Jesus vida y obra

Carolina Maria de Jesus vida y obra

Fragmento de Quarto de Despejo traducido por Pedro Sevylla de Juana: “Mis hijos no se mantienen con pan de iglesia. Me enfrento a cualquier clase de trabajo para mantenerlos. Las otras tienen que mendigar y hasta afanar. Parecen tambor. Por la noche, mientras ellas piden ayuda, yo, tranquilamente, en mi barraquita, escucho valses vieneses. Mientras los esposos rompen las tablas de la barraca, yo y mis hijos dormimos tranquilos. No envidio a las mujeres casadas de favela que llevan vida de esclavas indianas. No me casé y no me arrepiento. Los que me gustaron eran soeces y me imponían condiciones horribles. Ahí está la Maria José, más conocida como Zefa, que reside en la calle B número 9. Es una alcoholatra. Gestante bebe demasiado. Las criaturas nacen y mueren antes de los doce meses. Me odia porque mis hijos me defienden y por tener yo radio. Un día me pidió la radio prestada. Le dije que no se la podía prestar. Que ella no tenía hijos, así que podía trabajar para comprarla. Como se sabe, las personas dadas a la embriaguez no compran nada. Ni ropas. Los borrachos no prosperan. A veces arroja agua a mis hijos. Dice que no zurro a mis hijos. No soy dada a la violencia. Mi hijo José Carlos dice:
-No te entristezcas mamita. Nuestra Señora de la Aparecida tendrá piedad de la señora. Cuando yo crezca compraré una casa de ladrillo para la señora madre.

Machado de Assis vida y obra

Machado de Assis vida y obra

Cuando más lo necesitaba me encuentro con una vida plácida de literato. Estoy tan acostumbrado a convivir con esas existencias desgarradas en personas que, finalmente, triunfan, a veces sin saberlo, que tomaba como realidad incuestionable la unión del sufrimiento con la obra de calidad. ¿Merece la pena?, me preguntaba tras cada trabajo de divulgación: Quevedo, Camões, Cervantes, como ejemplo tan solo. Joaquim Maria Machado de Assis, parte de abajo y asciende en la escala social con una placidez envidiable. Y con esa placidez envidiable llega a ser considerado como el mayor nombre de la literatura brasileña. Nieto de esclavos, nace en el Morro de Livramento en Rio de Janeiro, con todo lo que eso significa. Niño huérfano de madre, pasa al cuidado de su madrastra, quien le enseña las primeras letras y a vender dulces en un colegio, donde, sin duda, entabló relación con alumnos y profesores. Pasó por la escuela pública, pero su formación fue autodidacta debido al enorme deseo de aprender, y a la facilidad con que aprendía. Aquí esa anécdota de como aprendió francés con el panadero. Aquí los recuerdos de la formación autodidacta de Gabriela Mistral, y el de todos esos escritores educados por familiares sustituyendo a los padres. Se dice que Machado de Assis no pisó como estudiante la Universidad. La Universidad es un cauce principal que necesita otros afluentes. Cuando la fuerza de voluntad es imparable, los rios afluentes, sumados, llevan más caudal que el principal. La inteligencia, la superioridad intelectual, y el buen gobierno personal le ayudaron a recorrer los meandros públicos, puesto tras puesto. Llegó arriba del todo, partiendo desde muy abajo. Tranquilamente. Para entrar en la Academia Brasileira de Letras, no se le ocurre otra cosa que fundarla con otros compañeros, convirtiéndose en el primer presidente. Lenguas, conocimiento, escritura: ejercita todo y en paralelo alcanza los altos puestos de la Administración del Estado.

Rubén Darío vida y obra

Rubén Darío vida y obra

Rubén Darío, hijo de América y nieto de España
Creo que fue en segundo curso de bachillerato, doce años yo, cuando estudié a Rubén Darío. El libro de literatura, de Editorial Bruño, editora perteneciente a la congregación de frailes del colegio, llevaba, y lo agradecía yo tanto…, unas lecturas detrás de las lecciones, a modo de explicación. En las velas, llamaban así a nuestros estudios de internos al margen de las clases lectivas: noche y madrugada; en ellas no hubo para mí deberes que hacer, sólo hubo lecturas. Aprendí de memoria y recitaba poemas sonoros, marciales, como Caupolicán y La marcha triunfal.

Era una época de exaltación de la hispanidad, la raza decía el mundo oficial. Fue más tarde, ya estudiante en Madrid, diecisiete años, pensión de doña Amparo, cuando cambiaba en la librería de “la Felipa”, calle de Libreros, los libros de texto por libros de poesía y relatos; entonces conocí a Darío a fondo, a Neruda a fondo, a Juan Ramón en profundidad. Luego cambié de pensión y fui a la calle del Prado, frente al Ateneo de Madrid. Me hice socio de la institución y ya fue todo lectura: poesía y prosa, novela; los rusos, los franceses, los portugueses, los americanos. Sin distinguir escuelas ni tendencias, escritura en evolución perpetua, literatura siempre en presente.

Escogí el poema Anagke para traducir al portugués, justamente por lo que produce al autor acusaciones de blasfemo. Ocho de esos diez versos últimos, clave y cierre de todo, sorpresa final que Rubén coloca con prisa, encargando la transición a dos versos, esos que nacen cuando de improviso interviene el gavilán, con la rapidez y destreza del ave de rapiña
¿Sí?, dijo entonces un gavilán infame,
y con furor se la metió en el buche.

A Juan Valera, admirador del poeta y autoridad literaria reconocida, le parece tan mal el cierre que, apelando a la religión, se lo dice al autor y elimina los ocho restantes, momento en que aparecen Dios y el Demonio; el segundo enmendando la plana al primero, y el primero reconsiderando algunos aspectos de su Creación. Günter Schmigalle, dariísta alemán, académico correspondiente de la Academia Nicaraguense de la Lengua, realiza un análisis de las fuentes del poema. Es un tema romántico, el del posible arrepentimiento de Dios ante el mundo violento y cruel que ha creado. Este estudioso sitúa las fuentes del poema en la novela de Víctor Hugo, Nuestra señora de París, y en el pensamiento de Schopenhauer. Dejémoslo así.

En primer lugar, la vida, soporte y causa de la obra. Siempre o casi siempre, para no resultar categórico. Y la vida de Rubén Darío es un caminar selvático por un mundo hostil y, a veces, feroz. Él frente a las circunstancias adversas. Inteligencia y voluntad. Esas dos facultades, puestas de acuerdo, le bastan para salir de lo profundo y llegar a ser, contra viento y marea, con fuerte oposición, lo que quiso ser siempre: Rubén Darío, declaración de intenciones. PSdeJ

Pablo Neruda vida y obra

Pablo Neruda vida y obra

Dice de sí el lector Neruda, que tanto nos dio a leer: “Para mí los libros fueron como la misma selva en que me perdía, en que continuaba perdiéndome. Eran otras flores deslumbradoras, otros altos follajes sombríos, misteriosos silencios, sonidos celestiales, pero también, la vida de los hombres más allá de los cerros, más allá de los helechos, más allá de la lluvia.” Neruda se va haciendo a sí mismo en lo cotidiano, pero al escritor y al poeta los hicieron los otros, escritores o no, aquellos cuyos nombres veneraba. Y los libros le hicieron: las lecturas, muchas, deslumbradoras hasta la sedimentación.

Durante unos años de mi vida joven, alrededores de los sesenta del siglo pasado, fui Neruda. El era solo un poeta avanzando hacia la poesía. Solo un poeta avanzando, que decía en sus odas elementales: Editorial Losada, impreso en Tucumán 353 de Buenos Aires, cosas elementales que acababan como la Oda al alambre de púa: “En otras partes pan, arroz, manzanas…En Chile, alambre, alambre…” Oda a la crítica: “Con la luz de otras vidas/ vivirán otras vidas en mi canto”. Oda a don Jorge Manrique: “Y volví a mi deber de pueblo y canto”. Filósofo también a la hora de resumir y concretar el mensaje. Yo era Neruda, y escribía mis versos en el interior de las cubiertas de sus libros, en los espacios blancos. Versos nacidos en el instante de la lectura, versos que imitaban a los suyos y a los míos, versos míos que habían sido de Juan Ramón Jiménez y de Darío antes de escribirlos para enamorar a una muchacha enamorada. Y todo porque nadie es dueño de nada, ya que entre todos, conocidos o desconocidos, valorados o denostados, escribimos el largo poema de la Humanidad. Panera de entregas y recogidas constantes.

Lygia Fagundes Telles vida y obra

Lygia Fagundes Telles vida y obra

Brasil. Una amiga en la equidistancia me indicó a Lygia Fagundes Telles, a modo de enlace del pasado inmediato con el inmediato futuro; pasado, presente y futuro, ella, ya centenaria casi. Conocía yo su nombre y alguna circunstancia vital. Nació en São Paulo de madre pianista, y eso ya anuncia influencias. Su padre era abogado. Ella ingresó en la Facultad de Derecho del Largo de San Francisco, Universidade de São Paulo. Espacio masculino de reminiscencias literarias y, dentro de lo literario, modernistas. Por allí pasaba Pagú para ir a las clases da Escola Normal. Joaquín Nabuco, Mario de Andrade, Ruy Barbosa, Oswald de Andrade, Castro Alves, José de Alencar y Ulises Guimarães estudiaron en la facultad conocida como la San Francisco: Estado de Derecho, Humanismo, Derechos Humanos. Mito de Libertad y Progreso.

Cecília Meireles vida y obra

Cecília Meireles vida y obra

Conocí a Cecília Meireles hace unos años, cinco o seis quizá. Desde entonces la tengo en mi altar literario. En aquel momento, después de las primeras lecturas, escribí: ¿Son los ojos, cielo sin fondo de nubes transparentes, de Cecília, lo importante para mí? ¿Lo es la mirada abierta y confiada, esos límites del Universo que ella alcanza? ¿Es el manantial inagotable de su sonrisa lo importante? Sí, porque su palabra simple y pura, surge en la mente armónica para expresar lo que ve su mirada; y para exponer lo recibido a través de todas las lenguas que entiende y habla. Sí, porque su rostro, y lo que el rostro revela del interior armónico, me entregan el estímulo necesario para profundizar en su obra. Para llegar más allá de su fértil imaginación, y de la fascinante facilidad de encantamiento. PSdeJ

Borges su vida y su obra

Borges su vida y su obra

Autor y lector se complementan, juntos componen la obra consumando el sentido. Por separado o unidos en la misma persona, lector y autor son inseparables y van de la mano, ayudándose, corrigiéndose, potenciándose. Dice Borges en el prólogo a la primera edición de “Historia Universal de la Infamia”, fechada en Buenos Aires, 27 de mayo de 1935: “A veces creo que los buenos lectores son cisnes aún más tenebrosos y singulares que los buenos autores”. Autor y lector, lector y actor, son causa y consecuencia intercambiables.
Lector y autor e unen en Borges para formar una Obra intensa y extensa de difícil comparación con otras, inasible e inabarcable en varios aspectos.
En su Autobiografía, Borges, asegura: “En el transcurso de una vida consagrada a la literatura, he leído muy pocas novelas; y en la mayoría de los casos sólo he llegado a la última página por sentido del deber. Al mismo tiempo, siempre he sido un gran lector de cuentos. Stevenson, Kipling, James, Conrad, Poe, Chesterton, los cuentos de Las mil y una noches en la versión de Lane y ciertos relatos de Hawthorne forman parte de mis lecturas habituales desde que tengo memoria”.

Borges se hizo a sí mismo; mejor aún, creó la imagen de sí mismo que los demás hemos aceptado. Pero esa imagen solo corresponde al Borges creador de los distintos Borges, no a la realidad, mezcla de lo interno y lo externo, campo de acción después de la batalla. Dice, hablando de su escritura, que él no creó ningún personaje, que sus personajes, aun en los cuentos, son una faceta de sí mismo. Esa necesidad de ser en el otro, le une a Pessoa de alguna manera que no alcanzo a concretar, pues es una cuestión sicológica. Aún hay más, Borges fue haciéndose y deshaciéndose, peplo de Penélope, a diario.

El Premio Nobel lo premió con su indiferencia, lo que hizo daño al Premio y benefició al no premiado. En cualquiera de los galardonados, resalta el nombre por la pátina que deja el pan de oro del premio. Destaca en Borges la luminosa injusticia del premio ausente. Así, entendemos, que el premio Nobel no hierra nunca en sus designios: si señala con su dulce dardo de Cupido a un mal escritor, lo hace para estimularlo. Si deja fuera de su nómina a uno grande, el grande queda premiado con creces por la exclusión. Artur Lundkvist, escritor y académico sueco, aseguró que a Borges no le concederían el Premio Nobel a pesar de su obra. Fue sincero; porque no se lo dieron, apoyándose, precisamente, en su destacada y cambiante obra, cuajada de universales ideas movedizas. Las razones que Lundkvist señalaba eran políticas, refiriéndose sin duda a la relación de Borges con el fascismo dictatorial. Pero tanto el Borges escritor, como el Borges persona pública, dejaron la pregunta de entonces sin aclarar con exactitud, ya que dijo considerarse conservador y anarquista independiente. El escritor modificaba sus obras en las sucesivas revisiones, y lo hacía, no solo por cuestión estética. De sabios es rectificar, pero, así como el hecho de que ser ignorado por el Nobel lo benefició, el auto expurgado de su obra acabó perjudicándolo. La novela era un género, para él, caduco. No entraba en su proyecto de obra por cuestiones personales, entre ellas, la necesaria coherencia que la imitación de la realidad requiere, y el control constante del argumento. Causa o efecto, desprestigió a los novelistas. Esas dos circunstancias eran ampliamente conocidas; y fueron el talón de Aquiles que aprovechó la Academia del Nobel para no entregarle el premio a pesar de sus enormes y cuantiosos méritos.

Octavio Paz vida y obra

Octavio Paz vida y obra

Es de destacar que tenía el joven poeta 23 años, y que fue invitado aunque no pertenecía a la Alianza. No pertenecía a la Alianza, pero a los 16 años había publicado en Barandal el artículo “Ética del artista” Arte y realidad. Arte puro y Arte de tesis enfrentados. Hemos de ser hombres completos, íntegros: concluye. A los 17 había publicado el breve poemario “Luna silvestre”, el único firmado como Octavio Paz Lozano. No pertenecía a la Alianza, pero el 30 de septiembre de 1936, la Editorial Simbad publica en un folleto su poema ¡No pasarán! El colofón de las seis páginas que ocupa el poema dice:

Esta edición, que consta de tres mil quinientos ejemplares, terminada en los Talleres Gráficos de la Nación, fue cedida al Frente Popular Español, en México, en prenda de simpatía y adhesión para el pueblo de España, en la lucha desigual y heroica que actualmente sostiene.

(…) No pasarán.
¡cómo llena ese grito todo el aire
y lo vuelve una eléctrica muralla!

Detened el terror y las mazmorras,
para que crezca, joven, en España,
la vida verdadera,
la sangre jubilosa,
la ternura feroz del mundo libre.
¡Detened a la muerte, camaradas!

El Congreso, en sus sesiones de Valencia, cuenta con 110 delegados de 28 países. Sucede en plena Guerra Civil, primeros de julio del 37. Hay que recordar el mapa de entonces, donde el gobierno legalmente constituido resistía en la mitad oriental del país. Participaron intelectuales que estaban entre los más destacados del panorama cultural internacional. De Valencia, los asistentes, partieron para Madrid. Podemos entender lo que significó el Congreso para el muchacho Octavio Paz. Conocimiento, reconocimiento y afirmación.

Jorge de Sena obra y vida

Jorge de Sena obra y vida

La dictadura de Portugal, llamada Estado Novo, se mantuvo entre 1933 y 1971. Dentro de la persecución de las libertades, practicaba la censura más férrea.
Jorge de Sena nació en Lisboa el año 1919. Debido a la dictadura, partió para el exilio, en Brasil, el año 1959. Murió en Santa Bárbara, California, EUA, el día 4 de junio de 1978. Su cuerpo fue recibido en Lisboa en septiembre de 2009. Fechas que son ventanas por donde mirar su vida y, como consecuencia, su vasta y sólida obra.
Mécia de Sena, su esposa, no acompañó a los restos del esposo desde el cementerio del Calvario en Santa Bárbara, hasta el de los Prazeres en Lisboa. No estuvo la viuda, por tanto, en la Basílica da Estrela, donde se celebró un homenaje al profesor, poeta, dramaturgo, ensayista, crítico y traductor, con la presencia, entre las autoridades, del ex presidente de la República Portuguesa, António Ramalho Eanes, amigo de larga y verdadera amistad de Jorge de Sena, uno, sin duda de los que el poeta dejó en su patria al partir: Amigos meus mais caros tenho nela, saudosamente nela.

Manuel Bandeira vida y obra

Manuel Bandeira vida y obra

Oigo en los oídos internos, los nombres de las personas citadas en las biografías de los grandes escritores que conocí en Brasil. Los veo, con los ojos de la imaginación, pasear por las calles, intervenir en los cenáculos literarios, declamar fragmentos de sus escritos y firmar ejemplares de las obras. Acompaño a Manuel Carneiro de Sousa Bandeira, nacido en Recife, estado de Pernambuco, el 19 de abril de 1886; y fallecido en Rio de Janeiro, a los 82 años, el 13 de octubre de 1968.Voy a su lado cuando se acerca a la tienda para comprar una botella de leche. Y es una persona más, una de las que conocen al tendero y el tendero las conoce a ellas. “Es ese vecino poeta, el profesor que nos saluda tan atento; sí, ese que escribe en el periódico y te cae tan bien”. La naturalidad y la hondura humana destacan en Bandeira, a los ojos de quienes se cruzan con él y lo tratan a diario. Pero ocurre que Bandeira se relaciona con Cecília Meireles, Mario de Andrade, Carlos Drummond, Guimarães Rosa, Gilberto Freire y otros así, con la misma llaneza. Y esa facilidad de trato me da pie para escribir un poema con Manuel Bandeira, compañero

Jorge Amado vida y obra

Jorge Amado vida y obra

La vida de Jorge Amado está entre las más movidas de las vividas por escritores brasileños. Constantes viajes, voluntarios u obligados, le llevaron de acá para allá por oriente y occidente. Alegrías y tristezas, sustituyéndose o yendo a la par. Los ataques que sufrió por defender el derecho a expresar sus ideas, llegaron a ser brutales. Sus libros estuvieron perseguidos y condenados a la hoguera. El entró preso en diversas ocasiones por motivos ideológicos. En ciertos momentos de su existencia, daba la impresión de que la figura de Jorge Amado era más fuerte que el poder que lo condenaba. Llegó a ser alguien incómodo del que no se podían desprender. Hasta la acogedora Francia, donde se había refugiado, lo expulsó de su territorio, aunque después lo volviera a admitir. Sus libros constituyen su legado, sus libros enraizados en las vidas, la suya y las de los más indefensos. Las ediciones, reediciones y adaptaciones fueron constantes. Su vida puede considerarse como una vida llena. Matilde Mendonça Garcia Rosa y, más aún, Zélia Gattai, se convirtieron en compañeras y colaboradoras necesarias. La afiliación al Partido Comunista Brasileño, afiliación que no pertenencia, acicate y freno para el escritor, tuvo irregular importancia en su Obra, mayor en los primeros tiempos. Jorge Amado forma parte de la esencia de Brasil.