Ad Memoriam

Ad Memoriam

Ad Memoriam Fechas y lugares, cruces de caminos, indecisiones y osadías, aciertos, extravíos; filias, fobias, ideas y trabajos, concreciones: mi vida es como me van dejando hacerla; retrocesos y avances que no serán definitivos. Todo lo que pretendo es llegar al punto de partida: enorme círculo de cambiantes rectas y firmes zigzagueos. Escribo porque escribir me compromete, y doy a la estampa los escritos porque quiero expandirme, tiempo y espacio, espiga de trigo que ha de elegir entre ser pan o ser simiente.

José Martí

José Martí

Hijo de los españoles Mariano Martí, natural de Valencia, y Leonor Pérez, natural de Tenerife; José Martí nació en La Habana, el 28 de enero de 1853.
Su muerte ocurrió en la guerra de independencia de Cuba, el 19 de mayo de 1895. José Martí, separado del grueso de las fuerzas cubanas, cabalgó hacia un grupo de españoles oculto en la maleza. Le alcanzaron tres disparos y, de resultas, murió.

Pudo estar, entre los que dispararon, el hermano de un bisabuelo mío de la rama materna, que allá fue entre voluntario y obligado. Sé que no murió, aunque pudieron matarlo las enfermedades, y los pobres pertrechos que llevaba: alpargatas de esparto como calzado para adentrarse en la manigua. Sé que no murió, porque hace unos años, un cubano, primo quinto mío según supe luego, logró contactar conmigo a través de internet. Llevaba ya muy avanzada la investigación, y yo la completé consiguiendo la Partida de Bautismo en un pueblo cerrateño cercano del mío, de aquel hermano de mi bisabuelo que, por no querer o no poder pagar las 2.000 pesetas que costaba librarse de tan trágico destino, fue y allí crió descendencia.

Valle Inclán

Valle Inclán

Abordo aquí la persona y la obra de don Ramón María del Valle-Inclán, a sabiendas de que es inabordable. No somos pocos los que esperamos que salga de la tumba alguna noche para añadir, quitar, corregir o actualizar, alguna de sus piezas maestras. Pues cambiaba tanto sus escritos, en sucesivos intentos de mejorarlos que, ni aún hoy podemos estar seguros de cual de todas ellas es la versión definitiva. Pasado, presente y futuro a un tiempo, Valle-Inclán es el Universo al completo, lo de arriba y lo de abajo en momentos sucesivos. Es la naturaleza en sus playas mansas y en sus seísmos destructores, es el geiser y el volcán sin solución de continuidad. Y si en otros escritores es necesario conocer su obra para conocer su vida, en Valle, la vida y la obra son una misma cosa, imaginación e independencia complementándose. El conjunto es algo inabarcable, incluso después de haber convivido con él como los amigos, o de haberlo transitado como los lectores. Contradicción y misterio que no son locura, porque se trata de una mente lúcida en cada momento cambiante, abarcándolo todo en instantes sucesivos, entre la palabra escrita, la dicha y sus retumbantes ecos.