Gustavo Adolfo Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer

Imagen principal: Monumento a Bécquer, alzado en el Parque de María Luisa de Sevilla. Está en la glorieta Bécquer, declarada Bien de Interés Cultural. Los hermanos Álvarez Quintero, admiradores de Bécquer, de quien, incluso, conservaban manuscritos, tuvieron la idea de erigirlo, anunciándola en el Ateneo, el año 1910, durante unos juegos florales.
El grupo escultórico es obra de Lorenzo Collaut Valera, sevillano como los promotores; quienes escribieron, al efecto, la comedia titulada La Rima Eterna, inspirada en la rima IV de Bécquer. La obra se estrenó en el Teatro Lara de Madrid, en noviembre de ese año. Los beneficios se utilizaron para costear el monumento. Forma parte del conjunto, un ciprés de los pantanos plantado en 1850, al que rodea el grupo escultórico. La obra consta de un banco con respaldo de planta octogonal sobre una pequeña grada circular.
“Apoteosis de la muerte” llama Galdós a la idea dominante en Gustavo Adolfo Bécquer. La muerte tan repetitiva como la vida; tan opuestas ambas, tan inseparables, tan compenetradas. Fin y principio de un círculo inacabado por inacabable. Y el tiempo y el espacio como únicas incógnitas. Nos dice en su Rima XC: