Foto de la Ermita de San Pedro y de la Virgen de Consuelo, en Fuentes de Valdepero

Unas pinceladas sobre Palencia Pedro Sevylla de Juana

Palencia es espacio de pensadores, artistas, escritores y poetas

“Ingeniero me dicen los poetas/poeta me dicen los ingenieros”.Así hablaba de sí mismo El poeta palentino, nacido y enterrado en Madrid, Francisco Vighi. Ingeniero y poeta a partes desiguales. “Ventas de la Pernía” es uno de sus poemarios. Lo componen serranillas al modo del Marqués de Santillana. El Marqués de Santillana, Iñigo López de Mendoza, nacido en Carrión de los Condes, fue militar y poeta. Estuvo emparentado con Gómez Manrique, poeta y dramaturgo nacido en Amusco; y fue tío de Jorge Manrique. Jorge Manrique, nacido en Paredes de Nava, Palencia, escribió las Coplas a la muerte de su padre, que todos hemos recitado alguna vez.

El padre de Jorge Manrique era, nada menos que Rodrigo Manrique, uno de los primeros grandes de España, Gran maestre de la orden de Santiago, fue partidario destacado de Isabel la Católica en su lucha por el trono de Castilla, y estuvo presente en los pactos de los Toros de Guisando. Familia, la suya, titular de marquesados, ducados, condados, señoríos; y muy influyente en los asuntos de estado de su época. Aquí yace un hombre / que vivo dejó su nombre, reza el epitafio de Rodrigo Manrique. En eso consiste la inmortalidad humana; en la permanencia viva del nombre, del recuerdo.

De Paredes de Nava era el escultor Alonso Berruguete, hijo del pintor Pedro Berruguete; referencia fundamental, el hijo, de la imaginería española del Renacimiento. El grupo escultórico que lo homenajea en la plaza Mayor de Palencia es obra de Victorio Macho, discípulo en el tiempo y escultor palentino con obra en España y América, autor del Cristo del Otero, situado entre los más altos del mundo. Poetas, escritores, escultores y pintores, fotógrafos y artesanos, han ido haciendo la imagen de Palencia y su provincia.

Palencia es una y es múltiple.

Una y múltiple como España y Castilla y León. Palencia goza de lo asturleonés y de lo castellano por origen; y de lo cántabro, lo vasco y lo andaluz por las repoblaciones. Palencia es una provincia de la comunidad Autónoma de Castilla y León; la Autonomía más extensa de España, y la más rica en cuanto se refiere a patrimonio lingüístico, arquitectónico, artístico y cultural. Palencia participa de esas mismas características y de la riqueza patrimonial, con una cierta personalidad propia. Castellana y Leonesa como ninguna otra, tiene en el Río Pisuerga la línea histórica de encuentro, según afirma Anselmo Carretero en su libro “La personalidad de Castilla”, elogiado, entre otras personalidades, por Miguel Delibes y Victoriano Crémer.

Palencia es espacio de Bodas Reales.

El 19 de Julio de 1074, Rodrigo Díaz de Vivar, llamado el Cid, contrae matrimonio con doña Jimena en la iglesia de San Miguel de Palencia. Doña Jimena pertenecía a la más alta nobleza del reino, era biznieta del rey de León Alfonso V, sobrina de Alfonso VI, hija del Conde Asturiano Diego, y hermana de dos Condes de Asturias y uno de León y Astorga. En su matrimonio, Rodrigo hace gala de gran caballerosidad al dotar a su esposa de las arras. El fuero Castellano limitaba las arras a la décima parte de las propiedades del esposo, y el fuero Leonés consideraba la mitad de las riquezas. A Jimena le correspondía el fuero de León y a Rodrigo el de Castilla, por tanto podía acogerse a este, pero Rodrigo se guió por el fuero de León, según se ve en la carta de arras. En ella se enumeran 39 villas, entre ellas la actual Villajimena, limítrofe con mi pueblo y Monzón, lo que hace pensar que el patrimonio de Rodrigo era de unas 80 villas, fortuna que hace de la suya una de las primeras familias de Castilla.

En Monzón de Campos, hubo casamiento real, fue a principios del siglo XII y unió a Doña Urraca, hija de Alfonso VI de Castilla con Alfonso I de Aragón y Navarra. En noviembre de 1128 el castillo de Saldaña fue escenario de la boda real del hijo de Doña Urraca y Raimundo de Borgoña, Don Alfonso VII Raimúndez, con doña Berenguela, hija del conde de Barcelona Ramón Berenguer III. Para celebrar tan magno acontecimiento, se celebró una corrida de toros en la que hoy es la Plaza Vieja de Saldaña o Plaza de los Francos, la primera conocida en la historia taurina de España.

En noviembre de 1219, en el monasterio de San Zoilo, en Carrión de los Condes, la princesa Beatriz de Suabia, nieta del emperador de Constantinopla se casó con Fernando III el Santo; y uno de sus hijos fue Alfonso X el Sabio.
Germana de Foix, sobrina del rey Luis XII de Francia, el 19 de octubre de 1505, a los 18 años de edad, se casó por poderes en la localidad palentina de Dueñas con Fernando II de Aragón, de 53 años, viudo de Isabel la Católica desde hacía once meses.

En 1388, Catalina de Lancaster y Enrique III se casaron en la catedral de Palencia. Él tenía 10 años y ella 14. Por primera vez en la historia de Castilla y de España, los príncipes herederos fueron jurados como Príncipes de Asturias, siguiendo la antigua costumbre inglesa de nombrar a los futuros reyes Príncipes de Gales. Dos años después, el 9 de octubre de 1390, el rey Juan I fallecía. Así que con tan solo 12 años Enrique, y 16 Catalina, se convertían en reyes de Castilla. Bodas reales que no tuvieron lugar en Palencia por casualidad, sino por lo que Palencia significó a lo largo de la historia.

No es una boda sucedida en Palencia, es un nacimiento famoso: en 1188 nace en Palencia Blanca de Castilla, hija de Alfonso VIII y Leonor de Plantagenet, quien llegó a convertirse en reina de Francia por su matrimonio con Luis VIII. En Palencia transcurre lo principal de la vida del héroe, histórico y legendario, Bernardo del Carpio. Hijo extramatrimonial de Ximena, hermana del rey Alfonso II el Casto de Asturias y Sancho Díaz, conde de Saldaña, de quien la leyenda dice que estuvo preso en la primitiva fortaleza de Fuentes de Valdepero hasta la vejez, por Orden del Rey Casto. Nacido en el Castillo de Saldaña y enterrado en Aguilar de Campoo, de su peripecia familiar se ocuparon Alfonso X el Sabio y Cervantes. Lope de Vega le dedicó dos obras de teatro, Bernardo de Balbuena 40.000 versos en preciosas octavas reales. de él escribieron Valera y otros muchos, incluso el argentino universal Borges. Aseguraron su historicidad historiadores fiables, entre los que se encuentra el padre Juan de Mariana.

Palencia es espacio de Concilios.

Creada en el siglo III, la época de mayor influencia de la Diócesis de Palencia sucedió durante la monarquía visigoda. Sus obispos firmaron las actas de casi todos los concilios de Toledo. El obispo Toribio, el Segundo concilio, reinando Alarico. Murila el tercer Concilio, donde se convirtió Recaredo. El obispo Conancio, los concilios cuarto, quinto y sexto. “Conancio de Palencia” o “Conancio de Castilla” fue uno de los grandes obispos hispano-visigodos del siglo séptimo. En esa Época se logra que la práctica litúrgica sea la misma en todo el reino, dándose, a la vez, una fuerte renovación religiosa y gran desarrollo musical. Conancio nació en el Cerrato Palentino, actual Villaconancio. Los obispos Ascario, Concordio y Basualdo firmaron las actas de los concilios posteriores . Tras más de tres siglos de dominio musulmán, la diócesis fue restaurada en el año 1034.

En Palencia se celebraron dos concilios nacionales: Uno en el año 1129, presidido por el Arzobispo Raimundo de Toledo y el emperador Alfonso VII. Y otro en 1321, presidido por Pedro de Luna, legado del papa Clemente VII. Asistieron tres Arzobispos, 25 obispos y el Rey Juan primero, más abades, condes y señores de la tierra. En la abadía colegiata de Santa María de la Dehesa Brava, en Fusiellos, hoy Husillos, se celebraron dos concilios nacionales o generales: en 1088 y en 1104. También en Carrión de los Condes se celebró algún concilio de los llamados generales, como el del año 1103.
Tal protagonismo de la Diócesis Palentina da idea de la consideración alcanzada.

Palencia es espacio de Historia.

El Museo Arqueológico de Palencia, que ocupa la llamada Casa del Cordón, ofrece muchas de las piezas recuperadas en la provincia. Otras están en el Museo Arqueológico Nacional, como el llamado “Tesoro del Cerro de la Miranda”, encontrado en ese pago de Fuentes de Valdepero, junto a Palencia; tesoro inicialmente muy disperso y aún no reunido del todo. Son torques y brazaletes de plata, monedas de la época ibérica e iberoromana.
Dos pueblos destacan en el espacio que ocupa la hoy provincia de Palencia, en la época previa a la llegada de los romanos: Cántabros y vacceos. Ocupaban los cántabros un área superior a la actual Cantabria, que en la actual Palencia llegaría hasta la antigua Pisóraca, Herrera de Pisuerga. Ocupaban los vacceos, el pueblo más evolucionado de la Celtiberia, una vasta región de la parte central de la cuenca del Duero. Destacaba en su organización socioeconómica, la importante actividad agrícola. Cultivaban, principalmente trigo y cebada, en un régimen de propiedad colectiva. Las cosechas eran abundantes, y nutrían a numantinos y arévacos. Por eso Escipión Emiliano, durante el sitio a Numancia impidió el suministro vacceo para acabar con la resistencia numantina.

Pallantia fue una de sus principales ciudades. ¿Hubo dos ciudades con ese nombre? De haber existido dos, la vaccea sería la situada en lo que hoy es Palenzuela. Los romanos, en tal caso, edificaron la que dio origen a la actual Palencia, junto al río Nubis, el Carrión que bordea la ciudad. Vestigio romano es el puente llamado Puentecillas, situado en la ciudad sobre el río, restaurado en distintas épocas.

En la Hispania visigoda Palencia alcanzó gran esplendor, llegando a ser sede de la corte y sede episcopal de importancia como hemos visto. La cripta de San Antolín, en la catedral; y la basílica de San Juan de Baños, son muestras de aquella época.

Espacio de Cultura, en los inicios del siglo XII, siendo obispo Tello Téllez de Meneses, se fundó en Palencia El Estudio General, -de hecho, la primera Universidad de España- con la aprobación pontificia. Se debe destacar la importancia de la familia Ansúrez, muy influyente en Castilla, con propiedades desde Liébana a Cuellar. Pedro Ansúrez, por encargo de Alfonso VI, repobló Valladolid con gente de Saldaña y Carrión.

En 1388, mientras los soldados palentinos estaban guerreando lejos de la ciudad, tropas del Duque de Lancaster la atacaron. Una fuerte reacción defensiva de las mujeres, evitó que Lancaster lograra tomarla. Desde entonces, la mujer palentina pudo lucir la banda amarilla de honor reservada a los varones. Hoy forma parte del traje regional. Ejemplo este, de lo mucho que cuesta a la mujer la igualdad de trato.

Larga y estrecha geografía

. En el rectángulo inclinado que es la provincia de Palencia, la diversidad está asegurada. De hecho, existen seis comarcas naturales y algunas subcomarcas. Esa misma disposición, en declive de Norte a Sur, propicia que los ríos Carrión y Pisuerga sean muy palentinos. El Carrión no llega a conocer otra tierra, y el Pisuerga, nacido en el término de Brañosera, primer municipio de España, tiene en la provincia de Palencia lo más de su recorrido.

El norte de la provincia tiene como características más llamativas la altitud y el desnivel, que, sumados, proporcionan el enorme contraste y su gran atractivo. Ahí se encuentran las máximas elevaciones provinciales, Peña Prieta (2.538 m), Curavacas (2.500 m) y Espigüete (2.450m). Las aguas de lluvia y nieve recibidas en estas elevaciones, originan los dos ríos nombrados, cuyos valles discurren casi paralelos hacia el sur de la provincia. Desde las respectivas cabeceras de las cuencas fluviales, aguas de ambos ríos alimentan cinco embalses.

La montaña palentina forma parte de la Cordillera Cantábrica. En sus bosques crecen hayas, robles, pinos, tejos, acebos; y se dan zonas de pastos, líquenes y musgos, donde se mueven los grandes mamíferos de la zona: jabalíes, corzos, ciervos, osos pardos y algún bisonte europeo, tras varios intentos de introducirlo. Las alturas montañosa forman valles pronunciados como Castillería, Redondos, Santullán, Covalagua y San Quirce. Erosión y tiempo perfilan las figuras caprichosas de los espacios naturales protegidos de Las Tuerces y el Cañón de la Horadada. La Cueva de los Franceses se encuentra en las proximidades de Aguilar de Campoo. Es una formación cárstica, con estalactitas y estalagmitas de gran belleza.

Sigue a las grandes alturas en el descenso un área semimontañosa con altitudes que llegan a los 1800 metros, de una interesante diversidad botánica. Zona de transición, más abajo, los ríos Boedo y Burejo proporcionan vegas feraces. Cereales y patatas cubren un terreno plácido y ondulado. Las vegas del río Carrión y sus afluentes, las lomas contiguas y las elevadas planicies de los páramos, llegan hasta el Sur de la Provincia.

El sur está integrado por dos comarcas bien distintas. Arcillosos suelos casi llanos que algunos chopos unen a un cielo azul cruzado de pardales, la Tierra de Campos palentina participa de las características comunes de tan amplia comarca natural. El tópico del color pardo desnudo y palomares en ruinas, se rompe en los trigales encañados, verde mar de olas agitadas por el viento. Los vacceos la poblaron antes que los romanos y los visigodos; y fue espacio despoblado y repoblado a intervalos. Cereales y ovejas, ladrillo y adobe, piedra labrada. Términos municipales extensos y casas labradoras, corrales y paneras, historia y arte. Iglesias y museos, sobriedad y hondura.El recuperado humedal de La Nava, es asiento de aves, muchas de ellas migratorias, de las que se han catalogado 172 especies. Tramos importantes del Camino de Santiago y del Canal de Castilla. Carrión de los Condes, Paredes de Nava, Becerril, Fuentes de Nava, Ampudia, Amusco, Rivas, Monzón, Husillos, Fuentes de Valdepero, Grijota.

vertavillo

 Dibujo que hice del entorno de la iglesia de Vertavillo, donde pasé un verano.

El Cerrato: pedregosos páramos llanos de 900 metros de altitud, laderas grises de tierra caliza, y verdes valles de 720 metros sobre el nivel del mar. Ocupa la parte sudeste de la provincia, entrando en Valladolid y Burgos. Estuvo poblado por vacceos y arévacos ya en el siglo III antes de Cristo. Fue repoblado con gentes provenientes de Cantabria y Vizcaya, y con mozárabes del sur peninsular. En la nueva tierra no existía apenas organización territorial. Realizaron presuras de terrenos, restauraron iglesias y recuperaron molinos con el fin de adaptar a sus necesidades el nuevo espacio. Cada familia recibía, por el llamado derecho de presura, la superficie de tierra que se podía arar de la salida a la puesta de sol. Palenzuela, Dueñas, Baltanás, Astudillo, fueron testigos de hechos históricos relevantes. Iglesias, ermitas, casas blasonadas, rollos de justicia.

Villas romanas. De la presencia romana en la hoy provincia de Palencia, quedan los restos de siete villas, dos ellas visitables. En ellas puede imaginarse el modo de vida del bajo imperio romano, contando con la ayuda inestimable de los mosaicos más bellos y mejor conservados de la Hispania romana. A la Villa Romana de la Olmeda la complementa el cercano Museo de Saldaña. La Villa Romana de la Tejada, descubierta en 1970 en Quintanilla de la Cueza, muestra un posible recinto termal de una residencia palaciega. Destaca en ambas el perfecto estado de conservación.

El Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina comprende 78.360 Hectáreas y 10 municipios. Es un espacio natural protegido, situado al norte de la provincia, que recibe su denominación de dos parajes conocidos como Fuentes Carrionas y Fuente del Cobre. Ambos considerados nacimientos oficiales de los ríos Carrión y Pisuerga, respectivamente. Situada en Velilla del río Carrión, la Laguna de Fuentes Carrionas está formada por dos lagos de origen glaciar. Una parte de las aguas llegadas de las montañas cercanas, entra a una altitud de 1750 metros, en el sumidero de Sel de la Fuente, de origen glaciar, iniciando el río Pisuerga y la formación cárstica de la Cueva de la Fuente del Cobre, donde, a dos kilómetros y medio, vuelven a surgir las aguas, ya a 1620 metros de altitud. El parque acoge encinas y sabinas, hayas, robles y abedules; una de las tejedas más notables de la Europa Occidental; y uno de los pocos pinares naturales de la Cordillera.

El románico. Hablamos de Palencia, la provincia de mayor concentración de románico de Europa. Monumentos completos o partes de alguno derruido o reconstruido posteriormente. El románico está distribuido por toda la provincia, de la Montaña a El Cerrato. Iglesias parroquiales y solitarias ermitas. Aguilar de Campoo, declarado conjunto Histórico Artístico, posee esculturas románicas expuestas en el museo de la Colegiata de San Miguel. Son románicas la ermita de San Andrés y la ermita de Santa Cecilia, a los pies del Castillo. El Monasterio de Santa María la Real, es la impresionante sede del Museo del Románico.

 Pueden establecerse tres rutas con centro en Aguilar de Campoo. Lo que puede dar idea de su abundancia. El Camino de Santiago, a su paso por Palencia, es de una gran riqueza artística correspondiente al románico. Hitos destacables son Frómista, Carrión y Villasirga. En el Sur está algo más disperso. Comienza en Palencia, donde es románica parte de la catedral. La iglesia de Villamuriel, la ermita de Fuentes de Valdepero, el pueblo donde nací; partes del monasterio de san Isidro de Dueñas, y de la iglesia de Santa María. Vertavillo, Torquemada y otros pueblos de El Cerrato poseen iglesias románicas en parte o su en su tatalidad.

Ruta de los Pantanos. En la montaña se encuentra la denominada ruta de los pantanos, lugares de gran vistosidad y fama por la belleza de los parajes que la integran. Se pueden ver cinco embalses: Aguilar de Campoo, Requejada, Ruesga, Camporredondo y Compuerto. Además de su alto valor paisajístico, en todos ellos se permite el baño y los deportes de navegación a vela o remo.

Ruta de las ermitas rupestres. En Aguilar de Campoo puede empezarse el recorrido de estos recintos religiosos escavados en la roca arenisca. El más interesante es el llamado Santos Justo y Pastor, de Olleros de Pisuerga; uno de los mejores conjuntos de la Península. Está formado por una ermita principal y dos contiguas. La principal consta de dos naves con capillas absidales. En la situada a la derecha se abre una galería estrecha, usada como sacristía. En la de la izquierda, que fue capilla con su primitivo altar, se ubica otra capilla, en penumbra, descubierta en 1931. La excavación inicial data, posiblemente, del siglo X; ampliándose a finales del siglo XII de acuerdo con los modos románicos. Sostiene el coro una sola pilastra; y la decoración, mínima, muestra en él capiteles dobles, muy toscos, pero de gran belleza. Hay otras ermitas rupestres en Villacibio, Villarén, Cervera, Pomar de Valdivia y Cezura, enclave palentino en Cantabria.

Camino de Santiago. Vereda de tránsito de la cultura, el Camino de Santiago atraviesa la provincia de Palencia de este a oeste; desde el magnífico Pontefitero, uno de los puentes más largos del Camino, pegando a Burgos; hasta Grajal de Campos, pegando a León. En Frómista se pueden ver la ermita de la Virgen del Otero, el templo de Santa Mª del Castillo y la iglesia parroquial de San Pedro, donde, en un museo, guardan las famosas 29 tablas del retablo de Santa Mª del Castillo, obra del siglo XV. Destacando por encima de todo una de las construcciones románicas más representativas del Camino de Santiago, la famosa iglesia de San Martín, construida en 1083 y hoy reconocida entre las cumbres del románico de España y hasta de Europa. Perfección de equilibrio y armonía, fotografiado, dibujado y pintado por multitud de visitantes admirados.

En Villácazar de Sirga, la iglesia de Santa María la Blanca, del siglo XIII, guarda la imagen de la Virgen a la que cantó Alfonso X el Sabio, en sus Cantigas. Allí están las esculturas del pórtico y las del interior, los sepulcros del Infante don Felipe, hijo de Fernando III el Santo y el de su segunda esposa. Y el incomparable retablo mayor del siglo XV con 27 pinturas sobre tabla, presidido por un gran Calvario gótico de inicios del siglo XIV.

Carrión de los Condes, ciudad histórica y monumental, cuna, a más de los despreciados Infantes, maridos torturadores de las hijas del Cid, de ilustres literatos, como el Rabí Dom Sem Tob y el Marqués de Santillana. Y militares, místicos y políticos de renombre. Recorriendo las calles se ven casas blasonadas, templos, ermitas y conventos que se pueden visitar. Subrayando la iglesia de Santiago, cuya fachada es considerada prototipo del románico. El friso, en altorrelieve, muestra al Pantocrátor, figura trabajada con una finura y naturalismo infrecuentes en la escultura románica. En las afueras se encuentra el formidable Monasterio de San Zoilo, de diferentes estilos artísticos debido a las reconstrucciones. Esculturas, pinturas, sepulcros. Siendo lo más destacable el grandioso claustro renacentista, uno de los mejores de España.

El canal de Castilla En el siglo XVIII comenzó la construcción del Canal de Castilla, destinado a llevar los granos de la Meseta al puerto de Santander. Fue una de las obras más importantes de la ingeniería civil en Europa, que, en la pequeña parte construida, llegó, también, a las provincias de Burgos y Valladolid. Tiene forma de Y griega invertida, y 150 metros de desnivel. Se inició en Alar del Rey, y en la parte palentina se construyeron 38 esclusas. Son destacables los llamados artefactos construidos en las esclusas, que aprovechaban la energía hidráulica para su funcionamiento. Eran batanes, molinos de papel y de trigo, fábricas de harinas y centrales hidroeléctricas. También una serrería mecánica y una fundición siderúrgica. Instalaciones que con el tiempo evolucionaron en tamaño y tecnología. El canal ha sido muy estudiado y existe una amplia bibliografía sobre él. Hoy añade a su utilización para el riego, la navegación turística.

Las edades del hombre. En la exposición de arte sacro llamada en Palencia Memorias y Esplendores, que duró del 12 de abril al 31 de octubre de 1999, se expusieron en la catedral 290 piezas que vieron 612.039 visitantes. La exposición expresó la gran riqueza patrimonial que atesora la diócesis palentina, de la que se nutría fundamentalmente la séptima edición. Entre las obras que se pudieron contemplar había autenticas joyas del arte románico, interesantes piezas del gótico; pinturas y relieves del renacimiento y el barroco, además de piezas de orfebrería, marfiles y telas; todas ellas de una gran belleza y magnificencia.

Castillos. Al lado de la capital se levanta el castillo de Fuentes de Valdepero. La Diputación Provincial se hizo con la propiedad de la fortaleza en 1995 para destinarla a Archivo Provincial. Desde 1996 y durante quince años, diversas Escuelas Taller han rehabilitado el castillo y construido en su patio de armas el edificio del Archivo. Con muros que llegan a los 11 metros de espesor y una Torre del Homenaje incomparable, fue sin duda una de las fortalezas más seguras de cuantas había en la España del siglo XV.

El castillo de Ampudia, construido en ese siglo, es un castillo residencial que, además de su carácter defensivo y militar, posee elementos ornamentales con fines puramente estéticos. El Castillo de Monzón de Campos, estructurado en torno a un sólido torreón de planta cuadrada, cuenta con un recinto de forma trapezoidal del siglo XIV. El Castillo de Aguilar de Campoo se yergue sobre un monte a casi 1.000 metros de altura que domina la villa. A las afueras de Belmonte de Campos se encuentra el castillo sobre un pequeño alto. Quedan la magnífica Torre del Homenaje y restos de un recinto irregular, con una plataforma a la que se accede mediante la puerta defendida por un torreón en círculo. Existe castillo en Las Cabañas de Castilla; en Saldaña están las ruinas del ya mencionado en las bodas reales. En estado ruinoso el de Gama; con excelentes vistas desde su alto emplazamiento el de Torremormojón. Y es solo una torre el de Villanueva, llamada por ello, Villanueva de la Torre.

Órganos Ibéricos, Característicos de España y Portugal, solo en Tierra de Campos quedan unos treinta de estos órganos, pertenecientes a los siglos XVII, XVIII y XIX. Erguida y bella presencia en madera policromada, su sola estampa es de por si artística. Los fuelles acopian el aire que llega a los tubos de distintas longitudes. Corresponden a siglos de evolución del órgano inicial griego. En 2005 se empezó una campaña de restauración de estos instrumentos de emocionantes posibilidades musicales. Después se iniciaron festivales con una veintena de conciertos en las iglesias de las distintas localidades que lo poseen en la provincia. No puede participar el órgano de la iglesia de Fuentes de Valdepero, pues una noche, siendo yo niño, robaron la mayoría de los tubos accesibles; y así sigue. Hay empeño en los vecinos del pueblo, y conseguirán restaurarlo.

La capital. Pasear por la calle Mayor de Palencia, ya sea bajo los soportales o por el centro de la calzada peatonal, es una agradable experiencia en cualquier época del año, llueva, nieve o caliente el sol. La calle Mayor es un espacio de encuentros espontáneos o buscados. Antiguos y nuevos miradores, algunos magníficos, situados sobre los soportales, hacen de la calle Mayor, además, una calle atractiva. Edificios interesantes la jalonan, iglesias, conventos, palacios. Y allí, al lado, la armónica Plaza Mayor, soportales, tiendas, el Ayuntamiento y el conjunto escultórico que Victorio Macho esculpió dedicado a otro escultor, el ya nombrado Alonso Berruguete.

Al lado de la plaza Mayor quedan la Plaza de Abastos y el espléndido edificio de la Diputación. Hay que entrar en la Plaza de abastos, por cualquiera de las seis puertas de la férrea estructura de finales del siglo XIX. Estructura férrea que tiene el mérito de haber sido levantada sin soldaduras. Hay que moverse por entre los 148 puestos comerciales, escuchar voces y conversaciones, entrar en el suave ajetreo, porque esa es la vida de la Palencia viva. Se deben visitar las variadas Iglesias, San Pablo, San Francisco, Las Claras, San Lázaro, San Miguel, y la tan nombrada Catedral. Y desde la Catedral, dar un paseo por la orilla del río, por el Parque dos Aguas.

Caminar despacio, oyendo, viendo, sintiendo el pulso acompasado de la ciudad. Porque se trata de una ciudad de paseo y convivencia. Palencia es un conjunto moderno, más aún, nuevo. Dotada de un pobre casco antiguo que no era posible conservar, ha experimentado profundos cambios urbanísticos. Hoy día es una de las ciudades con mayor cantidad de espacios verdes por habitante de España; que posee un centro en parte peatonal. En los páramos cercanos a la ciudad se han ido alzando a los largo de la primera década del siglo XXI numerosos generadores eólicos que producen energía limpia y sostenible.

Palencia, es una provincia muy variada, muy completa, que bien merece una visita itinerante de, al menos, una semana.