O Coração da Medusa Renata Bomfim - Pedro Sevylla

O Coração da Medusa

Contenido: O Coração da Medusa Introducción. Prefácio de Pedro Sevylla. Os quatro poemários de Renata Bomfim, traducidos al castellano por Pedro Sevylla de Juana. Biografias

Los poemas aquí congregados fueron traducidos, durante los años dos mil trece y dos mil quince a medida que iban siendo escritos: un día o dos  después. Son, por tanto, causa y consecuencia, fieles al momento originario. La foto de portada iba a ser un fragmento de la escultura en bronce de Benvenuto Cellini, que representa a Perseo vencedor de  Medusa. Pedí su parecer a Renata Bomfim y me contestó al momento:
Bem, eu gosto muito dessa imagem, mas não gosto dela para a capa do Coração da Medusa, porque Medusa é um personagem inteiro na minha obra, uma mulher íntegra e na imagem ela está vencida e subjugada, enfim, gostaria que você escolhesse uma imagem de mulher dentre as muitas que existem na história da pintura mundial, uma diva, uma mulher poderosa e sensual. Deixarei essa escolha por sua conta, mas eu gostaria que a imagem que abrisse o livro tivesse essa potencia feminina. Así fue como llegué a Ámbar Ramos y a sus sueños.

 

O coração da Medusa
Obra de Renata Bomfim

El Corazón de Medusa
Traducido por Pedro Sevylla de Juana

.Às Mulheres, Serpentes e Demais seres híbridos.
.Aos macacos e vaga-lumes da RELUZ
.Ao povo da Nicarágua: Admiração e carinho!

Sumário:

O coração da Medusa: Renata Bomfim e o Brasil
por Pedro Sevylla de Juana:

A) CANTO INICIÁTICO / CANTO INICIÁTICO

1 a Litania à serpente ou a nova gênese/ Letanía a la serpiente o la nueva génesis
1 b O coração da Medusa / El corazón de Medusa
2 A neta de Mary Wollstonecraft/ La nieta de Mary Wollstonecraft
3 Sonhos estanques/ Sueños estancos
4 Os olhos da medusa/ Los ojos de Medusa
5 A noiva de Nicanor Parra/ La novia de Nicanor Parra
6 Viúva negra/ Viuda negra
7 O prazer de Salomé/ El placer de Salomé
8 A primeira traição/ La primera traición

B) QUEDA / CAÍDA

9 Bífida/ Bífida
10 A beleza pode ser mortal/ La belleza puede ser mortal
11 O silêncio da Medusa/ El silencio de Medusa
12 Covil das palavras/ Madriguera de palabras
13 Vou falar da mulher/ Hablaré de la mujer
14 A víbora/ La víbora
15 O nascimento da guerra/ El nacimiento de la guerra
16 Melodia simples/ Melodía sencilla
17 Erosão/ Corrosión
18 A utopia do vazio/ La utopía del hueco
19 A ausencia é um deserto/ La ausencia es un desierto

C) ASCENÇÃO / ASCENSIÓN

20 Cosmogonia/ Cosmogonía
21 Nudez incandescente/ Desnudez incandescente
22 Verás/ Verás
23 Face/ Rostro
24 Ritual Tupiniquim/ Ritual Tupiniquim
25 Mors/ Mors
26 Palavras/ Palabras
27 O filho/ El hijo
28 Teoria da incerteza/ Teoria de la duda
29 O meu poema/ Mi poema

D) OUTROS POEMAS / OTROS POEMAS

Nota da autora

30 Solares: poemas em dez atos/ Exaltación del Sol: poemas em diez actos
31 Atos (in)tencionais/ Actos (in)tencionales
32 Elogio da Sombra/ Elogio de la Sombra
33 Casulo/ Capullo

 

O Coração da Medusa: Renata Bomfim e o Brasil,
prefácio por Pedro Sevylla de Juana

Puede pensarse que Vitória, capital de Espírito Santo, es una isla rodeada de playas ceñidas por edificios altos. De algún modo es así. Sucede, también, que, en época de vacaciones, las playas abrazadas por los rascacielos están superpobladas: gente de allí y forasteros. No obstante, es posible encontrar una playa desierta; y la encontré. No era Namorados, ni Curva de Jurema; era la longa, longa Praia de Camburi.

En Camburi la vida se agita por la noche como botella de champagne, y espumea. Pero a primera hora de la mañana yo paseaba solo. Solo no; allí cerca un niño jugaba en la arena al borde del agua, donde las olas morían y morían. Pensaba yo en la compleja enormidad de Brasil, tratando de descifrar paisaje y personas, enigma de naturaleza múltiple. Llegué al lado del niño y vi que el niño se entretenía en llenar un hoyo pequeño, hecho en la arena con una concha más grande que sus manos juntas. Con la misma concha tomaba el agua que llegaba a sus pies para agonizar tranquila, y la depositaba en el hoyo. Que fazes menino?, que jogo jogas?: pregunté. Sin dejar ni un instante su tarea, respondió con voz que no parecía de niño si no de adulto muy serio: Estou mudando de lugar toda a água do mar. No lo entendí bien y pregunté: E onde a queres deixar?: empleando algo de ironía. Neste buraco: respondió con toda la seguridad del mundo.

En aquel punto caí en la cuenta de la similitud de mi encuentro con el de Santo Tomás, cuando debatía en su interior acerca del hombre y la Santísima Trinidad. Yo iba pensando y pensando, para hallar una definición justa que abrazara a Brasil sin dejar nada fuera. Entendí que mi empeño era tan inútil como el del niño, lo mismo que el del Santo eminente. “Isto que vejo, tão complexo, tão exuberante, tão diverso, tão pobre, tão rico, tão escuro, tão colorido, tão árido, tão fértil, tão débil, tão forte, tão violento, tão terno; isto e mais: um conjunto de energias que somam e restam, um enigma intrigante que devo interpretar por mim mesmo; todo isso e bem mais, que não vou compreender nunca, é BRASIL.” Tardé meses, día tras día, hora a hora, en llegar a esta conclusión; seguramente incompleta e inexacta.

No obstante, me gustó el resultado; me pareció tan ajustada a la realidad, que quise hacer de ella unidad y escala; definición que pretende ser exhaustiva. Terquedad absurda, según veo en el momento de medir con ella O Coração da Medusa. Sin embargo, es en ese intento donde me doy cuenta de que O Coração da Medusa es un libro profundamente brasileño. Y el excelente poemario de poemarios es tan profundamente brasileño como lo es su autora, Renata Bomfim.

Renata Bomfim es una poeta que acuna mitos niños y los crece en su seno, los alimenta, los muestra el camino y los lleva a la madurez. Los mitos y Brasil son consustanciales. Me refiero a leyendas y mitos muy diversos, de trasmisión esencialmente oral. Hay una palabra que lo explica: Miscigenação. Pero Renata Bomfim no se conforma con la amplitud de esa palabra acuñada por Gilberto Freyre, y la desarrolla añadiendo los mitos grecoromanos, que ya en la juventud hizo suyos por pura admiración. Procede Renata de indios tupiniquim originarios de Espírito Santo, de europeos portugueses e italianos, de africanos yoruba. Unos pueblos llegados por la fuerza abominable de la esclavitud, otros por la convocatoria interior que a cada uno llama según su índole y sus necesidades: posesión o entrega; y las dos juntas a veces. Antropofagia. Porque ella es curiosa de causas y consecuencias; y estudiosa de todo lo que despierta en su mente algún interés. Si le llega algo extraño que considera válido, lo analiza, lo engulle, lo digiere y lo incorpora a su ser. El resultado es un mosaico, un cuadro o un nuevo poema que ofrece a los demás. Por eso, y por el origen de una de las ramas familiares, llega Renata a lo romano y, poco después, a lo griego, incorporándolos a su sentir y pensar.

Actúan en Renata esas capacidades generativas que en Brasil, como en ella, suman y restan. Lunas crecientes y menguantes conviviendo e impulsándose hasta el equilibrio. Renata Bomfin es una excelente poeta dramática. Muestran mucho sentimiento sus poemas, abarcan y contienen mucha vida, considerando a la vida como ese misterio que vamos descifrando momento a momento hasta el meollo indescifrable: el conocimiento-desconocimiento de uno mismo. Renata Bomfim es una gran poeta de la incerteza, entendiendo incertidumbre como un conocimiento profundo de lo desconocido, de la ausencia, de lo que aún le falta para completarse. Ese concepto del Todo / Nada, Vacío / Lleno, es la génesis de su dualidad personal.

El afán de consolidación propia, pasa por la búsqueda de la verdad. Siempre la verdad, toda la verdad: cerca y lejos, abajo y arriba. Verdad que hace suya dotándola de una marca de agua indeleble, personalísima. Su escritura huye de la imitación, no sigue corrientes; abre caminos y los asienta a fuerza de transitar por ambos sentidos de direcciones diversas. La paradoja es su arma más disgregadora, la disgregación es su herramienta de análisis, el análisis es su método de trabajo -atajo quizá, quizá rodeo- hacia la verdad última; si es que la verdad última existe, pues Renata Bomfim cabalga a lomos de la duda. La duda y la llegada a la verdad son inherentes a la personalidad de la artista capixaba, brasileña, universal. Va ella captando lo extraño más afín, mezclándolo con lo propio mejor arraigado, para crear nuevos poemas enriquecidos, potenciados.

El beneficio y el daño están considerados en O Coraçåo da Medusa por igual esenciales. No como conformidad con lo que no se puede evitar, sino como reconocimiento de que, lo existente y lo inexistente, forman en igualdad de condiciones la esencia; y no de una forma estable y estática, sino de una forma dinámica y mudable. Es lo que es y lo que aún no es juntos; y es ambas cosas cambiantes situadas en el camino, avanzando, yendo, progresando.
Como toda persona de pensamiento y expresión, el pensamiento y la expresión se sustentan en los cimientos personales. Renata Bomfim se emociona con lo simple y se intriga con lo complejo, tentándola a separar sus elementos. Positiva lo negativo, lo dramatiza en sus versos, licuándolo, sublimándolo. El drama desplegado sobre el papel resulta menos doloroso, facilita la investigación, y su eficacia terapéutica crece. El dolor en ella es amigo, herramienta a veces, medio de purificación, punto de embarque para la nueva partida. Sale tras cada arribo hacia diferentes lugares, que son los mismos vistos con otra mirada. Sus heridas no dejan cicatriz al tacto, pero bullen en el interior íntimo. La importancia del mundo onírico es considerable en su creatividad. Algunos de sus mejores trabajos fueron sueños, nacieron de sueños, sueños con frecuencia reiterados.

Las ideas sobre el origen y el fin, las teorías tejidas en ese entorno, las prácticas religiosas en las que tomó parte o de las que tuvo conocimiento, la movieron a buscar O Grande Todo, o su contrario equivalente O Grande Nada. Es decir, aquello que vacía lo lleno, lo que llena el vacío. Porque es dual en su forma de ver el Universo, ella persona y ella integrada en el conjunto; las inconmensurables magnitudes y la existencia mínima, de una simplicidad próxima a la ausencia. Según sus leales saber y entender, cada uno de los innúmeros elementos de la suma y la resta, del todo y la nada, fueron dotados de almas individuales que forman parte del alma común, esa alma infinita que insufla al Universo la energía: materia y antimateria buscando, no la nulidad sino la síntesis. Percibe lo humano persiguiendo la imposible integración de sensaciones, sentimientos, voluntad, deseos, necesidades, objetivos y, la utópica felicidad, prolongación de la no menos utópica libertad. Todo lo existente y, aun, lo imaginario, es animado, posee alma, existe por sí mismo y a la vez como consecuencia de la existencia general. Causa y consecuencia, según su convencimiento, forman unidad inseparable y actúan e interactúan de ese modo en el concierto universal.

Este libro suyo, pertenece a Medusa, la intérprete. La razón puede venir de un yo lírico, autor verdadero y único, diferenciado, desgajado de la persona de la que forma parte. Y Renata Bomfim se justifica en la creencia de que el yo lírico cuenta con conocimientos y experiencias situadas y adquiridas al margen del resto de la persona. Teoría del poema hijo, puesta en práctica con rigor, que puede explicar su originalidad. Una originalidad que no consiste sólo en llevar su velero contra corriente, si no en remar cuando el viento entra en calma. Remar, trabajar, intentarlo todo: ese es un recurso que utiliza en su progreso, un progreso evidente acto a acto, verso a verso; que en este libro se aprecia con claridad.

Nada importante se ha hecho en este mundo sin pasión. La pasión es la ilusión excedida, desatada, ligera, ágil, veloz, intensa: flecha impulsada por el arco hacia el objetivo. Renata lo sabe y pone en el ello el énfasis. Los arquetipos femeninos que estudia tanto, que tanto admira, vivieron esa pasión; en algunos momentos opuesta a la felicidad con F, como ella la escribe, como ella la persigue sin resultado visible.Todos los aspectos aquí tenidos en cuenta, y los muchos orillados por poco conocidos, configuran, en la proporción sumada de las partes, el mundo interior rico, real, vivo y activo de Renata Bomfim. Artista ella y literata de nervio y carácter, brasileña una vez más, porque es en Brasil donde se dan esas enormes distancias, recorridas por las personas entre los puntos de partida y llegada. O Coração da Medusa es el resultado de todo lo anterior: leído, visto, imaginado, escrito, pintado, desarrollado, soñado, aprehendido. Es todo lo anterior, asimilado, rehecho y entregado a los demás con intención de mostrarse íntegra.

Pedro Sevylla de Juana
Villeneuve sur Lot, Aquitaine, France. Julio de 2015

 

“Se daquele sonho e daquele esforço hoje só restam ruínas, isso não significa que o sonho fosse absurdo.”
A casca da serpente. José J. Veiga

 

A) Canto Iniciático / Canto Iniciático

 

 

“rostro innumerable,
he olvidado tu nombre, Melusina,
Laura, Isabel, Perséfona, María,
Tienes todos los rostros y ninguno,
Eres todas las horas y ninguna,
Te pareces al árbol y la nube,
Eres todos los pájaros y un astro,
Te pareces al filo de la espada
Y la copa de sangre del verdugo”

(Octávio Paz/ Piedra del sol)

 

Letania à serpente ou a nova gênese

Às mulheres desse novo mundo

O mundo,
Nave? Claustro? Túmulo?
Espaço vazio e nulo,
esteriliza pelo horror, o absurdo.
Vejo as minhas faces
refletidas no espelho de um lago:
Sedutores demônios, súcubos,
Criadores de sortilégios, ― Lilith ―
(desejo, sangue, húmus):
Encantamento do Todo,
Alfa, Ômega,
chegadas, despedidas:
Tudo! tudo! tudo!
Benditas trevas, benditas!
Matéria escura feminina
que preenche e une versos.
O meu corpo, amigo da lua,
forjou um novo gênese,
imaginou novas formas, cores, sons,
Entoou letanias,
pediu à serpente que protegesse Caim.
A queda tornou-se motivo de glória!
―Livra-nos, Senhora,
da luz que cega e separa
por cor, sexo, raça…
Da luz produtora
de putas, santas, freiras e fadas.
Mãe das artes serpentinas,
do prazer e da epifania, ― Kundaline―
Alberga no teu útero sedoso
as tecelãs, as sonhadoras,
as virgens invioladas:
Penélope, Medeia, Salomé,
Cleópatra, Florbela e Renata.
A nova Eva, desbocada e louca,
traz no céu da boca o mel, o fel,
o canto que revive,
o beijo que embriaga,
o feitiço que paralisa,
o veneno que mata…
Traz, no abissal,
(gruta quente e úmida)
o indizível, a pequena morte,
a vida transfigurada.
Estou aqui,
mulher e múltipla!
Exijo o que, pelo desejo,
me pertence:
(Esse e aquele)
O homem, a criança, a mulher,
o bicho, a planta, a mata,
a pedra, o ar, a água, o espírito,
desamparados e indigentes.
Preciso repovoar o mundo,
dar novos nomes a tudo e,
para Eros, missão precisa:
flechar a si mesmo!

 

Letanía a la serpiente o la nueva génesis

A las mujeres de este nuevo mundo

El mundo,
Templo? Claustro? Sepulcro?
Espacio vacío e inservible,
esteriliza por el horror, el absurdo.
Veo mis mejillas
reflejadas en el espejo de un lago:
Seductores demonios, súcubos,
Inventores de sortilegios, ― Lilith―
(deseo, sangre, humus):
Encantamiento General,
Alfa, Omega,
llegadas, despedidas:
¡la integridad! ¡la esencia! ¡todo lo existente!
¡Benditas tinieblas, benditas!
Materia oscura femenina
que completa y une versos.
Mi cuerpo, amigo de la luna,
forjó un nuevo origen,
imaginó nuevas formas, colores, sonidos,
Entonó palabreos,
pidió a la serpiente que protegiera a Caín.
¡El tropiezo fue motivo de gloria!
―Líbranos, Señora,
de la luz que ciega y separa
por color, sexo, raza…
De la luz promotora
de prostitutas, santas, monjas y hadas.

Madre de las artes serpentinas,
del placer y de la epifanía, ― Kundaline―
Protege en tu útero suave
a tejedoras, soñadoras,
vírgenes intactas:
Penélope, Medea, Salomé,
Cleópatra, Florbela y Renata.
La nueva Eva, desbocada y loca,
trae en el cielo de la boca la miel, la hiel,
el canto que resucita,
el beso que embriaga,
el hechizo que paraliza,
el veneno que mata…
Trae, en lo insondable,
(cueva cálida y húmeda)
lo inefable, la pequeña muerte,
la vida transfigurada.
Estoy aquí,
mujer y múltiple!
Exijo lo que, por deseo,
me corresponde:
(Este y aquel)
El hombre, el niño, la mujer,
el animal, la planta, el bosque,
la piedra, el aire, el agua, el espíritu,
desprotegidos e indigentes.
Necesito repoblar el mundo,
nombrar todo de nuevo y,
para Eros, la misión indispensable
de seducirse a sí mismo.

 

O coração da Medusa

O coração da Medusa,
(forjado na lava,
cheio de fúria)
ama aquele que a busca.
A diva serpentina
oferece
ao macho que penetra
na senda úmida e obtusa,
(caverna iniciática):
sedução, prazer, e gozo.
Até o momento fatal
da mirada suave e íntima,
o tempo para. A virgem
quebra o silêncio sepulcral,
chocalha o guizo,
mas, ninguém testemunha
o milagre dos milagres:
A volúpia eternizada
numa estátua de carrara.

 

El corazón de Medusa

El corazón de Medusa,
(forjado en lava, henchido de furia)
ama a quien pretende descifrarla.
La diosa, serpientes sus cabellos, ofrece
al macho que penetra
en la senda húmeda y angosta,
(caverna iniciática):
seducción, placer, y éxtasis.

Hasta el momento fatal
de la mirada dulce y profunda,
el tiempo se detiene. La virgen
rompe el silencio sepulcral,
agita el cascabel,
pero, nadie certifica
el milagro de los milagros:
La voluptuosidad eternizada
vive en una estatua esculpida
en mármol de carrara.

 

 

A neta de Mary Wollstonecraft

Herdei de minha avó
O gosto por homens instáveis e
A fibra de quem não tem nada a perder.
Lembro-me ainda dos seus olhos
Profundos e suicidas,
De como ela gostava de se sentir asfixiada
Pelo trabalho e por coisas dolorosas…
Quanto prazer lhe dava mergulhar os dedos
No abismo do tinteiro, para depois
Macular as folhas sedosas e carentes de papel…
Mulher de corte e de cais…
A sua pena traçou a minha sina.
As bancas das esquinas, hoje, vendem exemplares
Do seu livro de miséria e solidão
(A preços populares).
Ah! se minha avó me visse agora,
Quanto orgulho teria da sua linhagem :
Mulheres mais rotas que alinhavadas
Condenadas a nunca se juntar,
Irremediavelmente cindidas e secas,
E orgulhosas, como bestas que pastam
Em terrenos baldios.

 

La nieta de Mary Wollstonecraft

Heredé de mi abuela
El gusto por los hombres inestables y
El nervio de quien no tiene nada que perder.
Me acuerdo aún de sus ojos
Profundos, de suicida;
De cómo le gustaba sentirse sofocada
Por el trabajo y los aspectos dolorosos…
Cuánto placer le daba sumergir los dedos
En el abismo del tintero, para después
Ensuciar las suaves hojas de papel en blanco…
Mujer de corte y embarcadero…
Su pena trazó mi destino.
Los puestos de las esquinas, hoy, venden ejemplares
De su libro de miseria y soledad
(A precios populares).
¡Ah! Si mi abuela me viera ahora,
Cuánto orgullo sentiría de su linaje:
Mujeres más rotas que hilvanadas
Condenadas a estar separadas,
Irremediablemente divididas y secas,
Y orgullosas, como bestias que pastan
En terrenos baldíos.

 

 

Sonhos estanques

Antes dos golpes,
A mão sedosa.
Antes do sangue,
A saliva quente e doce.
Antes do açoite,
A carícia da palavra.
Antes de mim
Outras mulheres.

Meu rosto ressecado,
Golpeado pela brisa
Marinha,
Meu rosto é
Uma folha rasurada.

 

Sueños estancos

Antes de los golpes,
La mano fue de seda.
Antes de la sangre,
La saliva era caliente y dulce.
Antes del flagelo,
Hubo caricias en la palabra.
Antes de mí
Otras mujeres.

Mi rostro reseco,
Herido por la brisa
Marina,
Mi rostro es
Un pétalo rayado.

 

 

Os olhos da Medusa

Os olhos da Medusa
não são maus, mas,
De desejo sobre a coisa
Admirada, querida.
Tentativa desesperada de
Deter a ação corrosiva do tempo,
Perpetuar a beleza.
As serpentes bailam desvairadas
sobre a cabeça. São as cordas
da lira desafinada dessa Musa
Desterrada, estranha e triste,
Que só quer uma coisa na vida:
Ser amada.

Lisboa, 31 de outubro de 2013

 

Los ojos de Medusa

Los ojos de Medusa
no son culpables, más allá,
De su deseo del objeto
Admirado, querido.
Intento desesperado de
Interrumpir la acción corrosiva del tiempo,
Y perpetuar la hermosura.
Las serpientes danzan exaltadas
sobre la cabeza. Son las cuerdas
de la lira desafinada de esa Musa
Desterrada, desconocida y triste,
Que únicamente pide una cosa a la vida:
Ser amada.

Lisboa, 31 de octubre de 2013

 

 

A noiva de Nicanor Parra

Dedicado ao grande antipoeta chileno

Olha-me com ternura.

É tempo de estiagem,
De secura e de dor.
Já não posso sonhar,
Já não posso cantar,
As histórias perdem o sentido,
Meu coração está ressequido,
Olha-me com ternura.

Minhas mãos tocaram
(em sonho), as cordilheiras,
como se elas fossem um brinquedo divino,
Eu, uma menina de sorrisos e tranças…
− Nunca poderão reproduzir tamanha beleza!
− Jamais alcançarão os mistérios das pedras.

Escutei as rochas solitárias,
Conheço a linhagem dessas pedras milenares.
Escalei as paredes mais elevadas, em busca
de mim mesma.
As mãos revelam essa intimidade granítica.

Olha-me com ternura.
Escuta a voz que vem das grutas,
Ecos de nossa humanidade perdida.
Lamento pela morte dos deuses,
Clamor que faz tremer a terra.
Rega com amor a matriz do poema,
Recria a mitologia (ao avesso),
Reproduz uma canção inédita,
Somente tu, poeta, pode fazê-lo.

Olha-me com ternura.
Eu, a mais infértil das mulheres,
Em busca de redenção, de afeto,
Ansiando renascimento.
Desposa essa criatura capaz de gerar,
apenas, utopias e alvoradas.

 

La prometida de Nicanor Parra

Dedicado al gran antipoeta chileno

Mírame tiernamente.

Es tiempo de retirada,
De sequía y sufrimiento.
Ya no puedo soñar,
Ya no puedo cantar,
Las historias pierden su significado,
Mi corazón está marchito,
Mírame con cariño.

Mis manos tocaron
(en sueños), las cordilleras,
como si las montañas fueran juguete de dioses,
Yo, una niña de sonrisas y trenzas…
–Nunca podrán reproducir tan Notable belleza!
–Jamás comprenderán los misterios de los minerales.

Presté oíos a las abandonadas rocas,
Conozco la genealogía de estas piedras milenarias
Remonté los muros más elevados, buscándome
a mí misma.
Las manos muestran esa aproximación granítica.

Obsérvame con dulzura.
Presta atención a la voz procedente de las cuevas,
Ecos de nuestra humanidad olvidada.
Lamentos por la caída de los dioses,
Clamor que estremece la tierra.
Estimula amoroso la fuente del poema,
Recrea (al revés) la mitología,
Reproduce una canción inédita,
Solamente tú, poeta, eres capaz de hacerlo.

Trátame con ternura.
A mí, la más infecunda de las hembras,
Perseguidora de salvación, estima, amor,
Deseando ardientemente renacer.

Desposa a esta criatura capaz de concebir,
algo más que, amaneceres y utopías.

 

 

Viúva Negra

Eu vou te rogar uma praga
te envenenar
matar a sua samambaia.
Vou te ferrar! Aferroar
como fazem os escorpiões aos sapos
quando querem atravessar
rios e lagos
sem pagar pedágio.
Quero ver o seu sangue correr e escorrer,
vermelho como os prados
e os desertos mais secos,
onde açoitam ventos amargos e
moram as feras que amo e desejo.
Assim será o nosso idílio:
fadado à dor, à melancolia
e ao dissabor de um amanhã
que morre todo dia
antes mesmo de nascer.
Assim será, também,
que festejaremos
a ironia do tempo vivido e
a ânsia sei lá do quê.
A morte será o beijo fresco
com o qual nos despediremos.

 

Viuda Negra

Suplicaré que caiga sobre ti una plaga
voy a envenenarte
y a secar tu samambaia.
¡Voy a herrarte! A clavarte el aguijón
como los escorpiones a los sapos
cuando tratan de atravesar
ríos y lagos
sin pagar peaje.
Quiero ver tu sangre correr y rebosar,
rojiza como los prados
y los desiertos resecos,
donde azotan vientos ásperos y
habitan las fieras que amo y deseo.
Así será nuestro idilio:
destinado al dolor, a la melancolía
y al sinsabor de un mañana
que muere cada día
antes de haber nacido.
De ese modo, también,
celebraremos
la ironía del tiempo vivido
y el ansia de quien sabe qué.
La muerte será el gélido beso
de nuestra despedida.

 

 

O prazer de Salomé

A pureza, que coisa mais obscena!

Depois de dançar
Ao som da lira negra,
A réptil inviolada
Fez amor pela primeira vez.
Seu corpo era todo um jardim
Recém – nascido da paleta de Moreau.
Dos seus seios fatais brotavam
Safiras, ágatas, pérolas e rubis.
Salomé trazia no sangue a fúria
De Herodíade,
E a morte nos olhos de prata.
Naquela noite
Feita de angústias estéreis
(e solitárias),
Dois homens perderam
A cabeça.

 

El placer de Salomé

La pureza, que virtud más obscena!

Tras bailar
Al son de la lira negra,
La inmaculada reptil
Hizo el amor por vez primera.
Todo su cuerpo era un jardín
Recién surgido de la paleta de Moreau.
De sus senos fatales brotaban
Zafiros, ágatas, perlas y rubíes.
Salomé llevaba en la sangre la furia
De Herodías,
Y la muerte dentro de los ojos plateados.
En aquella noche
Compuesta de angustias yermas
(y solitarias),
Dos hombres perdieron
La cabeza.

 

 

A primeira traição

E Deus criou a serpente,
linda,
sábia,
flexível:
polarizada como o amor.

No paraíso,
rastejava entre ágatas e citrinos,
sondava o coração das árvores,
questionando falsos juízos.

Amiga da mulher.
Enrolava-se no pescoço da fêmea,
ali dormia sossegada.
O ciúme foi a primeira traição.

 

La primera traición

Y Dios creó la serpiente,
hermosa,
sabia,
cimbreante:
polarizada como el amor.

En el paraíso,
rastreaba entre ágatas y cítricos,
sondeaba el corazón de los árboles,
poniendo en duda juicios engañosos.

Amiga de la mujer.
Se abrazaba al cuello de la hembra,
allí dormía sosegada.
Los celos fueron la perfidia inicial.

 

 

 

B) Queda / Caída

 

 

 

“Te descobres vivo sob um jogo novo.
Te ordenas. E eu deliquescida: amor, amor,
Antes do muro, antes da terra, devo
Devo gritar a minha palavra, uma encantada
Ilharga
Na cálida textura de um rochedo. Devo gritar
Digo para mim mesma. Mas ao teu lado me estendo
Imensa. De púrpura. De prata. De delicadeza”.

(Hilda Hilst/ Prelúdios-intensos para os desmemoriados do amor)

 

“Te descubres vivo bajo nuevas reglas.
Te ordenas. Y yo evanescida: amor, amor,
Antes del muro, antes de la tierra, debo
Debo gritar mi palabra, una encantada
Ilharga
En la cálida textura de un roquedo. Debo gritar
Digo para mí misma. Pero a tu lado me extiendo
Inmensa. De púrpura. De plata. De delicadeza”.

(Hilda Hilst/ Prelúdios-intensos para los
olvidadizos del amor)

 

 

Bífida

A minha língua
Aponta direções opostas.
Sangra querendo
Explicar o mundo
Ser o dizer do mudo,
do bicho,
da planta,
A minha língua quer tudo!
Ânsia?
Ao reencontrar na poesia
O elo perdido
Quer religar com firmeza
Tudo o que se rompeu
Até mesmo eu sou tramada.
Quanta utopia,
Que loucura santa:
Desembaraçar os fios do passado
Lançando sobre o futuro uma rede
De esperança e,
Sobre o presente, luzes.

Eu sou toda língua e olhos.

Queria tanto ter olhos inaugurais,
Ser a mulher que canta e dança,
Esquecer que Orfeu desceu aos infernos;
Que Circe ficou só, sem o seu Ulisses;
Que Dante nunca tocará Beatriz;
Que vamos todos morrer!
Ah! se não houvesse injustiça…
Eu poderia ser feliz como o animal que
Extrai da vida o melhor.
Vamos escutar, no silêncio, a melodia essencial?
Cada espaço estaria prenhe de possibilidades.

Ah! se eu pudesse exorcizar a saudade
Legitimar a alegria…
Conquistar contentamento nas coisas simples
Mas não posso quase nada!
Apenas construir castelos com palavras,
fazer torres, bosques, dragões, estradas…
Fantasiar, brincar com os contos de fadas.

Se as palavras são a minha única posse,
Farei com elas o que ninguém mais pode:
Milagres.
Prometo: farei de tudo para que a morte
Não nos assombre!

Não busque a felicidade.
Sejamos alegres neste instante,
Antes que as luzes se apaguem,
Antes que o dia amanheça, e o som
Dos nossos sonhos se calem.
Sejamos felizes (por acidente) agora!
Ostras gerando pérolas espetaculares
Experimentando as delícias da dor,
Gozando, fóbicos, de medo.
Não seria isso
AMOR?

 

Bífida

Mi lengua
Señala direcciones opuestas.
Se desangra deseando
Explicar el mundo
Ser la voz de quien no la tiene,
          del animal,
          de la planta,
¡Mi lengua pretende todo!
¿Ansiedad?
Al reencontrar en la poesía
El eslabón perdido
Quiere reunir para siempre
Todo lo que se fragmentó
Incluso yo estoy entrelazada.
Qué riqueza de utopía,
Qué locura más santa:
Desenredar los hilos del pasado
Lanzando sobre el futuro una red
De esperanza y,
Sobre el presente, luz.

Toda yo soy lengua y ojos.

Deseaba tanto tener una mirada inaugural,
Ser la mujer que canta y baila,
Olvidar que Orfeo descendió a los infiernos;
Que Circe quedó desolada, sin su Ulises;
Que Dante nunca poseerá a Beatriz;
Que vamos a morir todos sin remedio!

Ah! si no hubiera injusticia…
Yo podría ser feliz como el animal que
Extrae de la vida lo mejor.
Vamos a escuchar, en el silencio, la melodía esencial?
Cada interrupción estaría cuajada de posibilidades.

Ah! si yo pudiera conjurar la añoranza
Legitimar la alegría…
Hallar satisfacción en las cosas simples
Pero todo mi poder no alcanza!
Únicamente levantar castillos con palabras,
materializar torres, bosques, dragones, carreteras…
Fantasear, pasarlo bien con los cuentos de hadas.

Si las palabras son mi única fortuna,
Haré con ellas lo que nadie puede hacer:
Milagros.
Lo prometo: me esforzaré lo imposible para
que la muerte
No nos sorprenda!

No busque la felicidad.
Alegrémonos ahora mismo,
Antes de que las luces se apaguen,
Antes de que el día amanezca, y los sonidos
De nuestros sueños callen.
Seamos felices (por casualidad) ahora!
Ostras originando perlas fastuosas
Experimentando las delicias del dolor,
Gozando, fóbicos, del miedo.
¿No podría llamarse a eso
AMOR?

 

 

A beleza pode ser mortal

Para José Augusto Carvalho

A beleza pode ser mortal!
Vê a Rosa:
Vermelha e incômoda.
Ela te olha assustada,
É como se a correnteza, louca,
Quisesse arrastá-la para o mar.

É uma Rosa, apenas uma Rosa.
Desatinada e com os dias contados.
Pétala por pétala vivendo o drama
De guardar o perfume mais desejável.
A beleza é um castigo!
Ninguém pode ser a Rosa,
Além dela mesma. É por isso que
A colocamos em um vaso sobre a mesa,
Nos deleitamos ao vê-la morrer,
E nem percebemos que
Morremos junto com ela.

 

La belleza puede ser mortal

Para José Augusto Carvalho

La belleza llega a ser mortal!
Observa la Rosa:
Roja y confusa.
Te mira temerosa,
Es como si la corriente, enloquecida,
Quisiera arrastrarla hacia el mar.

Es una Rosa, tan solo una Rosa.
Perturbada y con los días contados.
Pétalo a pétalo viviendo la tragedia
De preservar el perfume más deseable.

La belleza es una condena!
Nadie puede ser la Rosa,
Más allá de ella misma. Por esa razón
La colocamos en un búcaro sobre la mesa,
Nos deleitamos durante su agonía,
Sin darnos cuenta de que
Morimos con ella.

 

 

O silêncio da Medusa

A pedra retribui o carinho
do olhar.
Os lábios fixos ocultam
um jogo erótico.
Medusa sorri.

A dureza dissimulada
do homem de carrara,
denuncia o gozo contido,
de um coração que pulsa
apenas na intenção.

O organismo complexo e fértil
torna-se acessível:
heras brotam de suas narinas.

O jardim da caluniada Medusa
Guarda exemplares singulares:
seu tesouro! seu orgulho!
Machos exemplares,
rijos como o amor
que lhe dedicam.

Incompreendida, só,
mal vista e mal dita,
Medusa guarda silêncio,
já não necessita das palavras:

A pedra é consolo e guarita.

 

El silencio de Medusa

La piedra recompensa el cariño
de la mirada.
Los labios impávidos ocultan
un juego erótico.
Medusa sonríe.

La dureza encubierta
del hombre de carrara,
denuncia el deleite contenido,
de un corazón que late
solo con la intención.

El organismo diverso y fecundo
se torna accesible:
hiedras brotan de sus ventanas nasales.

El jardín de la difamada Medusa
custodia
ejemplares únicos:
¡su tesoro! ¡su orgullo!
Arquetipos de machos,
tenaces como el amor
que le consagran.

Incomprendida, solitaria,
Despreciada y maldecida,
Medusa guarda silencio,
ya no necesita las palabras:

La piedra es consuelo y refugio

 

 

Covil das palavras

Não se engane:
Eu sou uma serpente,
Vou morder o seu pé.
Não salvarão antídotos
Nem mesmo as botas protegerão.

Eu sou aquela que,
De repente, aparece,
Desenhando arabescos,
Pelo ar, pelo chão…
Embalando os seus dias
(De solidão),
Com o tilintar do meu guizo.

A volúpia, santa expressão
Do amor que sinto, rasteja…
Ela é uma parente próxima.

Ofegantes, nos amamos,
Mas não se engane:
sou uma cobra.
Não espere o Paraíso,
Veja e sinta a beleza da queda
Afinal, a beleza bruta sempre traz
Em si algum desgosto.

 

Madriguera de palabras

No se equivoque:
soy una serpiente,
le morderé un pie.
No le salvará el antídoto
ni le protegerán las botas.

Soy aquella que,
sin aviso, aparece,
dibujando arabescos,
en el aire, en el suelo…
meciendo sus días
(de soledad),
con el tintineo de mi cascabel.
La voluptuosidad, expresión santa
del amor que siento, rastrea…
es pariente cercana.

Nos poseemos, vehementes,
pero desengáñese:
soy una cobra.
No espere el Paraíso,
disfrute el dulzor de la caída
al fin y al cabo, la belleza irracional
esconde siempre
en su interior algún disgusto.

 

 

Vou falar da mulher

vou falar da mulher
que seus olhos não podem ver,
da mulher ao avesso
com órgãos encapados de lilases.
Mulher coração de sinfonia
magoado,
traído pela ilusões,
encerrado numa caixa de papelão.
O avesso é uma grande bazar
onde as partes, à venda,
são o barato do barato:
epifania da liquidação.
Vou falada da mulher que sou,
coisa estranha que não se entende
coisa, coisa, coisa que capta
o soluço de uma borboleta.
Por que me foi permitido enxergar o futuro?
Por que ouço as entranhas do planeta?
Por que as árvores estendem os galhos
para que eu as salve de mim mesma?
Essa humanidade que me assombra,
esse avesso do avesso, do avesso desbotado,
essa sou eu, leitor, a mulher, uma mulher,
mulher… células organizadas para a batalha
pela vida, canto errante, canto errado,
desafinada hasta la muerte.
Te amo! Sussurro…
Te amo!
mas o homem não tem ouvidos.
Tenho sede! imploro água nas casas, peço abrigo
nas cidades, estendo as mãos vazias e… nada:
Não há boca, nem rins, ou casas nas cidades fantasma.
Te amo! gritam meus rins,
Te amo! a epiderme se estende para que passem
todos os arrepios, os soluços…
vou fala da mulher
que não sou.

 

Hablaré de la mujer

hablaré de la mujer
que no aparece a la vista,
de la mujer del reverso
con órganos cubiertos de lilas.
Mujer de corazón armónico,
pesaroso,
traicionado por las ilusiones,
recluido en una caja de cartón.
El reverso es un gran bazar
donde las piezas en venta,
son las rebajas de lo rebajado:
solemnidad de la liquidación.
Voy a hablar de la mujer que soy,
ente extraño ininteligible,
cosa, objeto, chisme que capta
el suspiro de una mariposa.
¿Por qué me fue permitido entrever el futuro?
¿Por qué siento las entrañas del planeta?
¿Por qué los árboles extienden las ramas
para que yo las proteja de mí misma?
Esa humanidad que me asombra,
ese reverso del reverso, del reverso deslucido,
esa soy yo, lector, la mujer, una mujer,
hembra… células organizadas para la batalla
por la vida, cántico errante, cántico erróneo,
desafinada hasta la muerte.
¡Te amo! Susurro…
¡Te amo!
pero el hombre no tiene oídos.
¡Tengo sed! imploro agua en las casas, pido abrigo
en las ciudades, extiendo las manos vacías y… nada:
No hay boca, ni riñones, o casas en las ciudades fantasma.
¡Te amo! gritan mis riñones,
¡Te amo! la epidermis se extiende para que pasen
todos los escalofríos, los suspiros…
voy a referirme a la mujer
que no soy.

 

 

A víbora

A víbora que fez Eurídice dormir
ronda a minha cama,
Se acerca em arabescos
Aguardando o momento
do bote preciso, perfeito.
No instante apoteótico
Do sonho,
Ela crava os dentes
no meu seio.

Nem Cleópatra experimentou
tamanha delícia.

 

La víbora

La víbora que durmió a Eurídice
ronda mi lecho,
Se acerca formando filigranas
Acechando el momento
idóneo del ataque preciso, magistral.
En la apoteosis final
Del sueño,
la víbora clava los colmillos
en mi seno.

Ni Cleópatra saboreó
tanta voluptuosidad.

 

 

O nascimento da guerra

Ao poeta Ricardo Llopesa

Era noite.
A mulher nutria
descompassadas aspirações:
o amor de um deus!

Enfeitou-se de nudez,
(a mais poderosa das armas)
pôs nos lábios um sorriso lisonjeiro,
deito-se na cama púrpura.

Os cabelos negros estendidos
completavam o rito bélico,
invocação fatal.

O deus surgiu entre raios, trovões,
labaredas azuis… Pássaro celeste
de brancura indizível.

Ofuscada, Leda entregou-se
aos matizes do desejo,
Foi fertilizada pela ave sagrada.

Gerou filhos e filhas.
Foi assim que a linhagem pacífica de Esparta,
inclinou-se para a conquista e a guerra.

 

El nacimiento de la guerra

Al poeta Ricardo Llopesa

Era de noche.
La mujer nutría
su deseo desmedido:
el amor de un dios!

Se vistió de atractiva desnudez,
(el arma más poderosa)
frunció los labios en sonrisa zalamera,
se acostó sobre el tálamo púrpura.

Los cabellos negros desplegados
completaban el esplendor bélico,
invocación ineluctable.

El dios surgió entre rayos, truenos,
fogonazos de fuego azul… Pájaro celeste
de inefable albura.

Deslumbrada, Leda se entregó
a las múltiples tonalidades del deseo,
y el ave sacra la fertilizó.

Hijos e hijas le nacieron.
Y así fue cono el linaje pacífico de Esparta,
se inclinó a la conquista y a la guerra.

 

 

Erosão

Algo ruiu
Há um buraco no meu peito,
uma cratera.
Erosão em movimento,
parece que não tem jeito,
parece que não tem cura,
esse isso que me assombra,
essa poesia arrancada da pedra,
verbos e palavras em desalinho.
Fome de amor, de saber, fome
sei lá de que… Sou toda boca!
Ânsia de poupar a carne,
de evitar sofrimentos,
enquanto um cutelo corta
meus membros.
Chega de teorias,
Quero relembrar a unidade,
quero ser uma só coisa e
não o ser, ainda.
Ser e estar em trânsito, de passagem,
curtir o exílio e as despedidas.
Ser a criança que aprende a andar
e olha para o mundo ao redor espantada.
As inquietações que abalam as certezas
são pedras soltas pelo caminho,
são setas pontiagudas e certeiras,
e eu preciso de todas elas cravadas
no recôndito do meu esburacado peito.
Guardarei saudades dos terremotos
que fizeram os dias parecerem noites sem fim.
Amo tudo isso!
Preciso de tudo isso para não esquecer
o fez de mim quem sou,
para eu não morrer antes do tempo.
Frente aos escombros de mim mesma,
ao pouco que ficou inteiro,
contabilizando o que, de mim, sobrou,
decido reconstruir.
Decido juntar, reunir, agregar e, para tal,
acolho este vazio-peitoral, autoral,
existencial,  tal e coisa, o sem fim, o nada…
Inflo com ar os pulmões e, surpresa,
Brotam heras nas áreas degradadas.

 

Corrosión

Algo se despeñó
Abriendo un agujero en mi pecho
un cráter.
Erosión en movimiento,
parece que no se identifica
ni tiene cura
ese principio que me asombra,
ese poema arrancado de la piedra
verbos y palabras en desorden.
Hambre de amor, de conocimiento, hambre
qué sé yo de qué… Soy una boca enorme!
Ansia de preservar la carne
de evitar sufrimientos
mientras un cuchillo cercena
mis miembros.
Censura de teorías,
Quiero recuperar la unidad
quiero ser una sola cosa y
no el ser, aún.
Ser y estar en tránsito, de paso
preparar el exilio y las despedidas.
Ser el infante que aprende a andar
y mira el mundo a su alrededor con espanto.
Las inquietudes que sacuden evidencias
son piedras desprendidas del camino,
son flechas puntiagudas y certeras,
y yo necesito a todas ellas enterradas
en lo más recóndito de mi agujereado pecho.
Acumularé nostalgia de los terremotos
que hicieron de los días noches sin fin.
Amo todo eso!
Necesito todo eso para no olvidar
lo que hizo de mí quién soy,
para no morir antes de tiempo.
Frente a los escombros de mí misma,
y de lo poco que quedó entero,
Contabilizando lo que, de mí, sobró,
decido reconstruir.
Resuelvo juntar, reunir, agregar y, para ese menester,
acepto este hueco-pectoral, autoral,
existencial, etcétera, lo inacabable, la nada…
Inflamo con aire los pulmones y, sorpresa,
brotan hiedras en los espacios envilecidos.

 

 

A utopia do vazio

A plenitude é o vazio,
condição de oco capaz
de gerar impensáveis.
O vazio é uma estrela
solitária e vibrante
sugada para o nada:
a plenitude do vazio.
A forma é a utopia
do vazio, oco desejado,
delírio da plenitude.
As metamorfoses acontecem
dentro do caroço de feijão,
dentro da semente mais miúda,
dentro do meu coração.
As metamorfoses não dependem
do desejo da mente.
Nada a aprender,
nada a ensinar,
apenas o vazio, a imensidão,
o sem fim.
Nada a temer, nada de segredos
e nem de mentiras,
apenas o oco imemorial.
Nada a esquecer ou a lembrar,
nada de desculpas e nem de saudades.
Todo o caminho se desfez,
a matéria se confortou de vez
no seio de uma matriz sem nome.
O tempo foi desinventado:
Tudo é o que é.

 

La utopía del hueco

La plenitud es el vacío,
cualidad del vano capaz
de generar inimaginables.
El vacío es una estrella
sola y vibrante
absorbida por la nada:
plenitud del vacío.
La forma es la Utopía
del hueco, vacío deseado,
delirio de plenitud.
Las metamorfosis se originan
en el interior más íntimo de la alubia,
de la semilla mínima,
dentro de mi corazón.
Las metamorfosis son independientes
de lo que la mente pretenda.
No hay nada que aprender,
nada que enseñar,
solo el vacío, la inmensidad,
el infinito.
Ningún temor, nada de secretos
ni de mentiras
solo el hueco inmemorial.
Nada que olvidar o recordar,
ni excusas ni añoranzas.
El camino entero se desanda,
la materia se reanimó definitivamente
en el seno de una matriz innominada.
El tiempo fue desimaginado:
Todo es lo que es.

 

 

A ausência é um deserto

Ronda a minha memória,
O seu vulto é miragem
Na casa deserta.
A ausência é um deserto
povoado por fantasmas!

 

La ausencia es un desierto

Patrulla mi memoria,
Su cuerpo es espejismo
En la casa vacía.
La ausencia es despoblado
habitado por espectros!

 

 

 

C) Ascensão / Ascensión

 

 

 

“Seres esencialmente cósmicos:
No podemos excluir a la tierra de la eternidade”.

(Ernesto Cardenal/ Canto Cósmico)

 

Cosmogonia

Envolvimento gerou Cuidado,
Cuidado gerou Beleza.
Beleza deu à luz ao Contentamento,
Fez felizes os homens,
Satisfez o Tempo.
À passos desacelerados,
Em plena luz do dia, Volúpia
Seduziu o Momento,
Nasceram, então, Instante e Epifania.
A Terra girou descompassada,
Acompanhando melodia inaudita,
A existência adquiriu novo sentido,
A alma do mundo descansou,
Sob os olhos azuis de Cuidado.

Uma flor chamada Vida desabrochou
No coração do mundo.

 

Cosmogonía

Compromiso engendró a Cuidado,
Cuidado engendró a Belleza.
Belleza dio a la luz a Satisfacción,
Que hizo felices a los hombres,
Y complació a Tiempo.
A pasos desacelerados,
A plena luz del día, Voluptuosidad
Sedujo a Momento,
Nacieron, entonces, Instante y Epifanía.
La Tierra giró sin cadencia,
Acompañando a melodía inusitada,
La existencia adquirió nuevo sentido,
El alma del mundo descansó,
Bajo los ojos azules de Desvelo.

Una flor llamada Vida desabotonó
En el corazón del Universo

 

 

Nudez incandescente

O corpo deseja a totalidade,
quer revelar o íntimo da intimidade,
compartilhar carne e essência,
Entregar-se para além dos poros e dos
abismos.

Beije cada átomo que me compõe,
partículas do que sou, resquícios
de tempos imemoriais.
Ame a diminuta flor, a gota d’água
que poderei ser um dia.

Minha nudez é incandescente:
Crosta rompida,
terra vibrante explodindo,
derramamento amoroso
que segue misterioso curso,
destruindo e recriando.

 

Desnudez incandescente

Mi cuerpo desea el todo,
quiere descubrir lo más profundo de la intimidad,
compartir carne y esencia,
Entregarse más allá de los poros y de las hondonadas.

Ama, besa, cada átomo que me da forma,
partículas de quien soy, vestigios
de tiempos inmemoriales.
Besa, ama la diminuta flor, la gota de agua
que llegaré a ser un día.

Mi cuerpo desnudo alcanza la incandescencia:
membrana desgarrada,
tierra en explosión vibrante,
derrame amoroso
que sigue misteriosos cauces,
devastando, volviendo a crear.

 

 

Melodia simples

Para aqueles que guardam o coração numa caixa de ouro forrada com veludo cor de vinho, trinca de madrepérola, pés de madeira e chave de poeira; e para o Luiz.

Eis o teu poema
de sangue, de carne, de fendas.
Apanha do chão as letras cuspidas,
passa-as nos olhos,
enxerga!

O dia raiou diferente,
um novo tempo para gente
se remendar, misturar,
fugir das coisas ensimesmadas.

Sente o sol, sente
a vibração dessa força:
nós somos o sol!

Encarna a melodia simples,
sinta emoção com a nuvem que passa,
delira com o canto da passarada,
o asfalto queima, meu amor,
queima como a morte!

Atenta que, depois dessa canção ligeira,
da dança do sentir silencioso,
do beijo, do gozo,
quando nossos corpos
brincam e brindam,
a vida que se despede em alto estilo,
acenando com mais uma estrela,
gritando SIM e nos sugando…
Você não está dentro,
Está na superfície!
Está solto, solto, sem teto!
Acorda, querido, estamos viajando,
vulneráveis, temerários…

Esse montinho de tijolos não é
o seu lar!
Eu sou o seu lar:
VOEMOS JUNTOS!

 

Melodía sencilla

Para quienes guardan el corazón en una caja de oro forrada con terciopelo color de vino, cierre de madreperla, pie de madera y llave de polvo; y para Luiz.

He ahí tu poema
de sangre, de carne, de fisuras.
Recoge del suelo las letras escupidas,
ponlas en los ojos,
entérate!

El día brilló de otra manera,
Un tiempo nuevo para que las personas
puedan organizarse, mezclarse,
escapar del ensimismamiento.

Siente el sol, siente
la agitación de esa fuerza:
somos el sol!

¡Personifica la melodía simple,
emociónate con la nube que pasa,
enloquece con el gorjeo de la bandada,
el asfalto arde, mi amor,
quema como la muerte!

Atiende porque, tras la canción ligera,
de esa baila del sentimiento callado,
del beso, del gozo,
cuando nuestros cuerpos
se divierten y brindan,
la vida se despide por todo lo alto,
parpadeando como una estrella más,
gritando SÍ y sorbiéndonos…
No estás dentro,
¡Estás en la superficie!
¡Estás suelto, libre, sin techo!
Despierta, querido, estamos viajando,
vulnerables, temerarios…

Ese montón de ladrillos no es
tu hogar!
Yo soy tu hogar:
VOLEMOS JUNTOS!

 

 

Verás

Verás que sou
Perfeita na imperfeição.
Bato à tua porta,
Sondo as tuas profundezas
ressalvando, ressonando, re, re…

Verás que o oco que nos assombra,
Esse sem fundo infinito,
Ansiedade sem nome,

É o germe da nossa potência,
O ouro da nossa coroa,
Estro que nos une,
Passaporte da nossa condição:
Dignidade plena.

 

Verás

Verás que he llegado a ser
Perfecta en la imperfección.
Llamo a tu puerta,
Exploro tus profundidades
revalidando, resonando, re, re…

Comprenderás que esta sima asombrosa,
Esta profundidad infinita,
Ansiedad innombrable,

Es el germen de nuestra fortaleza,
El oro de nuestro esplendor,
La inspiración vehemente que nos unifica,
El salvoconducto de nuestro carácter:
Grandeza plena.

 

 

Face

busquei a minha face no espelho,
não encontrei a velha amiga
das entradas, bandeiras,
indignações e rompantes,
não vi nenhum homem refletido,
nem flores eu vi.
ali estava, revelada, a imagem
novíssima,
que sempre esteve diante de mim

 

Rostro

busqué mi rostro en el espejo,
no hallé a la vieja amiga
de las entradas, banderas,
arrebatos y desplantes,
no había ningún hombre reflejado,
ni flores vi.
allí estaba, manifiesta, la flamante
imagen
que estuvo ante mí siempre

 

 

Ritual tupiniquim

A praia recebe do mar
Homens errantes e exaustos.
Recolhidos pelas guerreiras,
Os corações são postos ao sol para secar.

Enquanto elas cantam e dançam,
eles cintilam, pulsam, ardem,
sentem desejo. As carnes quentes
encontram peitos receptivos,
se abrigam e brotam…
a coisa germinada vira gente.

 

Ritual Tupiniquim

Los valientes arriban exhaustos a la playa
empujados por las insistentes olas.
Los recogen las guerreras
y los tienden
al sol para secarlos.

Cuando las guerreras cantan y danzan,
los valientes resplandecen, palpitan
se inflaman de deseo. Los ardorosos
músculos encuentran pechos anhelantes,
se aparean y conciben…
la especie originada se transforma en gente.

 

 

Mors

Penso nele.
O tempo está cinzento
Sinto o frio do teu corpo.
Os olhos estão cansados
De contemplar a beleza.

Penso que o azul é um milagre,
Que o mundo é todo ele paleta,
Que Van Gogh é Deus.

O tempo se retrai,
Quando me dissolvo no nada,
Nado no todo,
Abstraio de tudo.

O desejo de esquecimento surge
Como um presente.
Beijo a boca negra do infinito,
Que Saliva eternidade,
Prometendo que renascerei
à luz de um misterioso instante
Chamado outro.

 

Mors

Pienso en él.
El tiempo se ha desvanecido
Siento el frío de tu cuerpo.
Los ojos están cansados
De contemplar la Belleza.

Concibo el azul como un milagro,
el mundo, todo él, es paleta,
y Van Gogh llega a ser Dios.

Retrocede el tiempo,
Cuando me disuelvo en la nada,
                         Floto en el todo,
                     Aislado del todo.

El deseo de olvido aparece
Como un regalo.
Beso la negra boca del infinito,
Que Escupe eternidad,
Prometiendo renacer
a la luz de un misterioso instante
Llamado el Otro.

 

 

Palavras

Vida, nostalgia, alegria,
lágrimas, sorriso, dor,
saudade, sorvete, amor,
música, bocas, fantasia.
Afetos, mil, desafetos,
sapato, cômoda, cama,
privada, chuveiro, teto,
sofá, rádio, lâmpada.
Morte, luto,
lutamos sempre,
vamos, voltamos, nos perdemos,
encontramos tempo:
correr, praia, literatura, sexo,
olhos nos olhos, ternura.

Estas palavras, e outras,
enriquecidas pelos acentos,
impulsionadas pelo desejo,
amais serão apagadas,
nunca serão esquecidas,
estão gravadas na carne,
no infinito das entranhas,
para além de quem
imaginamos que somos e,
dos sentimentos que são
por elas evocadas.

 

Palabras

Vida, melancolía, gozo,
llanto, sonrisa, dolor,
suspiro, limonada, pasión,
orquesta, labios, fantasía.
Emociones, abundancia, desalientos,
zueco, cómoda, tálamo,
sentina, aguacero, tejado,
diván, receptor, lámpara.
Muerte, duelo,
peleamos sin descanso,
vamos, volvemos, nos extraviamos,
encontramos tiempo:
correr, playa, literatura, sexo,
mirada en la mirada, ternura.

Estas palabras, y otras,
enriquecidas por la pronunciación,
impulsadas por el deseo,
jamás serán borradas,
nunca se olvidarán,
quedan grabadas en la carne,
en lo absoluto de las entrañas,
más allá de quienes
imaginamos ser y,
de los sentimientos que
ellas evocan.

 

 

O filho

amo-te, ente louco e problemático,
nascido de um parto ao avesso.
saltaste do mundo para dentro do meu útero,
bebeste do meu leite sem sugar meus seios,
recebi de ti mensagens estranhas
(à la código morse ou monster, não sei).
tua presença embalava o meu dia
te formaste na minha escuridão,
és o fruto da minha meia-noite.

buscaste alimento no líquido denso
(charco da minha materialidade),
devoraste os meus óvulos (teus irmãos),
deste um nó nas minhas trompas,
sugaste o nutriente bruto, obscuro e pegajoso
do meu dentro, rompendo as paredes
da minha feminilidade.

vê, amigo, sou eu a mãe dessa espécie estranha,
ser que deseja mudar o mundo,
logo assim que se fartar das minhas entranhas.

filho (produto de mim e de um isso obtuso),
se eu pudesse amparar-te,
se eu pudesse afastar a dor, o medo,
e ser para ti um ninho, eu o faria!
mas não posso ser tudo!
então, nasce! faz como todo mundo!
vem para fora!
se não posso materializar todos os teus sonhos
(utópicos, mundanos e sublimes),
posso te deixar livre!
posso te parir como manda o figurino
(com dores e fadiga).
vai! vê que existe vida para além de mim,
libera esse espaço pequeno e plástico,
capaz de conter o vazio e o mundo.

 

El hijo

te amo tanto, ente demente y ambiguo,
nacido de un parto a la inversa.
te lanzaste desde el cosmos hacia el interior de mi útero,
mamaste mi leche sin chupar los pechos,
recibí tus mensajes cifrados
(en código morse o monster, no sé).
tu presencia acunaba mis días
aunque te hayas formado en mi opacidad,
eres el fruto de mi sueño.

buscaste alimento en el líquido denso, (charca de mi condición material)
devoraste mis óvulos (tus hermanos)
anudaste mis trompas
sorbiste el nutriente bruto, obscuro y viscoso
de la matriz, rompiendo los límites
de mi feminidad.

mira, amigo, soy la madre de esa especie insólita,
ser que desea transformar el mundo,
en cuanto se harte de mis entrañas.

hijo, (obra mía y de esa cosa roma)
si yo pudiese ampararte
si fuera capaz de relegar el dolor el miedo y
ser para ti un nido, lo haría!
pero, no puedo ser todo!
entonces, nace! haz como todo el mundo!
llega hacia fuera!
Si no puedo concretar todos tus sueños
(utópicos, mundanos, sublimes) puedo dejarte libre!
Puedo parirte como indica el figurín
(con sufrimiento y fatiga)
Vete! has de saber que hay vida fuera de mí
libera ese espacio pequeño y moldeable
capaz de contener el vacío y el Universo.

 

 

Teoria da incerteza

Enquanto o mundo busca respostas,
Zombo dos teoremas simplórios.
A simplicidade é a regra
Mais difícil: mil ângulos em convergência,
todos eles tortuosos, em desalinho,
sob a égide da incongruência.

A simplicidade subsiste, sobrevive.
Busco agarrar a pedra solitária
no centro do oceano, ─ ilha improvável ─,
construída pelo desejo,
quase uma miragem…

A simplicidade é regra de três: eu,
você e o desejo de um outro.
A velha cegueira humana,
As respostas, feitas de ar e de água,
gritam aos olhos.

 

Teoría de la duda

Mientras el mundo busca y busca respuestas,
Formulo teorías, suposiciones.
Suplico a los cielos miles y miles de preguntas,
lo mismo que los sedientos de la tierra piden
incesantes lluvias. Ah! si lloviera y lloviera…
las preguntas formarían un caudaloso río.

Me burlo de los teoremas ingenuos.
La inocencia y el candor hacen la regla
Más difícil: miles de ángulos en convergencia,
todos ellos sinuosos, torcidos, desalineados,
bajo la égida de lo inarmónico.

La ingenuidad persiste, sobrevive.
Trato de alcanzar la piedra solitaria
en el eje del océano, ─ isla inverosímil ─,
etérea obra del deseo,
con la levedad de un espejismo.

La sencillez es una regla de tres: yo,
tú y el deseo de otro cualquiera.
La ceguera humana originaria,
Las respuestas, en aire y agua
                             formuladas,
golpean a los ojos con su grito.

 

 

O meu poema

Pontos no céu,
Estrelas que talvez
Não estejam mais lá,
apenas vestígios do seu brilho.
Mas não me importa,
mesmo as estrelas mortas
Empoeiram o meu coração.
Esperança?
Não me importa, também,
Esse tempo cinza-chumbo, incrédulo,
Como se todos os pecados do mundo
Tivessem evaporado, devorado o azul,
Banido os pássaros…
Importa, sim, o instante, a vida,
O coração que pulsa,
O corpo que vibra, a despeito
Da dor, da dor, dor… e do medo!
Meus poemas são, todos eles,
Poemas de amor:
Poemas sulcos,
Poemas ventre,
Poemas fome,
Poemas braços de mulher
esperando o seu homem,
Poemas maternos
protegendo os filhos.

 

Mi poema

Luces en el cielo,
estrellas que tal vez
no existan ahora allí,
y solo son vestigios de su brillo.
Pero no me importa,
incluso las estrellas muertas
polvorean mi corazón.
Esperanza?
Tampoco me importa,
ese tiempo ceniciento y plúmbeo, descreído,
como si todos los pecados del mundo
hubieran desvanecido, borrado el azul,
desterrado a los pájaros…
Importa, sí, el momento, la vida,
el corazón que palpita,
el cuerpo que vibra, a pesar
del dolor, del dolor dolorido… y del miedo!
Mis poemas son, todos mis poemas,
poemas de amor:
poemas surco,
poemas vientre,
poemas hambre,
poemas brazos de mujer
esperando a su hombre,
poemas maternos
defendiendo a los hijos.

 

 

 

D) Outros poemas / Otros poemas

 

 

 

 

Nota da autora

Os poemas que se seguem vieram à luz um tempo depois de finalizado O Coração da Medusa. A decisão de inclui-los no poemário deve ao fato de eu sentir, ainda, ressoar a voz serpentina da Górgona nesses versos.
Esse canto foi entretecido nas sombras de mim mesma, fio a fio… cada ponto uma busca, cada busca uma surpresa, um vazio, uma saudade, uma esperança: Medusa é a sombra de Penélope. Renata Bomfim

 

Nota de la autora
Los poemas siguientes salieron a la luz tiempo después de finalizado El Corazón de Medusa. La decisión de incluirlos en el poemario se debe al hecho de sentir yo, aún, resonar la voz serpentina de la Górgona en estos versos.
El canto fue entretejido en mis propias sombras, hilo a hilo… cada punto una búsqueda, cada búsqueda una sorpresa, un vacío, una nostalgia, una esperanza: Medusa es la sombra de Penélope. Renata Bomfim

 

Solares: poema em dez atos

I
Fui atriz.
Lembro ainda:
Noites de estreia,
Luzes, cenários.
Podiam ver que eu era
Quem fingia ser.

Atuei nos palcos da ilha mundo
Sendo eu e sendo outras de mim.

Quando as luzes se apagavam
Bebia o sol que trazia escondido
Em um frasco dentro da bolsa.
Bebia a luz densa e flexível sentindo raiar o dia.
Pensava: – hoje o inédito está vulnerável.

Naquele mundo
Mãos ávidas agarravam o resto de brilho
Que se esvaia do sol que se tornara dia.
Sedutor, o astro balançava na minha direção
A ruiva cabeleira.
−Te quero aqui! Te quero!
As palavras brotavam límpidas de minha boca
Como se um veio d’água nascesse em pleno deserto.
Te quero!

Entre os dedos gotejava, viscoso, o desejo.
Eu era noiva então e seguia
Vestida de luz.
As núpcias.
Nossos corpos serpentearam enroscados
como raios.

II
Sentamos à mesa.

O garçom serviu, quente, a carne de um anjo.
Você, que me prometera o paraíso, me obrigava a comer carne de anjo.
Eu sentia o horror de ter entre os dentes aquele pequeno mimo,
Delicia, transgressão macia e…
Minha língua analisava a textura do santo,
O meu sangue tornou-se vinho.
Salivei mel e excretei delícias sem nome:
Ainda éramos inocentes!
O anjo fora preparado com ingredientes frescos
Colhidos no que se tornaria a eternidade.

III
Elevo os olhos para além
Do conhecido.
O céu fictício, com o sol que carrego penitente,
Existe inexistido.
A fabulação é ofício (árduo e fatídico)
Fabulo para não morrer e canto
Cantiga antiga, de amiga, de amor.

Quero apalpar o amanhã,
O dia é o prolongamento do sonho.
Canto o amor que trouxe desde a célula duplicada
Amor que continua dentro e que grita a minha boca aberta,
Quentura, ansiedade e desejo por outra boca quente.
O meu ser convulsiona dentro do sistema,
Não me encaixo!
Caixa, coxa, convulsiono!

Estou nua das certezas,
O amor me habita,
Convulsiono!

IV
A vida anda curta.
Os dias não cabem no teu momento de contentamento.
Eu canto como quem grita no escuro e não escuta a própria vida.
O sonho que prolonga a vida e o viver não acorda.
Cegueira.
Levo a mão ao seio, sinto a carne quente que vibra
Sinto o céu como se voasse no vazio.
O céu é um buraco, não há nada além de nuvens.
Desenho no céu com as nuvens!
Imagino e não vejo possibilidade de voltar a cantar.

V
Estava cansada de levar comigo
O sol.
Guardava o astro entre as mãos como se
dele dependesse a vida.
As trevas eram pesadas como pétalas de rosas.
O sol pesava e queimada a palma ressentida de minha mão.

Precisava plantar o astro antes que ele explodisse:
O sol é uma bomba!

Caminho cantarolando a música do pássaro e da aranha.
O sol está rubro como um tudo,
Plantar o sol é a minha maior responsabilidades.
Útero sol.
Razão do amanhã.
Razão do meu ventre parindo alvoradas,
Razões do meu corpo retalhado pelos sonhos.

Cai a noite.
O sol não se arrepende da luz que perdeu.

Sombra amiga, qual a medida do meu ser dia?
Qual o tempo da colheita das rosas?
A estrela gira suas pontas,
Há desespero nos dedos dos meus pés.

VI
Cortei a cebola.
Os olhos percorriam a cozinha.
Cada objeto guarda um segredo.
Há momentos em que o tilintar das colheres
Evoca espíritos.
Cortei a cebola e coloquei na panela quente
Óleo e alho.

O fogo aquecido evocava o frio de uma ausência.
Lembrei da hortelã e da pimenta.
O verde e o vermelho enviaram um tempo
De cores e aromas felizes para a mesa.
A felicidade estava de volta
Como um morto revivido enviado pela memória.

VII
Já fui princesa no devaneio de uma saudade.
Já fui princesa.

Toquei a poesia
Vislumbrei o invejável de uma presença.
As sombras não deixam esquecer a minha filiação.

Caiu a máscara.
Sob o verniz outra máscara e outra e outra.
A solidão desafia, sob o não-rosto, o teu rosto frio.
A luz fraca se projeta no chão que se abre
Sinto o mundo dentro de mim,
Vejo as entranhas da terra.

Fui mulher quando as mulheres não sabiam
Que era preciso carregar o sol.
Fui mulher quando não existiam mulheres e nem homem,
Apenas seres.
A noite possui uma razão desprovida de verdade,
As sombras brincam de volúpia e potência.
Fui mulher ensaiando a delícia de ser esse não ser.
Não sabia que as sombras eram filhas do dia adormecido.

Lembro ainda, fui princesa nos meus sonhos!

Caminhei por lugares distantes repetindo o teu nome,
Desejando pertencer a tua família.
Queria o teu nome junto ao meu.
Assim, garantiria que nossos corpos estariam unidos pela eternidade.
Sonhei, sonhei, sonhei.
A realidade revelou que o dia dura um tempo colossal.

VIII
A casa continua vazia.
O sol está sobre a mesa, ilumina o ambiente,
Um anjo se revira no meu dentro.
Falta algo.
Falta o sol no auge do esplendor,
O sol perdeu a potência.

As ruas estão vazias.
As pessoas desapareceram no labirinto de suas
Solidões particulares.
As paredes das casas guardam as últimas palavra pronunciadas.
Os homens entraram na espiral do esquecimento.

−Te amo!
Ouço uma ruína gemer como se fosse de carne e sangue.
−Te amo!
Vivi o vazio da casa eterna-eternamente vazia,
Necessito do teu estar aqui,
Necessito que o teu corpo etéreo se torne realidade.

IX
O sol é uma saudade dentro de um tempo.
Lutei para ser alguém,
Enchi a cabeça de teorias,
As paredes plenas diplomas mostram
Que fracassei

Sou alguém quando teu corpo raspa as camadas do meu dentro,
Penetrando o meu uno,
Fertilizando o meu simples,
Pluralizando esse isso que hoje brilha dentro de mim.

X
Saiu da minha boca uma palavra
E voou para o inefável como uma pomba em busca
de outra palavra.
Meus joelhos se dobraram
Rezei sem fé palavras encantadas,
Crente no poder do dizer:
Femeamente celebrei e dancei ao redor
Das palavras: inomináveis!

 

Exaltación del Sol: poema em diez actos

I
Fui actriz.
Lo recuerdo aún:
Noches de estreno,
Luces, escenarios, aplausos, vítores.
Se podía creer que yo era
Exactamente
Quién fingía ser.

Actué en los proscenios de la Isla Mundo
Siendo yo y siendo
Ligeras
variaciones de mí misma.

Cuando las luces borraban su esplendor
Bebía el Sol que traía oculto
En un frasco al fondo de la bolsa.
Bebía la luz densa y flexible sintiendo despuntar el día.
Pensaba: hoy
ni lo inédito es invulnerable.

En aquel mundo
Manos ávidas se apoderaban del brillo restante
desprendido del Sol al transformarse en día.
Seductor, el astro inclinaba en mi dirección
La pelirroja cabellera.
−¡Te quiero aquí! ¡Te quiero en mí! Te quiero!
Las palabras brotaban límpidas de mi boca
Como si un líquido filón de agua fresca
brotara en pleno desierto:
¡Te amo!, ¡te quiero!

Por entre los dedos goteaba, viscoso,
El fruto preliminar del deseo.
Yo era la prometida inexorable y permanecía
Vestida de luz.
Las nupcias celestes, paradisíacas.
Nuestros cuerpos serpentearon enroscados
como rayos fulgentes.

II
Sentados a la mesa
Presidencial del banquete.

El garzón, impecablemente uniformado
Guantes blancos impolutos
Sirvió, caliente, sazonada, la carne glútea de un ángel.
Usted, mi enamorado, que me prometía
En propiedad el Edén,
me obligaba a comer bistec de ángel.
Soportaba el horror de sentir entre los dientes
El delicado agasajo,
Delicia, transgresora transgresión, pecado
Suave, esponjado, blando y sabroso.
Mi lengua analizaba la textura del cuerpo sagrado,
Mi sangre se convirtió en vino,
Salivé miel y excreté delicatessen sin nombre:
Aún éramos inocentes.
El ángel había sido preparado con ingredientes frescos
Recogidos en lo que sería la eternidad

III
Elevo los ojos mucho más allá
De lo conocido.
Y ese cielo ficticio, con el Sol que arrastro penitente,
Existe inexistido.
La fabulación es oficio (arduo y fatídico)
Fabulo para no morir y canto
Cantiga antigua, canción de amiga, amorosa
trova enamorada.

Quiero palpar el mañana,
El día es la prolongación del sueño.
Canto el amor que traigo desde el origen
de la célula duplicada,
Amor que continúa dentro y que grita
a mi boca abierta,
Calentura, ansiedad y deseo irrefrenable
de otra boca ardiente.
Mi ser se estremece en fuertes sacudidas
dentro del sistema universal,
¡No encajo en mí, no me ajusto!
Pechos, cintura, muslos; ¡convulsiono!

Estoy desnuda de certezas,
El amor me habita
¡Siento la llegada inminente del seísmo
Maremoto, tsunami!

IV
La vida resulta corta, insuficiente.
Los días no caben en los escasos momentos de satisfacción.
Canto como quién grita en la oscuridad
Sin escuchar el aleteo
Entusiasta de la propia vida.
El sueño, que ensancha y prolonga la vida
coloreando el acto mismo de vivir, no despierta.
Ceguera.

Llevo la mano al seno, noto vibrar la carne aún caliente,
Siento el cielo como si volara en el vacío.
El espacio es un agujero, no hay nada más allá de las nubes.
Recuerda mi dibujo escolar titulado: Cielo con nubes!
Imagino y no encuentro
la posibilidad inmediata de volver a cantar
ese himno excelso
sinfonía recién concluida.

V
Sentía el cansancio de portar conmigo
El imprescindible, vivificante Sol.
Acunaba el astro entre los brazos
-maternal cuidado- como si
de él dependiera la vida toda,
como si el fuera toda la vida.
Las tinieblas pesaban como pétreos pétalos de rosa.
El sol pesaba quemando las palmas doloridas
de mis manos.

Era preciso plantar el astro antes de que explotara:
En ese instante sentía el Sol
Como potentísima bomba estelar!

Camino tarareando la música del pájaro y de la araña.
El Sol se muestra rubicundo como un todo ardiente,
Plantar el Sol es mi mayor responsabilidad.
Útero Sol.
Causa del mañana acercándose,
Justificación de mi vientre pariendo alboradas,
Razones de mi cuerpo desmenuzado por los sueños.

Cae la noche.
El Sol no echa de menos la luz que perdió.

Sombra amiga, ¿cuánto abarca mi ser día?
¿Cuándo es tiempo de cosechar rosas?
La estrella da vuelta a sus puntas,
Hay desesperación en los dedos de mis pies.

VI
Corté la cebolla.
Los ojos exploraban la cocina.
Cada objeto guarda un secreto.
Hay momentos en que el tintineo de las cucharas
descubre la presencia de espíritus.
Corté la cebolla y coloqué en la cazuela
Caliente Aceite y ajo.

El fuego encendido, vivo, evocaba un frío de ausencias.
Recordé la hierbabuena y la pimenta.
El verde y el rojo dispusieron un tiempo
De colores y aromas radiantes en la mesa.
La felicidad regresaba
Como un muerto resucitado por la memoria.

VII
Ya fui princesa en el delirio de la nostalgia.
Ya fui princesa.

Palpé la poesía
Vislumbré lo envidiable de una presencia.
Las sombras no permiten olvidar mis datos existenciales.

Cayó la máscara.
Bajo el barniz otra máscara y otra y otra.
La soledad desafía, bajo el no-rostro, tu rostro frío.
La luz débil se proyecta en el suelo que se abre
Siento el mundo dentro de mí,
Veo las entrañas de la tierra.

Fui mujer cuando las mujeres no sabían
Que necesitaban acarrear el Sol.
Fui mujer cuando no existían mujeres ni hombres,
Sólo seres.
La noche posee una razón desprovista de verdad,
Las sombras se agitan de voluptuosidad y energía.
Fui mujer probando la delicia de ser ese no ser.
Ignoraba que las sombras eran hijas del día adormecido.

Aún lo recuerdo: en mis sueños fui princesa.

Avancé por lugares distantes llamándote y llamándote,
Deseando pertenecer a tu familia.
Quería situar tu nombre junto al mío,
Esa cercanía me iba a garantizar que nuestros cuerpos
permanecerían unidos durante toda la eternidad.
Soñé, soñé, soñé
La realidad reveló que el día tarda mucho tiempo en acabar

VIII
Nadie en la casa, nada aún en ella.
El sol extendido sobre la mesa, ilumina el ambiente,
Un ángel se retuerce en mi interior.
Falta algo.
El Sol está ausente del esplendor esplendente,
El Astro Rey perdió su poder.

Las calles desiertas.
Las personas se perderán en el laberinto de sus
Propias soledades.
Las paredes de las casas atesoran las últimas
palabras pronunciadas.
El hombre caerá en la espiral del olvido.

-Te amo!
Oigo a los escombros gemir como si fuesen carne y sangre.
-Te amo!
Viví el hueco de la casa eterna, eternamente vacía.
Aquí y ahora necesito tu presencia,
Exijo que tu cuerpo etéreo se materialice.

IX
El Sol es una añoranza llenando el tiempo.
Luché para tener un Nombre,
Colmé la cabeza de teorías
Las paredes cubiertas de diplomas
Muestran mi fracaso, demuestran que erré.

Soy alguien cuando tu cuerpo rasga mis estratos internos,
Penetrando mi integridad,
Fertilizando mi esencia,
Diversificando ese ente que hoy brilla dentro de mí.

X
Salió de mi boca la palabra silente
Y voló hacia lo inefable como una paloma en busca
De otra palabra callada.
Caí de rodillas
Recé incrédula salmos encantados
Convencida del poder mágico de la voz dicha
En el momento adecuado:
Hembra final, solemnicé el momento, danzando alrededor
De las palabras innombrables

Que el Sol iba evaporando.

 

 

Atos (in)tencionais

I
Ainda não viste a minha cor,
Nem sentiste o meu cheiro,
Nunca me conhecerás por inteiro.
Esta sou.
Sempre outra, outra, outra,
Desde que o mundo é.
Fui e continuarei sendo.

Ainda não viste a curva espinhal
Nem sentiste o abalo dos ventos
O furo seco do punhal: a lâmina.
São de ferro as minhas vértebras.

II
Não sou para ti,

Não sou adorno para a tua casa,
Tempero da tua cama, não!
A mula incansável e obediente
É fantasia tua.
Não sou.
Não estou aqui para ti.
Talvez por isso vejas apenas o desejo
E não a mim e nem as coisas do mundo.
Talvez por isso não enxergues
A vida íntima da minha vida.

Não compreendes:
Sou o vazio grávido.

III
Fértil e pronta.
Nasci formada de ventre,
Vísceras, carne, sangue, cuspindo símbolos.
Estou aqui.
Enxergas-me agora?
Sinuosa e cantando lisuras, sigo.

Gestada pelo vazio no interstício,
No entre,
(Lugar que desconheces)
Fui, sou a dona dos espaços ambíguos.
Habitas o centro e não sabes
Do oco e do nem vazio.

IV
Não pretendo revelar-te esses segredos femininos,
Ignoras as sombras vivas que nos acompanham.
Ignoras as sombras,
Pobre de ti!
Não vês  que o canto em ondas curtas e longas faz o tempo ruim.
Pobre de ti!
Mira, o tempo abre fissuras na existência,
Desconheces o canto e suas ondas?
Pobre de ti!
Aprende o caminho de volta.

V
Um motivo para viver.

Vivo porque o ar se impõe aos meus pulmões.
Porque o meu corpo possui vontade própria.
Embora o sol aqueça a minha existência e torne tudo luz
Eu prefiro a lua, as sombras, o escuro.

Uma sombra me acompanha.
Ela é espessa e não respeita obstáculos.
A sombra não precisa de motivos.

Eu preciso levantar após a noite mal dormida.
Gostaria de ter alguma certeza aos abrir os olhos.
Nenhuma certeza!

VI
Vozes conflituosas.
Alguém me toca
Despertam os demônios da memória.
Necessito esquecer.
Necessito te esquecer.
Quero ser derrotada na luta dos inocentes.
Fui mulher de muitos homens
Mantenho a pureza
Como o lírio que se abriu sob
O manto da aurora.

VII
O homem que amei se ria dos meus bocejos.
O homem que amei se ria, ia, ia, ia, ia…
Hoje faz um dia que perdi as chaves.

VIII
Você enxerga a vida que se oculta
Dentro de mim?
Reconhece a vida de minha vida?
Normal que não me enxergues,
Normal.
Só enxergas o que teus olhos imaginam,
O teu desejo te cega.

Tive uma paciente chamada Norma,
A vida íntima de Norma era linda, ela era livre.
Mas, quantos remédios,
Faziam de tudo para ela se adequar.
Norma passava a sua vida ordinária drogada.

A vida secreta de minha vida possui legislação própria.
Vivo drogada de poesia.
Ontem cheirei Walt Whitman,
Depois injetei uns românticos e, por fim,
Camões, cantos encapsulados.

Talvez as vozes que nos orientam
Na passagem da vida íntima para a vida revelada
Permaneçam se comunicando através da mente.

IX
Em segredo plantei um jardim.
Nada de simetria.
Cultivo as flores da desordem.
Em segredo, a vida de minha vida se expressa
Nas entrelinhas de mim, ou dessa que imagino ser.
Tudo normal, mas, não sou a Norma.

X
Me achas rude,
Grosseira,
Má.
Sou essa.

Grotescamente rude e desordeira,
Leio as palavras que balbucias
A contrapelo.

Sou barroca, encarniçada
Saturnina, desvairada,
Sou isso.

Hierática, elétrica,
Orgástica, dramática.
Nada Rococó,
Não amenize os fatos,
Gosto dos efeitos,
Vamos debulhar afetos:
Sou barroca,
barroca.

 

Actos (in)tencionales

I
En todo este tiempo no conociste mi color verdadero,
Ni sentiste ese olor mío tan especial
Nunca me sabrás del todo.
Esta soy en verdad:
Siempre otra, otra, otra, y otra distinta,
Desde que el mundo es mundo
Fui y continuaré evolucionando.

En todo este tiempo no acariciaste mi curva espinal
No sentiste la sacudida de mi soplo
El pinchazo seco del puñal: la cuchilla.
Son de hierro mis vértebras.

II
No estoy destinada a ti
Ni a tu placer siquiera.
No soy un florero de tu casa
estímulo en la cama, ¡no!
Esa mula incansable y obediente
Es solo una ilusión tuya.

No existo.
No vine para ti.
Quizá por eso solo sientas el deseo
Y no te interese yo ni las cosas del mundo.
Acaso por eso no percibas
La esencia viva de mi vida.

No lo comprendes:
Soy el vacío grávido.

III
Fértil y activa.
Nací dotada de vientre,
Entrañas, carne, sangre, escupiendo símbolos.
Estoy ante ti.
¿Me descubres ahora?
Sinuosa y cantando sinceridad, sigo

Fecundada por el vacío en la grieta,
En el interior,
(lugar que desconoces)
Fui, soy la dueña de los espacios ambiguos.
Ocupas el centro o lo ignoras todo
Del hueco y de lo que le llena.

IV
No deseo desvelarte esos secretos femeninos
Ignoras las sombras vivas que nos
Acompañan.
Desconoces la oscuridad que nos envuelve,
¡Pobre criatura!
No comprendes que el canto con sus ondas cortas y largas
causa los malos tiempos.
Pobre de ti!
Observa: el tiempo abre fisuras en la existencia.
¿Desconoces el canto y sus ondas?
¡Pobre de ti!
Descubre el camino de regreso.

V
Una razón para vivir

Vivo porque el aire manda en mis pulmones.
Porque mi cuerpo sigue los dictados de su propia voluntad.
Aunque el sol encienda mi existencia y torne todo luz
Yo prefiero la luna, las sombras y lo oscuro.

Una sombra va conmigo.
Es espesa y desprecia los obstáculos.
La sombra no necesita razones para avanzar.

Yo preciso volar tras una noche de insomnio
Quisiera tener alguna certeza al abrir los ojos.
¡Nada de certezas!

VI
Voces conflictivas.
Alguien me toca
Despiertan los demonios del recuerdo
Necesito olvidar.
Necesito olvidarte una vez más.
Quiero ser derrotada en la lucha de los inocentes.
Fui mujer de muchos hombres
Conservo la pureza
Como el lirio abierto bajo
El manto de la Aurora.

VII
El hombre que amé se burlaba de mis bostezos
El hombre que amé se burlaba sin parar.
Hoy hace un día que perdí las llaves
esas llaves que te abrían.

VIII
¿Usted sospecha la existencia de la vida
Que crece dentro de mí?
¿Reconoce la vida de mi vida?
Con razón no me vislumbras,
Con razón.
Solo ves aquello que tus ojos imaginan ver,
Tu deseo te ciega.

Tuve una paciente llamada Norma,
La vida íntima de Norma parecía bonita, ella era libre.
Pero, ¡cuántas medicinas,
Se esforzaban para que viviera así!
Norma vivía una vida artificial inconsistente.

La vida secreta de mi vida cuenta con legislación propia.
Vivo enviciada de poesía.
Ayer esnifé a Walt Whitman,
Después me inyecté unos románticos y, por fin,
Camões, cantos encapsulados.

Acaso las voces que nos orientan
En el paso de la vida íntima a la vida mostrada
Puede que permanezcan comunicándose a través de la mente
Trasvasando conocimientos.

IX
A ocultas planté un jardín.
Nada de simetría.
Cultivo las flores del desorden.
En secreto, la vida de mi vida se expresa
En mis entrelíneas, mías o de esa que imagino ser.
Todo normal, pero no soy aquella Norma.

X
Me encuentras, áspera
Grosera,
Mala.
Soy esa.

Ridículamente ruda y asocial,
Leo las palabras que balbuceas
A contrapelo.

Soy un despeñadero, soy cizañadora,
Hija de Saturno soy, desvariada,
Sí, eso soy.

Exageradamente solemne, eléctrica,
Orgásmica, dramática.
Nada Rococó,
No suavice los hechos,
Me gustan las consecuencias:
Soy una depresión y un montículo,
Abismo y cima,
Vamos a deshojar los afectos
Soy un barranco
Soy otra, otra, y otra distinta.

Esa soy yo.

 

 

Elogio da sombra

I
É demais!
O que?
Essa dor parece rasgar as entranhas.
Toma um remédio e vai dormir.
Dormiria, sim, se pudesse.
Fecharia os olhos e voltaria a abri-los, apenas,
Quando fosse outro o mundo.
Você só fala bobagens! A gente é o que é, acabou!

Sombras.
Passo pela cidade observando as sombras.
O sol desenhou no pinheiro uma bastante engraçada, parecia uma peruca de palhaço.
Caminhei pelo centro observando os casarios, vi memórias
Projetadas na rua, nos prédios vizinhos que se erguiam felizes e fumês.

As sombras.
Elas passam despercebidas aos demais, por que se impõem aos meus olhos?
Senti um calafrio. Pensei que poderia ser alguém que não está mais aqui.
Mas como isso pode ser possível?
Claro que é possível.
Mas…
Mas nada, mas tudo. Dissolvemo-nos, entretanto, permanecemos aqui, é uma desgraça, porém, uma condenação merecida. Precisamos aceitar a sombra antes que ela nos renegue.
Mexo nos cabelos. As madeixas e as sombras, nesse momento, se tornaram o centro da minha vida. As sombras não podem ser pintadas, mas os cabelos sim, por isso eu os coloro sempre, como se esse gesto simples e estúpido pudesse mudar a cor da mente (densa e cinzenta como as sombras).

II
É preciso coragem para enxergar a sombra. Ela sabe, aproxima-se sorrateira como um crocodilo grande.
Para com essa história de sombra, cansei de escutar.
Tudo bem, mas que as sombras estão vivas, ah! Estão sim.
Ok, já entendi, vou perguntar para a minha sombra se ela deseja ir a Camburi, certamente recusará.
Olho para esse ente que enxerga apenas a densidade e sussurro: você é uma sombra!

III
O sol rasgou o céu essa manhã, lindo!
Já não acredito em prelúdios e vivo, agora, no ritmo do acaso: samba do caos.
Penso em plantar feijões que brotem e se elevem para além das nuvens, onde existe um castelo cheio de riquezas, e um gigante bobo. Logo vem à mente a imagem da sombra projetada do gigante. Imagino que ela cobriria parte da terra (sinto uma excitação), talvez essa sombra toda cubra a Ilha. Direi ao gigante onde vivo e ele se inclinará da nuvem para ver Vitória: o povo capixaba não vai entender o fenômeno.
O céu matutino já foi alinhavado, agora é tarde, hora de eu me desdobrar como um origami, de deixar as leituras fantásticas, me despedir de Goya: Saturno venceu! Viu, estimado pintor, não adiantou pintar sombras sobre o muro, a fantasia sempre vence, a tela aprisiona as imagens selvagens alimentando-as com branco e ocre. Vou cuidar do muro da minha casa, na verdade esse muro é feito com grades, a sombra pode passar, mas, nunca se projetará inteira. Vou cozinhar feijão.

IV
Preciso de ti,
De tua mão sobre a minha,
Preciso de ti.
As cantigas de criança rondam o meu coração,
Os ouvidos estão encharcados de melodias saudosas.
Um torrão de açúcar derrete na boca,
A garganta só conhece o amargor.
Preciso de ti sem precisar de ti.
Escolhi te desejar por medo do vazio.

Olho as mãos movidas pelo tempo,
Os dedos ensaiam atos concretos de vazio.
Tuas mãos projetam lindas sombras
Imagino o espetáculo de imagens que se formariam se elas soubessem bailar, se não fossem tão duras. Sim, não são apenas os pés que dançam, as mãos são dançarinas natas. As tuas estão endurecidas porque estás surdo para as cantigas de criança.
O quanto lamento. Perdeste as carnes e o sangue, te tornaste Carrara.
Lamento, mas, ainda assim, te admiro.

V
Abri a última gaveta do guarda-roupa e achei um lenço rock end roll comprado numa feirinha no Chiado. Lisboa é considerada uma cidade de luz. As pedras são tão brancas que parecem templos. Parece que os lisboetas vivem num eterno exercício de adoração ao sol e exorcismo das sombras.
Sempre fui mulher das sombras, enamorada da luz. Os cantinhos dos cristais, velas, incensos, orações dobradinhas, cartas queimadas em oferenda aos senhores do Karma, o espelhinho na parede violeta. Tudo isso de um lado, do outro, o tercinho, a bíblia, os cânticos: um mimo!
O meu lenço de caveirinhas é lindo: imita seda, é de um rosa meio século XIX, tem algo de aristocrático e decaído. O lenço é lindo e é meu! Lembro que passeei com ele na Espanha e no Marrocos, ninguém viu, acredito, mas passeei com os cabelos pintados, o lencinho rock end roll meio século XIX e a mente cinzenta e fértil. Gaveta fechada.

VI
A sombra dos poderosos é o desassossego do grande vazio. Não o vazio prenhe de possibilidades, mas o oco, o buraco, boca que nunca se sacia. Sim, o poder é a fome insaciável de tudo. Entre quatro paredes, para os poderosos, a mulher é um banquete, fruição dos sentidos, presa. Fora da intimidade eles rechaçam a mesma mulher: a fome é a mesma. Pulsão, pulsão, pulsão… tudo explicado, menos o buraco insondável que arrasta os poderosos que nos arrastam para o buraco.

VII
Vai buscar o raio de luz,
Vai buscar o pêssego maduro.
Anda e canta pelo caminho,
Os pássaros te acompanharão.

VIII
Sou uma mulher barroca, pictórica e trágica.
Por isso comprei uma matriosca. Sempre quis ter uma dessas bonecas russas. A minha matriosca é um tanto difícil de abrir, ¾ rio enviesado¾, talvez por isso ela se pareça tanto comigo. Pego delicadamente a bonequinha (eternamente grávida de si mesma) e a torço com um jeitinho. Eis que ela reaparece, menor, mas igual (filhotinho de si mesma): oca, oca, oca… Novamente, torção delicada e, opa, que lindinha, outra, depois outra, depois outra, até que chego a uma versão miudinha e maciça, que não se abre mais (o sorriso agora é miúdo e maciço como a boneca). Sinto como se chegasse ao fundo de mim mesma. A razão está imobilizada, percebo algo profundamente estranho, indefinível (compaixão, talvez), não sei, é como se essa matriosca fosse eu, ou como se eu fosse essa matriosca, talvez ainda, uma camada oca gestando outras camadas num sem fim.

IX
Tem um casario antigo no centro da cidade. Sempre que passo por ele aceno para a moça na janela. Nunca a conheci pessoalmente, ela deve ter cerca de dezesseis anos. Há mais de vinte anos passo na frente dessa casa, a moça continua com dezesseis anos. As vezes ela usa um colar de pérolas. Imagino que a vida deva ser tranquila para essa amiga misteriosa, mas temo que ela se vá quando o casario for demolido pelo tempo. A imagem dessa desconhecida me persegue, é como se ela quisesse me dizer algo, mas o que? Será que apenas eu a vejo? É uma sombra serena, transparece inocência e solidão.
Deve estar cansada de bordar e tocar piano. A sombra por traz da janela tem algo a dizer, agora estou certa. O casario é antigo como nós.

X
Jorge Luis Borges deu uma matriosca para a namorada bem mais nova que ele, mas,
deu-a escondido de sua mãe: para evitar ciúmes desnecessários entre as mulheres.
A jovem (“inocentemente”) esqueceu a bonequinha em cima da cômoda: incômodo!
A senhora adorou o mimo, sempre admirou o filho.
O “tempo da felicidade” é um mistério!
A felicidade é o raio de luz que atravessa a sombra viva e pensante, é o momento delicado da torção, da abertura e da exposição. Sorrio atravessado porque apenas o coração é capaz de dar sorrisos largos. Quando resta apenas o homem e sua alma, o coração sorri e todas as coisas do mundo fazem sentido.
Borges nunca conheceu a escuridão. A matriosca, misteriosamente, milagrosamente, se duplicava sempre que o escritor a desenroscava com um sorriso enviesado no rosto e outro largo no coração. Foi assim que as mulheres de Borges ficaram felizes e criaram uma irmandade capaz de construir e desconstruir labirintos. Borges nunca desvendou o segredo da boneca russa, mas, sentiu deleite naquilo que deveria aterrorizá-lo.

É preciso coragem para enxergar a sombra. Ela sabe, se aproxima sorrateira como um crocodilo grande. Eu não temo os animais de sangue frio, embora corra lava pelas minhas veias. Não temo o dia e nem a noite. Estou no centro do mundo, oca e maciça como a matriosca, compartilhando amor e palavras.

 

Alabanza de la sombra

 I
¡Es excesivo!
¿A qué te refieres?
Este dolor parece rasgar las entrañas.
Toma la medicina y duerme.
Dormiría, sí; si pudiera
cerraría los ojos, y volvería a abrirlos solo
cuando el mundo fuera distinto.
¡No digas tonterías! ¡La gente es lo que es,
y se acabó!

Sombras.
Voy por la ciudad observando las sombras.
El sol diseñó para el abeto una bastante conseguida,
parece una peluca de payaso.
Caminé por el centro observando los caseríos, vi memorias
proyectando en la calle los edificios vecinos
Que se yerguen felices y ahumados

Si las sombras
Pasan desapercibidas para los demás ¿por qué se apoderan de mis ojos?
Siento escalofríos. Pienso que puede ser alguien
que se marchó del todo.
¿Pero cómo puede suceder?
Te aseguro que es posible.
Pero…

Pero nada, pero todo. Nos disolvemos y, disueltos, permanecemos aquí; es una desgracia manifiesta, sin embargo, es la condena merecida. Necesitamos aceptar la sombra antes que ella reniegue de nosotros.
Agito los cabellos. Los enredos y las sombras, en este momento, son el centro de mi vida. Las sombras no pueden pintarse, pero los cabellos sí, por eso yo los coloreo siempre, como si ese gesto simple y estúpido pudiera cambiar el color de la mente (espesa y cenicienta como las sombras).

II
Se necesita audacia para distinguir la sombra. Ella lo sabe, y se aproxima encubierta como un cocodrilo grande.
Deja esa historia de la sombra, me cansé de escuchar.
¡Todo marcha bien, pero las sombras están vivas! Están ahí, sí que están.
Ok, entiendo, voy a preguntar a mi sombra si desea ir a Camburi, seguramente lo rechazará.
Miro a ese ente que distingue sólo la densidad y susurro: ¡usted es una sombra!

III
El sol rasgó el cielo esta mañana, ¡precioso!
Ya no confío en oberturas y me muevo, ahora, con el ritmo del acaso: samba del caos.
Pienso plantar leguminosas que broten y se eleven más allá de las nubes, donde existe un castillo lleno de riquezas, y un gigante bobo. Luego viene a mi mente la imagen de la proyectada sombra  del gigante. Imagino que ella cubriría parte de la tierra (siento una animosa excitación), tal vez esa sombra completa cubra la Isla. Diré al gigante donde vivo y él se inclinará desde la nube para ver la Isla de Vitória: el pueblo capixaba no va a entender el fenómeno.
El cielo matutino ya fue hilvanado, ahora es tarde, la hora de desplegarme como una pajarita de papel, de dejar las lecturas fantásticas y despedirme de Goya: ¡Saturno venció! Lo ve usted, estimado pintor, no adelantó nada al pintar sombras sobre el muro, la fantasía siempre vence, la pantalla aprisiona las imágenes salvajes alimentándolas con blancos y ocres. Voy a cuidar el muro de mi casa, en verdad ese muro está hecho de rejas, la sombra puede pasar, pero nunca se proyectará entera. Voy a cocinar fríjoles.

IV
Te necesito,
Quiero tener tu mano sobre la mía,
Te necesito a ti.
Las letrillas infantiles rondan mi corazón,
Los oídos están encharcados de melodías nostálgicas.
Un terrón de azúcar se derrite en mi boca,
La garganta sólo conoce la amargura.
Te necesito a ti sin necesitar de ti.
Escogí desearte por miedo a la soledad.
Miro las manos agitadas por el tiempo,
Los dedos ensayan actos sólidos de vacío.
Tus manos proyectan bellas sombras
Imagino el espectáculo de imágenes que se formaría
si ellas supieran bailar, si no fueran tan inflexibles. Sí, no son sólo los pies los que bailan, las manos son danzarinas natas. Las tuyas están endurecidas
porque estás sordo para las tonadas de niño.
Cuánto lo siento. Perdiste las carnes y la sangre, te hiciste de mármol de Carrara.
Lo lamento, pero aún así, te admiro.

V
Abrí el último cajón del armario y hallé un pañuelo rocanrol comprado en un mercadillo del Chiado. Lisboa es considerada una ciudad luminosa. Las piedras son tan blancas que semejan templos. Parece que los lisboetas viven en un eterno ejercicio de adoración al sol y de exorcismo de las sombras.
Siempre fui mujer de las sombras, enamorada de la luz. Los bordes de los cristales, velas, inciensos, oraciones repetitivas, cartas quemadas como ofrenda a los señores del Karma, el espejito de la pared violeta. Eso por una parte, por la otra, el tercio de rosario, la biblia, los cánticos: ¡una caricia!
Mi pañuelo de calaveritas es lindo: imita la seda, es de un rosa de mediados del siglo XIX, tiene algo de aristocrático y decadente. ¡El pañuelo es lindo y es mío! Recuerdo que paseé con él por España y Marruecos, nadie lo vio, creo, pero paseé llevando los cabellos pintados, el pañuelito rocanrol de mitad del siglo XIX y la mente cenicienta y fecunda. Cajón cerrado. 

VI
La sombra de los poderosos es la tribulación del gran vacío. No el vacío preñado de posibilidades, sino el hueco definitivamente vacío, el agujero vacío, boca que nunca se sacia. Sí, el poder es el hambre insaciable de todo lo existente. Entre cuatro paredes, para los poderosos, la mujer forma parte del banquete, postre, fruición de los sentidos, botín. Fuera de la intimidad ellos rechazan a la mujer: el hambre es la misma. Pulsión, impulso, pulsión… todo explicado, menos el agujero insondable que arrastra a los poderosos que nos arrastran hacia el agujero.

VII
Busca el rayo de luz,
busca el melocotón maduro.
Anda y canta por el camino,
los pájaros te acompañarán.

VIII
Soy una mujer barroca, pictórica y trágica. Por eso compré una matriosca. Siempre quise tener una de esas muñecas rusas. Mi matriosca es un tanto difícil de abrir, “río al bies”, quizá por eso ella se parece tanto a mí. Agarro delicadamente la muñequita (eternamente grávida de sí misma) y la doblego con un movimiento mínimo. He ahí que ella reaparece, menor, pero igual (hijita de hijita): hueca, hecha habitáculo y refugio… Nueva torsión delicada y, diantre, qué maravilla, otra, después otra, después otra, hasta que llego a una versión menudita y maciza, que no se abre más (la sonrisa ahora es muda y compacta como la muñeca). Siento como si llegara al fondo de mí misma. La razón está inmovilizada, percibo algo profundamente extraño, indefinible (compasión, tal vez), no sé, es como si esa matriosca fuera yo, o como si yo fuera esa muñeca rusa; más aún: soy una capa hueca gestando otras capas en un sinfín continuo.

IX
Hay un caserío antiguo en el centro de la ciudad. Siempre que paso por allí saludo a la moza de la ventana. No la conocí personalmente, pero debe andar por los dieciséis años. Llevo más de veinte años pasando ante la casa, y la muchacha continúa en los dieciséis. A veces luce un collar de perlas. Imagino que la vida resulta tranquila para esa amiga misteriosa, pero temo que se vaya cuando el tiempo derrumbe el caserío. La imagen de esa desconocida me persigue, es como si ella quisiera decirme algo, pero ¿qué? ¿Será que sólo la veo yo? Es una sombra serena; trasluce inocencia y soledad.
Debe de estar cansada de bordar y tocar el piano. La sombra que se proyecta por detrás de la ventana tiene algo que decir, ahora estoy convencida. El caserío es tan antiguo como nosotros.

X
Jorge Luis Borges regaló una matriosca a una novia mucho más joven que él; y se la dio a escondidas de su madre para evitar envidias innecesarias entre las mujeres.
La joven (de manera inocente) olvidó la muñeca sobre la cómoda de la suegra: ¡hecho incómodo!
La señora adoró la gentileza, siempre admiró al hijo.
¡La “llegada de la felicidad” es un misterio!
La felicidad es el rayo de luz que atraviesa la sombra viva y pensadora, es el momento delicado de la torsión, de la apertura y de la exposición. Sonrío levemente porque solo el corazón es capaz de producir sonrisas prolongadas. Cuando quedan solos el hombre y su alma, el corazón sonríe y todas las discordancias del mundo cobran sentido.
Borges nunca conoció la oscuridad. La matriosca, misteriosamente, milagrosamente, se duplicaba siempre que el escritor la desenroscaba con un esbozo de sonrisa en el rostro y una sonrisa amplia en el corazón. Así fue como las mujeres de Borges llegaron a ser felices y formaron una hermandad idónea para levantar laberintos y echarlos por tierra. Borges nunca desveló el secreto de la muñeca rusa, pero, recibió deleite de aquello que debiera aterrarlo.
Se necesita coraje para vislumbrar la sombra. Ella sabe, se aproxima soterrada como un cocodrilo grande. Yo no temo a los animales de sangre fría, aunque corra lava por mis venas. No temo el día ni la noche. Estoy en el centro del mundo, hueca y maciza como la muñeca rusa, compartiendo amor y palabras. 

 

 

CASULO

“A vida é esse cacho de lilás… Mais nada. O resto é perfume…” (Florbela Espanca)

Não escrevo para
o hoje.

As palavras são casulos,
introitos.
Mistérios do dentro:
cores indecifráveis,
indecifráveis sentidos,
borboletas virtuais que
podem ser,
podem não ser,
carecem de…,
Tudo sabem.

Não satisfazer:
DESESTABILIZAR,
eis o projeto poético-
-patético-
frágil, frágil…
Não responder!
eis…

Receba o silêncio,
aceite o silêncio:
CASULO.

Acúmulo de subjetividades
sem espaço para expressão.
CASULO-SILÊNCIO.

Não escrevo para o hoje
planto, silenciosa, árvores.
Cada poema escrito no susto,
estranhamento, solidão, loucura,
utopias que se estendem e derramam.
Revolta!
POEMA-CASULO-SILÊNCIO.

A Mata Atlântica é o projeto
final:
poema-tatu
poema-palmito Juçara,
poema-flor da Acácia
Poema-macaco
poema-trinca-ferro,
poema-xaxim,

Não escrevo para o hoje.
O afeto- memória
salvará vestígios desses versos.
Os casulos romperão
longe dos meus olhos.
Outras gerações conhecerão
o poema que escrevi
mas que nunca cheguei a conhecer.

 

CAPULLO

“La vida es un racimo de lilas… Nada más. El resto es perfume…” (Florbela Espanca)

No escribo para
el presente.

Las palabras capullos
introitos.
Misterios del interior:
colores indescifrables,
inescrutables sentidos,
mariposas virtuales que
pueden ser,
pueden no ser,
carecen de…,
Conocen Todo.

No satisfacer:
DESASTABILIZAR,
he aquí el objetivo del proyecto poético-
-patético-
frágil, sutil…
¡No responder!
helo aquí…Eso es…

Reciba el silencio,
acepte el silencio:
CAPULLO

Acúmulo de subjetividades
sin espacio para la expresión
CAPULLO-SILENCIO.

No escribo para el ahora
planto, silenciosa, árboles.
Cada poema fue escrito en el sobresalto,
extrañeza, soledad, locura,
utopías que se extienden y derraman.
¡Revolución!
POEMA-CAPULLO-SILENCIO.

La Mata Atlántica es el proyecto
final:
poema-armadillo
poema-palmito Palmera
poema-flor de la Acacia
poema macaco
poema-trinca-hierro
Poena-helecho,

No escribo para el presente.
La amistad, amor-memoria
salvará los vestigios de estos versos.
Los capullos se abrirán
lejos de mis ojos.
Otras generaciones conocerán
aquel poema que escribí,
ese que nunca llegué a conocer.

 

 

 

Renata Bomfim

 

RENATA BOMFIM

Nasceu na Ilha de Vitória (21/11/1972), capital do Espírito Santo, Brasil. Poeta, artista plástica e educadora socioambiental, a escritora é doutora em literatura comparada e realiza pesquisas no âmbito da poesia iberoamericana, com ênfase nas obras de Florbela Espanca e Rubén Darío. Leciona literatura brasileira e literatura produzida no Espírito Santo na Universidade Federal do Espírito Santo. Membro da Academia Feminina Espírito-Santense de Letras (cadeira nº 16), do Instituto Histórico e Geográfico do Espírito Santo e da Academia Mateense de Letras e Artes. Autora das obras “Mina”, “Arcano dezenove” e “Colóquio das árvores”, possui ensaios e artigos publicados no Brasil e no exterior. Atualmente, além de dedicar-se à docência, a escritora realiza trabalhos de reflorestamento e educação socioambientais na RPPN Reluz, situada em Marechal Floriano, ES/ Brasil.
Autora da Revista Literária Letra e Fel  www.letraefel.com.

 

 

 Pedro Sevylla de Juana

 

 

PEDRO SEVYLLA DE JUANA

Académico Correspondiente de la Academia de Letras del Estado de Espírito Santo en Brasil, nació en plena agricultura de secano, allá donde se juntan la Tierra de Campos y El Cerrato; en Valdepero, provincia de Palencia y España. La economía de los recursos a la espera de tiempos peores, ajustó su comportamiento. Con la intención de entender los misterios de la existencia, aprendió a leer a los tres años. A los nueve inició sus estudios en el internado del colegio La Salle de Palencia. En Madrid cursó los superiores. Para explicar sus razones, a los doce se inició en la escritura. Ha cumplido ya los setenta, y transita la etapa de mayor libertad y osadía; le obligan muy pocas responsabilidades y sujeta temores y esperanzas. Ha vivido en Palencia, Valladolid, Barcelona y Madrid; pasando temporadas en Cornwall, Ginebra, Estoril, Tánger, París, Ámsterdam, La Habana, Villeneuve sur Lot y Vitória ES, Brasil. Publicitario, conferenciante, traductor, articulista, poeta, ensayista, editor, investigador, crítico y narrador; ha publicado veinticuatro libros, y colabora con diversas revistas de Europa y América, tanto en lengua española como portuguesa. Trabajos suyos integran seis antologías internacionales. Reside en El Escorial, dedicado por entero a sus pasiones más arraigadas: vivir, leer y escribir.
http://pedrosevylla.com

 

 

Rosa aberta no dia 31 de dezembro de 2017 na RPPN Reluz, Marechal Floriano ES Brasil. Gestora: Renata Bomfim