Cecília Meireles

Fondo y forma, interior y exterior. Aspectos de su vida y su obra en portugués y castellano. Presentación. Mi poema sobre Cecília Meireles y los suyos en los dos idiomas. Análisis. Su biografía y la relación de sus obras. Su voz, y sus poemas declamados

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Conocí a Cecília Meireles hace unos años, cinco o seis quizá. Desde entonces la tengo en mi altar literario. En aquel momento, después de las primeras lecturas, escribí: ¿Son los ojos, cielo sin fondo de nubes transparentes, de Cecília, lo importante para mí? ¿Lo es la mirada abierta y confiada, esos límites del Universo que ella alcanza? ¿Es el manantial inagotable de su sonrisa lo importante? Sí, porque su palabra simple y pura, surge en la mente armónica para expresar lo que ve su mirada; y para exponer lo recibido a través de todas las lenguas que entiende y habla. Sí, porque su rostro, y lo que el rostro revela del interior armónico, me entregan el estímulo necesario para profundizar en su obra. Para llegar más allá de su fértil imaginación, y de la fascinante facilidad de encantamiento. PSdeJ

 

Suelta de palomas
Poema de Pedro Sevylla de Juana

El despertador que vive sobre la mesita de noche
y lanza rayos láser hacia el techo
para decirme la hora en color rojo;
a veces escribe frases y cuenta historias mías
que yo ignoro.

Hay una muy antigua:
nada menos que del Cámbrico,
allá en la era Paleozoica,
cuando la existencia reventó del todo
produciendo
la gigantesca explosión de vida
de la que tanto se ha escrito.

No volaban palomas en el Cámbrico

Éramos simples
Cordados los Humanos
por aquel entonces tan remoto,
pero ya nos reuníamos los afines
para compartir el avance
de las fuertes
y arraigadas afinidades.

No volaban palomas en el Cámbrico

Existía Ilha Vitória, aún sin nombre,
cuando Espírito Santo no era más que un campo
sin frutos;
y el continente entero,
macho posesivo,
trataba de completar la vastedad de su cuerpo
a hurtadillas nocturnas
palpando y palpando.

Se deslizaba, mansamente,
todavía ingenuo,
el primer atardecer
de una solemne primavera,
envuelto en sosiego indescriptible;
roto, de repente,
por el ritmo inarmónico
del incremento
exagerado
de especies.

En lo más alto
de un florido promontorio
que alguno de nosotros denominó Penedo,
estábamos cuatro líricos épicos sentados en círculo,
cordados entusiastas del equilibrio y la armonía:
cuatro poetas intentando
interpretar una música espontánea
que acordamos nombrar
Jazz.

No volaban palomas en el Cámbrico

Joaquim Machado, ángulo recto su rostro,
cerrado por la semicircunferencia del pelo,
tenía facilidad de palabra, le interesaba todo,
admiraba la belleza,
venía de abajo
y sabía.

Cecília Meireles, luz y miel en la mirada,
ni alegre ni triste como decía ser,
reinventaba la vida apoyada
en un tronco bien desarrollado
de sapucaia;
y observaba
con cariño maternal el incesante
crecimiento de las infantiles briznas
de hierba,
todopoderosa fuerza disgregada.

No volaban palomas en el Cámbrico,
y Cecília lo sabía.

Castro Alves, soñador entusiasta
de la libertad colgada de los árboles,
recitaba poemas sociales a Cecília
en el pabellón hospitalario de la oreja
izquierda
sin resultados amorosos visibles.

Sobre la cima vegetal
– en el ya Penedo
cerca de la aún no Vitória,
ya Isla acogedora, sin embargo,
vigilada de cerca por el continente
pleno de amor, enamorado;
en el atardecer sereno
roto por la indómita perseverancia
reproductora, –
nos fuimos pasando la trompeta
de quien sería, andando el tiempo, mi amigo Satchmo,
los cuatro épicos líricos que compartíamos
fraternos
íntimos
la irreprimible pasión creadora.

Nada más nacer la palabra,
allá en el Cámbrico,
en el espacio Penedo
fue la poesía;
y en cuanto la poesía fue,
fue el Jazz;
y fuimos
los intérpretes
más apasionados que el Universo
ha conocido.

Cecília Meireles
sonriente
se puso en pie.
– ¡Ah, la sonrisa de Cecília, despertar de un largo
sueño profundo
amanecer de amaneceres! –
Y con firmeza desgarró la blusa que cubría su seno
y de su seno níveo volaron cien palomas
mil
diez mil
dispersándose por los cuatro horizontes
sus poemas.

 

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O Penedo no tempo Cámbrico

 

Solta de pombas
Traduzido pelo próprio autor

O despertador que vive sobre a mesa-de-cabeceira
e lança raios laser para o teto
debuxando a hora em cor vermelha;
às vezes escreve frases, e conta histórias minhas
que eu ignoro.

Há uma muito antiga:
nada menos que do Cámbrico,
lá na era Paleozoica,
quando a existência rebentou por completo
produzindo
a gigantesca explosão de vida
da que tanto se escreveu.

Não voavam pombas no Cámbrico

Éramos simples
cordados os Humanos
por aquele então tão remoto,
mas já nos reuníamos os afins
para compartilhar o progresso
das fortes
e arraigadas afinidades.

Não voavam pombas no Cámbrico

Existía Ilha Vitória, ainda sem nome,
quando o Espírito Santo não era mais que um campo
sem frutos;
e o continente inteiro
macho possessivo,
tentava completar a vastidão do seu corpo
às furtadelas noturnas
apalpando e apalpando.

Se deslizava, mansamente
ainda ingênuo
o primeiro entardecer
duma solene primavera,
envolto no sossego indescritível;
rompido, de repente,
pelo ritmo desarmônico
do incremento
exagerado
de espécies.

No mais alto
dum florido promontório
que algum de nós denominou Penedo,
estávamos quatro líricos épicos sentados em círculo
cordados entusiastas do equilíbrio e a harmonia:
quatro poetas tentando
interpretar uma música espontánea
que acordamos nomear
Jazz.

Não voavam pombas no Cámbrico

Joaquim Machado, ângulo recto seu rosto,
fechado pela semicircunferência do cabelo,
tinha facilidade de palavra, lhe interessava tudo,
admirava a beleza,
vinha de abaixo
e sabia

Cecília Meireles, luz e mel na mirada,
nem alegre nem triste como dizia ser,
reinventaba a vida, apoiada
num tronco bem desenvolvido
de sapucaia;
e observava
com carinho maternal o incessante
crescimento das infantis folhas
de erva.

Não voavam pombas no Cámbrico
e Cecília o conhecia.

Castro Alves, sonhador apaixonado
da liberdade pendurada das árvores,
recitaba poemas sociais a Cecília
no pavilhão hospitalario da orelha
esquerda
sem resultados amorosos visíveis.

Sobre a cume vegetal,
-no já Penedo,
perto da ainda não Vitória,
já ilha acolhedora, sem embargo,
vigiada de cerca pelo continente
cheio de amor, namorado,
no entardecer sereno
da indomável perseverança
reprodutora-
nos fomos passando a trombeta
de quem seria, andando o tempo, meu amigo Satchmo,
os quatro épicos líricos que compartilhavamos,
fraternos,
íntimos
a irreprimível paixão criadora.

Nascida a palavra,
lá, no tempo cámbrico
e no espaço Penedo,
a poesia foi;
e assim que foi a poesia,
soou o Jazz;
e fomos
os intérpretes
mais apaixonados que o Universo
conheceu .

Cecília Meireles
sorridente
se pôs em pé.
– Ah, o sorriso de Cecília, acordar dum largo
sonho profundo,
amanhecer de amanheceres! –
E com firmeza rasgou a blusa que cobria seu seio
e de o seio níveo voaram cem pombas
mil,
dez mil,
se dispersando pelos quatro horizontes
seus poemas.

 

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Sus Poemas

Retrato
Poema de Cecília Meireles

Eu não tinha este rosto de hoje,
assim calmo, assim triste, assim magro,
nem estes olhos tão vazios,
nem o lábio amargo.

Eu não tinha estas mãos sem força,
tão paradas e frias e mortas;
eu não tinha este coração
que nem se mostra.

Eu não dei por esta mudança,
tão simples, tão certa, tão fácil:
– Em que espelho ficou perdida
a minha face?

 

Retrato Poema de Cecília Meireles
Tradução Pedro Sevylla de Juana

Yo no mostraba este rostro de ahora,
tan tranquilo, tan triste, tan delgado,
ni estos ojos vacíos,
ni el labio amargo.

No eran mías estas manos sin fuerza,
tan paradas, tan frías, tan muertas;
no sentía este corazón
que ni late apenas.

No me di cuenta del cambio,
tan paulatino, tan adecuado, tan sencillo:
– En que espejo quedó mi rostro
perdido?

 

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Traze-me
Poema de Cecília Meireles

Traze-me um pouco das sombras serenas
que as nuvens transportam por cima do dia!
Um pouco de sombra, apenas,
– vê que nem te peço alegria.
Traze-me um pouco da alvura dos luares
que a noite sustenta no teu coração!
A alvura, apenas, dos ares:
– vê que nem te peço ilusão.
Traze-me um pouco da tua lembrança,
aroma perdido, saudade da flor!
-Vê que nem te digo – esperança!
-Vê que nem sequer sonho – amor!

 

Tráeme Poema de Cecília Meireles
Traducción de Pedro Sevylla de Juana

Tráeme el matiz de esas sombras serenas
que las nubes empujan en lo alto del día!
Una brizna de sombra, apenas,
– mira que no te pido alegría.
Envíame un atisbo del casto brillo lunar
que la noche mece en tu corazón!
El candor, tan solo, del suave céfiro:
– advierte que ni pretendo ilusión.
Acércame las pavesas de tu recuerdo,
fragancia perdida, nostalgia de la flor!
-Entiende que no te digo – esperanza!
-Nota que ni siquiera sueño – amor!

 

Motivo
Poema de Cecília Meireles

Eu canto porque o instante existe
e a minha vida está completa.
Não sou alegre nem sou triste:
sou poeta.

Irmão das coisas fugidias,
não sinto gozo nem tormento.
Atravesso noites e dias
no vento.

Se desmorono ou se edifico,
se permaneço ou me desfaço,
— não sei, não sei. Não sei se fico
ou passo.

Sei que canto. E a canção é tudo.
Tem sangue eterno a asa ritmada.
E um dia sei que estarei mudo:
— mais nada.

 

Motivo Poema de Cecília Meireles
Traducción de Pedro Sevylla de Juana

Canto porque el momento existe
y mi vida está llena.
No soy alegre ni triste:
simplemente, soy poeta.

Hermano de las cosas esquivas,
no siento deleite ni tormento.
Cruzo las noches y los días
cabalgando el viento.

Ya derribe o construya,
permanezca o me diluya,
– no sé, no sé. No sé si estoy
o es que me voy.

Sé que canto. Y la canción es la vida.
Tiene sangre inmortal y ritmo en las alas.
Sé que moriré un día:
– eso es todo, casi nada.

 

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Canção
Poema de Cecília Meireles

Não te fies do tempo nem da eternidade
que as nuvens me puxam pelos vestidos,
que os ventos me arrastam contra o meu desejo.
Apressa-te, amor, que amanhã eu morro,
que amanhã morro e não te vejo!

Não demores tão longe, em lugar tão secreto,
nácar de silêncio que o mar comprime,
ó lábio, limite do instante absoluto!
Apressa-te, amor, que amanhã eu morro,
que amanhã morro e não te escuto!

Aparece-me agora, que ainda reconheço
a anêmona aberta na tua face
e em redor dos muros o vento inimigo…
Apressa-te, amor, que amanhã eu morro,
que amanhã morro e não te digo…

 

Canción Poema de Cecília Meireles
Traducción de Pedro Sevylla de Juana

No te fíes del tiempo ni de la eternidad,
que las nubes me agarran de los vestidos
que los vientos me arrastran contra mi voluntad!
Apresúrate, amor, que mañana muero,
que mañana muero y ya no te veo!

No te quedes allá lejos, en lugar tan secreto,
nácar de silencio que el mar oprime,
el labio, término del instante eterno!
Apresúrate, amor, que mañana muero,
que mañana muero y ya no te siento!

Se me muestra ahora, que aún entiendo
la anémona abierta en tu semblante
y lame los muros el viento enemigo…
Apresúrate, amor, que mañana muero,
que mañana muero y ya no te digo…

 

 

Noções
Poema de Cecília Meireles

Entre mim e mim, há vastidões bastantes
para a navegação dos meus desejos afligidos.

Descem pela água minhas naves revestidas de espelhos.
Cada lâmina arrisca um olhar, e investiga o elemento que a atinge.

Mas, nesta aventura do sonho exposto à correnteza,
só recolho o gosto infinito das respostas que não se encontram.

Virei-me sobre a minha própria experiência, e contemplei-a.
Minha virtude era esta errância por mares contraditórios,
e este abandono para além da felicidade e da beleza.

Ó meu Deus, isto é minha alma:
qualquer coisa que flutua sobre este corpo efêmero e precário,
como o vento largo do oceano sobre a areia passiva e inúmera…

 

Nociones Poema de Cecília Meireles
Tradução de Pedro Sevylla de Juana

Entre mí y yo, hay vastedades bastantes
para que naveguen mis deseos afligidos.

Descienden por el agua mis naves recubiertas de espejos.
Cada cuchilla arriesga una mirada, e investiga el elemento que la alcanza.

Pero, en esta aventura del sueño expuesto a la fluencia,
solo recojo el sabor infinito de las inexistentes respuestas.

Me volqué, contemplándola, sobre mi propia experiencia.
Mi virtud nacía de esa deriva por mares discordantes,
y de la renuncia más allá de la felicidad y de la belleza.

Oh mi Dios, es decir mi alma:
cualquier cosa que flote sobre este cuerpo efímero y precario,
como el dilatado viento del océano sobre la arena insensible e innúmera…

 

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Ressurreição
Poema de Cecíia Meireles

Não cantes, não cantes, porque vêm de longe os náufragos
vêm os presos, os tortos, os monges, os oradores, os suicidas.
Vêm as portas, de novo, e o frio das pedras, das escadas,
e, numa roupa preta, aquelas duas mãos antigas.

E uma vela de móvel chama fumosa. E os livros. E os escritos.
Não cantes. A praça cheia torna-se escura e subterrânea.
E meu nome se escuta a si mesmo, triste e falso.

Não cantes, não. Porque era a música da tua
voz que se ouvia. Sou morta recente, ainda com lágrimas.
Alguém cuspiu por distração sobre as minhas pestanas.
Por isso vi que era tão tarde.

E deixei nos meus pés ficar o sol e andarem moscas.
E dos meus dentes escorrer uma lenta saliva.
Não cantes, pois trancei o meu cabelo, agora,
e estou diante do espelho, e sei melhor que ando fugida.

 

 

Resurrección Poema de Cecília Meireles
Traducción de Pedro Sevylla

No cantes, no cantes, porque vienen de allá los náufragos
llegan los cautivos, los tuertos, los frailes, los oradores, los suicidas.
vienen las puertas, de nuevo, y el frío de las piedras, de las gradas,
y, en la ropa negra, aquellas dos manos antiguas.

Y una vela de inquieta llama humeante. Y los libros. Y los apuntes.
No cantes. La plaza llena se vuelve lóbrega y subterránea.
Y mi nombre se escucha a sí mismo, triste y hueco.

No cantes, no. Porque era la música de tu
voz la que se oía. Estoy recién muerta, llorosa aún.
Algún distraído baboseó sobre mis pestañas
Por eso noté que era tan tarde

Y permití que en mis pies diera el sol y se agitaran las moscas.
Y de mis dientes escapara una lenta saliba.
No cantes, pues retoqué mi cabello, ahora,
y estoy delante del espejo, y comprendo mejor que ando huida.

 

 

Reinvenção
Poema de Cecília Meireles

A vida só é possível
reinventada.

Anda o sol pelas campinas
e passeia a mão dourada
pelas águas, pelas folhas…
Ah! tudo bolhas
que vem de fundas piscinas
de ilusionismo… — mais nada.

Mas a vida, a vida, a vida,
a vida só é possível
reinventada.

Vem a lua, vem, retira
as algemas dos meus braços.
Projeto-me por espaços
cheios da tua Figura.
Tudo mentira! Mentira
da lua, na noite escura.

Não te encontro, não te alcanço…
Só — no tempo equilibrada,
desprendo-me do balanço
que além do tempo me leva.
Só — na treva,
fico: recebida e dada.

Porque a vida, a vida, a vida,
a vida só é possível
reinventada.

 

Recreación Poema de Cecília Meireles Traducción Pedro Sevylla de Juana

La vida solo es posible
recreada.

Avanza el sol por las campiñas
y pasea la mano dorada
sobre las aguas, sobre las hojas…
Ah! todo burbujas
que surgen de profundas piscinas
de ilusiones… — nada más.

Pero la vida, la vida, la vida,
la vida sólo es posible
recreada.

Viene la luna, viene, retira
las esposas de mis muñecas.
Me proyecto en espacios
saturados de tu Figura.
Todo mentiras! Mentira
de la luna, en la noche oscura.

No te alcanzo, no te encuentro…
Sola — en el tiempo estabilizada,
del vaivén me desprendo
que más allá del tiempo me traslada.
Sola — en la oscuridad,
quedo: recibida y entregada.

Porque la vida, la vida, la vida,
la vida solo es posible
recreada.

 

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Carta
Poema de Cecília Meireles

Eu sim – mas a estrela da tarde que subia e descia o céu
[cansada e esquecida?
mas os pobres, batendo às portas, sem resultado, pregando a noite
[e o dia com seu punho seco?
mas as crianças, que gritavam de coração alarmado: “por que
[ninguém nos responde?”
mas os caminhos, mas os caminhos vazios, com suas mãos
[estendidas à toa?
mas o santo imóvel, deixando as coisas continuarem seu rumo?
e as músicas dentro de caixas, suspirando de asas fechadas?

Ah! – eu, sim – porque já chorei tudo, e despi meu corpo
[usado e triste
e as minhas lágrimas o lavaram, e o silêncio da noite o enxugou.
mas os mortos, que dentro do chão sonhavam com pombos leves
[e flores claras
mas os que no meio do mar pensavam na mensagem que a praia
desenrolaria rapidamente até seus dedos…
mas os que adormeceram, de tão excessiva vigília – e eu não sei
[mais se acordarão…
e os que morreram de tanta espera… – e que nem sei se foram
[salvos…

Eu, sim. mas tudo isso, todos esses olhos postados em ti, no alto
[da vida
não sei se te olharão como eu
renascida de mim, e desprovida de vinganças
no dia em que precisares de perdão

 

Carta Poema de Cecília Meireles
Tradução de Pedro Sevylla

Yo, sí. — Pero la estrella de la noche, que ascendía
[y descendía del cielo, fatigada y desconocida?
Pero los pobres, golpeando las puertas, sin consecuencia,
[arremetiendo contra la noche y el día
[con su puño descarnado?
Y los niños, que gritaban con el corazón sobresaltado:
[“por qué nadie nos responde?”
Y los caminos, los caminos vacíos, con sus manos
[abiertas sin ton ni son?
Y el Santo inmutable, permitiendo a las cosas
[seguir su derrotero?
Y las músicas silenciadas en cajas, suspirando
[con las alas encogidas?
Ah! — Yo, sí — porque ya lloré todo, y desnudé
[mi cuerpo ajado y triste, y mis lágrimas
[lo purificaron, y el silencio de la noche lo enjugó.
Pero los muertos, que enterrados soñaban con
[palomos ligeros y flores límpidas,
y los que en altamar esperaban el mensaje que
[la playa desplegaría rauda hasta sus dedos…
Y los que dieron cabezadas, debido a tan larga vigilia
[ — de los que ignoro si despertarán…
y los que murieron de tanto esperar… — de los que ignoro
[si se salvaron.

Yo, sí, Pero todo eso, todos esos ojos puestos en
[su propio ser, en lo alto de la vida.
no sé si te mirarán como yo,
renacida de mí, y despojada de venganzas,
el día que necesites perdón.

 

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Despedida
Poema de Cecília Meireles

Por mim, e por vós, e por mais aquilo
que está onde as outras coisas nunca estão,
deixo o mar bravo e o céu tranqüilo:
quero solidão.

Meu caminho é sem marcos nem paisagens.
E como o conheces? – me perguntarão.
– Por não ter palavras, por não ter imagens.
Nenhum inimigo e nenhum irmão.

Que procuras? – Tudo. Que desejas? – Nada.
Viajo sozinha com o meu coração.
Não ando perdida, mas desencontrada.
Levo o meu rumo na minha mão.

A memória voou da minha fronte.
Voou meu amor, minha imaginação…
Talvez eu morra antes do horizonte.
Memória, amor e o resto onde estarão?

Deixo aqui meu corpo, entre o sol e a terra.
(Beijo-te, corpo meu, todo desilusão!
Estandarte triste de uma estranha guerra…)

Quero solidão.

 

Despedida Poema de Cecília Meireles
Traducción de Pedro Sevylla de Juana

Por mí, y por vosotros, y por lo de más allá
que está donde las otras cosas nunca están
dejo el mar animoso y el cielo tranquilo:
quiero soledad.

Mi camino no tiene mojones ni paisajes.
Y como lo conoces ? – me preguntarán. –
Porque Carece de palabras, porque le falta imagen.
Ningún enemigo y ningún hermano.

Que buscas ? Todo. Que deseas ? Nada.
Viajo sola con mi corazón.
No ando perdida, aunque si desencontrada.
Llevo mi rumbo en la mano.

La memoria voló de mi cabeza.
Voló mi amor, mi imaginación…
Tal vez muera antes de alcanzar el horizonte.
Memoria, amor y el resto donde estarán?

Dejo aquí mi cuerpo, entre el sol y la tierra.
(Te beso, cuerpo mío, todo desencanto!
Estandarte triste de una extraña guerra … )

Quiero soledad.

 

 

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Romanceiro da Inconfidência (Trecho)
Poema de Cecília Meireles

A bússola mira.
Toma para leste.
Dez dias de marcha
até que atravesse
campinas e montes
que com os olhos mede:
tão verdes… tão longos…
(E ninguém percebe
como é necessário
que terra tão fértil,
tão bela e tão rica
por si se governe!)
Águas de ouro puro
seu cavalo bebe.
Entre sede e espuma,
os diamantes fervem…
(A terra tão rica
e – ó almas inertes! –
o povo tão pobre…
Ninguém que proteste!
Se fossem como ele,
a alto sonho entregue!)
Suspiram as aves.
A tarde escurece.
(Voltará fidalgo,
livre de reveses,
com tantos cruzados…)
Discute. Reflete.
Brinda aos novos tempos!

 

 

Romanceiro de Inconfidência (Fragmento)
Poema de Cecília Meireles
Traducción: Pedro Sevylla de Juana

La brújula mira.
Se dirige al este.
Diez días de marcha
hasta que atraviese
campiñas y montes
que con los ojos mide:
tan verdes…tan vastos…
(Y nadie percibe
que es muy necesario
que tierra tan fértil,
tan bella y tan rica
por ella se gobierne)
Aguas de oro puro
su caballo bebe.
Entre sed y espuma
los diamantes hierven…
(La tierra tan rica
Y –oh almas inertes!
El pueblo tan pobre…
Nadie que proteste!
Si fuesen como él,
Al alto sueño entregado!)
Suspiran las aves
La tarde oscurece.
(Regresará hidalgo,
libre de reveses,
con tantos cruzados…)
Delibera. Reflexiona.
Brinda por los nuevos tiempos!

 

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Lo que sé, lo que intuyo y lo que pienso de Cecília Meireles
Análisis de Pedro Sevylla de Juana

La palabra sencilla y pura, surge en la mente armónica de Cecília Meireles, para expresar lo que su mirada ve; y para exponer ante los demás, lo recibido a través de todas las lenguas que entiende y habla. Su rostro, y lo que el rostro revela del interior armónico, me entregan el estímulo necesario para profundizar en su obra. Para llegar más allá de su fértil imaginación, y de la fascinante facilidad de encantamiento.download-9

Las fotos de Cecília que yo había ido viendo como ilustración de su obra sencilla; la más popular, la que los lectores conocen de memoria y recitan; esas fotos en blanco y negro, algunas sepia, me explicaban parcialmente sus razones. Los poemas cortos y bellos, que van de mano en mano, de boca en boca, contienen pensamiento y experiencia vital. Explican ellos, de manera recíproca su mirada nítida y su sonrisa de paisaje abierto a los espacios sin término. Esos poemas primeros de mi traducción, los aquí recogidos; estaban plenamente justificados ante la emoción y la lógica que me guían. Lo que quedaba sin explicación era la considerada su obra mayor: Romanceiro da Inconfidência, una poesía épica y narrativa muy adecuada para la tarea emprendida.

Pero, ¿porqué la mirada que yo conocía, y esa sonrisa, emprendieron tarea tan ardua? ¿De dónde salen, de repente, esa voluntad de acero, y ese sentimiento que la une a los que sufren, a las víctimas de la opresión del poderoso? ¿De dónde, esa valentía que la lleva, beligerante, a oponer su visión de los hechos históricos a la visión oficial, corrigiéndola?

cecilia-seriaAnoche, una amiga de Brasil, para ayudarme a conocer mejor a la poeta, me mandó una foto nueva. En el rostro fotografiado se exterioriza una Cecília que ha llegado a la madurez, asentándose sobre el almohadón de todo lo anterior. Una mujer nueva, seria, consolidada, fuerte; en la que la realidad de la existencia y del espacio mundo se han estampado, se han dibujado, se han grabado a buril. Ya es figura, ya es volumen, ya es escultura la foto que recibo. En ella están la niñez y la vida adulta, su relación con la muerte de hermanos y padres, su amada soledad constante. Esta foto, explica y justifica su obra fundamental. La escrita cuando lírica y épica se hicieron complementarias para ir de la mano. En Romanceiro sucede; herramienta, camino y objetivo son unidad y compromiso.

Así lo entiendo, porque también aparecen su resistencia a la adversidad, la preocupación social y la inquietud por los desvalidos, en poemas como As mulheres de Puri:
Alguém se lembrará de vosso corpo agachado, / deusas negras de castos peitos nus, / de vossas delgadas mãos a amontoarem pedras / para a construção dos caminhos. Escrito en su estancia en la India.
O en este otro anterior, Carta:
Eu sim,
mas os pobres, batendo às portas, sem resultado, pregando a noite e o dia con seu punho seco?
mas as crianças, que gritavam de coração alarmado: “por que
[ninguém nos responde?”

En ese poema nos dice las razones que yo le atribuía:
Ah! – eu, sim
– porque já chorei tudo, e despi meu corpo usado e triste
e as minhas lágrimas o lavaram, e o silêncio da noite o enxugou.

El Romanceiro de Inconfidência fue publicado en 1953, y pone la mirada en la historia del Estado brasileño de Minas Gerais, hasta la llamada Inconfidência Mineira, de finales del siglo XVIII. Une 84 romances en el estilo del romance hispano, más un prólogo y un cierre. Es tan de mi gusto ese modo de escribir…Me trae al presente los romances aprendidos de niño en el colegio, recitados con placer en las clases o en el salón de actos. Y los romances de ciego, que los juglares de mi época difundían por los pueblos, llegando al mío.

Inconfidência es una palabra de la lengua portuguesa que significa falta de lealtad o quiebra de la confianza depositada. Una revelación de secreto. Empleada en este caso como Conspiración, se refiere a la conspiración de 1789 en Minas, destinada a alcanzar la independencia de Brasil. Estos versos del libro pueden dar una idea clara de lo que se iba gestando: Correm avisos nos ares./ Há mistério, em cada encontro./ O Visconde, em seu palácio,/a fazer ouvidos moucos./Quem sabe o que andam planeando,/pelas Minas, os mazombos?/ A palavra Liberdade/ vive na boca de todos:/ quem não a proclama aos gritos,/murmura-a em tímido sopro.

Añado estos versos del mismo libro, para dar idea de lo que quiero decir con experiencia vital y pensamiento, en Cecília:
Ó vitórias, festas, flores/ das lutas da Independência! Liberdade – essa palavra/que o sonho humano alimenta:/ que não há ninguém que explique,/ e ninguém que não entenda!) Definición precisa y concisa del concepto Libertad, en los versos más conocidos y repetidos del libro.

Quiero advertir, que este asunto de las fotos puede parecer un poco ligero, incluso serlo. Obedece a que estudié fisiognomía, cuando en las clases del máster de psicología se abordó esta materia -como se abordó la grafología- a manera de herramienta. Desde entonces me considero un buen fisonomista; pero voy descubriendo gente que, sin más razones que yo, también se lo considera. Por lo tanto, puedo estar equivocado y errar en mis opiniones, cuando aplico esta capacidad humana para interpretar el mapa del rostro. Dibujo que se va perfilando año tras año, para guardar constancia de la biografía. Quizá por ello, en este caso, me ha servido para indagar y llegar a conclusiones más acertadas.

Digo de Cecília Meireles, que es una mujer de pensamiento y experiencia vital, y ella misma nos explica en qué consiste eso:
“Em toda a vida, nunca me esforcei por ganhar nem me espantei por perder. A noção ou o sentimento da transitoriedade de tudo é o fundamento mesmo da minha personalidade.” También nos dice que nació tres meses después de morir su padre, perdiendo a su madre antes de cumplir los tres años. Esas muertes esenciales, y otras más, como las de sus tres hermanos, ocurridas en la familia, crearon graves problemas materiales pero formaron en ella, desde la niñez, cierta cercanía y hasta intimidad con la muerte. Cercanía e intimidad que la enseñaron, de una manera dulce, la relación aceptada entre lo Efímero y lo Eterno.

Vida y obra íntimamente ligadas, me permiten concluir con lo dicho de ella por el crítico húngaro, refugiado en Brasil y amigo de Aurélio Buarque de Holanda, Paulo Rónai: “Considero o lirismo de Cecília Meireles o mais elevado da moderna poesia de língua portuguesa. Nenhum outro poeta iguala o seu desprendimento, a sua fluidez, o seu poder transfigurador, a sua simplicidade e seu preciosismo, porque Cecília, só ela, se acerca da nossa poesia primitiva e do nosso lirismo espontâneo…A poesia de Cecília Meireles é uma das mais puras, belas e válidas manifestações da literatura contemporânea.” PSdeJ

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Biografia

Cecília Meireles é uma das grandes escritoras da literatura brasileira. Seus poemas encantam os leitores de todas as idades. Nasceu no dia 7 de novembro de 1901, na cidade do Rio de Janeiro e seu nome completo era Cecília Benevides de Carvalho Meireles.
Sua infância foi marcada pela dor e solidão, pois perdeu a mãe com apenas três anos de idade e o pai não chegou a conhecer (morreu antes de seu nascimento). Foi criada pela avó Dona Jacinta. Por volta dos nove anos de idade, Cecília começou a escrever suas primeiras poesias.

Formou-se professora (cursou a Escola Normal) e com apenas 18 anos de idade, no ano de 1919, publicou seu primeiro livro “Espectro” (vários poemas de caráter simbolista). Embora fosse o auge do Modernismo, a jovem poetisa foi fortemente influenciada pelo movimento literário simbolista.

No ano de 1922, Cecília casou-se com o pintor Fernando Correia Dias. Com ele, a escritora teve três filhas.

Sua formação como professora e interesse pela educação levou-a a fundar a primeira biblioteca infantil do Rio de Janeiro no ano de 1934. Escreveu várias obras na área de literatura infantil como, por exemplo, “O cavalinho branco”, “Colar de Carolina”, “Sonhos de menina”, “O menino azul”, entre outros. Estes poemas infantis são marcados pela musicalidade (uma das principais características de sua poesia).

O marido suicidou-se em 1936, após vários anos de sofrimento por depressão. O novo casamento de Cecília aconteceu somente em 1940, quando conheceu o engenheiro agrônomo Heitor Vinícius da Silveira.

No ano de 1939, Cecília publicou o livro Viagem. A beleza das poesias trouxe-lhe um grande reconhecimento dos leitores e também dos acadêmicos da área de literatura. Com este livro, ganhou o Prêmio de Poesia da Academia Brasileira de Letras.
Cecília faleceu em sua cidade natal no dia 9 de novembro de 1964.
Texto da Biografia e a Relação das Obras extraido de http://www.suapesquisa.com/

Relação de suas obras:

Espectro – 1919 Criança, meu amor – 1923 Nunca mais… – 1923 Poema dos Poemas -1923 Baladas para El-Rei – 1925 O Espírito Vitorioso – 1935 Viagem – 1939 Vaga Música – 1942 Poetas Novos de Portugal – 1944 Mar Absoluto – 1945 Rute e Alberto – 1945 Rui — Pequena História de uma Grande Vida – 1948 Retrato Natural – 1949 Amor em Leonoreta – 1952 12 Noturnos de Holanda e o Aeronauta – 1952 Romanceiro da Inconfidência -1953 Poemas Escritos na Índia – 1953 Batuque – 1953 Pequeno Oratório de Santa Clara – 1955 Pistóia, Cemitério Militar Brasileiro – 1955 Panorama Folclórico de Açores -1955 Canções – 1956 Giroflê, Giroflá – 1956 Romance de Santa Cecília – 1957 A Rosa – 1957 Obra Poética -1958 Metal Rosicler -1960 Solombra -1963 Ou Isto ou Aquilo -1964 Escolha o Seu Sonho – 1964